5 años de Capitán Gallo

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. Ciudad de México, 25 de agosto de 2018. Este sábado, el espacio cultural Capitán Gallo celebró su 5º aniversario con una gran fiesta musical en donde 14 proyectos emergentes de diversos géneros, festejaron con mucha intensidad y entrega.

Fernando Tron, administrador del lugar, comentó con cierta emoción: “Muchas gracias por asistir, por compartir lo mejor y lo que aman: la música, que es lo que nos tiene aquí reunidos”. Después, Fernando rememora un poco los orígenes del espacio: “Hace cinco años este lugar empezó siendo simplemente una idea, una idea en la cual la conformamos todos, una idea que surgió de la amistad entre amigos”.

Fernando explicó después, el por qué del lugar: “Se abrieron las puertas con la intención de que las personas que tocaran (música), lo hicieran en un lugar decoroso”. Y añadió: “Que se rompiera cualquier otro esquema: de qué si eres independiente tiene que ser un cuchitril, qué tienen que tratarte mal, qué tienen que ponerte a vender boletos, qué tienen que tratarte diferente a lo que es”.

Fernando reconoció: “En realidad todos los que están aquí son artistas que respeto y que trato de caminar a su lado, es decir, acompañándolos en su carrera, en su formación”. Y de manera visionaria, dijo: “Porque toda esta escena emergente que hay hoy, es la que nutre y la base de las grandes bandas que hoy por hoy son famosas”.

La noche comenzó con el dúo Lore Holly & Lobo Estepario, un proyecto que define su música como trip & soul, es decir, “canciones con tripa y alma sin cebolla” y que sus canciones hablan de la mujer, el deseo y la oscuridad de la existencia, con un poco de blues, soul y bossa nova. Además, invitaron al palomazo a Ada Castro, joven cantautora de Naucalpan que en estos días ha lanzado su primer sencillo ¿A dónde vas? y que vendrá en su nuevo material.

Los Safaris, ya sonaban en el segundo escenario con su música de garage punk, incitando al cuerpo a despojarse de su inmovilidad. Canciones desmadrosas y de mucha fuerza. Piñata Party fue otro proyecto invitado. Su estilo es más a los bits, música elaborada con “maquinitas” o gameboy, música a ocho bits que tiene el poder de moverte, como si estuvieras en un juego de Mario Bros con géneros como el country. Música altamente divertida. La intervención de Moscabrón en el palomazo fue desafortunada.

Selvanegra llegó con todo, una banda de fusiones de jazz latino y ritmos de tradición mexicana, como la chilena y sones, además de cumbias que denuncian las detenciones albitrarias que realiza la policía. Grandes músiques todes elles que dejaron ver su pasión, profesionalismo y vistuosísmo que le permitieron a Vania, su vocalista, jugar con su hermosa voz en momentos de improvisación. Jazz que nos puso a bailar y alegrar el corazón.

Lourdes Band es una banda de funk/hip hop con buena energía. Canciones que hablan de sexo, que dejan ver influencias de jazz y reggae. Una banda con momentos interesantes en el escenario que mezclaban también el ska.

Los ruido son una agrupación divertida de garage surf, una mezcla curiosa por todo el baile que armó con su energética y desparpajada música con algunos samples. Buenos riffs y un teclado Yamaha que les dio un toque muy sesentero. Hasta una chica se puso a bailar con ellos casi el finalizar su acto arriba del pequeño escenario.

Sr. Dinamita es una emergente y exquisita banda de jazz/funk, con un grupo de musiques en verdad, de gran talento y musicalidad. Su música tiene rangos dinámicos estupendos, pasajes de jazz y que rompen en ritmos funkeros de manera natural, si se puede decir así. La batería es precisa, exacta, junto con el bajo, una guitarra que acompaña de manera discreta en cuartas. La sección de metales es una gran máquina de ritmos, su trompetista es magnífico y las intervenciones de la saxofonista, de mucho nivel. Altamente recomendable esta agrupación en vivo.

Araña Camello es una de esas banda bizarras. Una agrupación con un proyecto histriónico, maquillados del cuerpo y con un sonido que no es netamente afinado, pero que en su contexto, es realmente punk. Con mucho humor, realizan un cover de Gloria Gaynor, I will survive, que suena más aun himno perdido entre la banda que ya estaba con algunas cantidades de alcohol en sus entrañas. Coros que gritan, un acordeón que pasea por abajo del escenario y una música prácticamente intensa y demencial (se podría decir). Pufffff… bien por esta banda.

Una de las bandas más esperadas, fue Oaxaca Brothers, una banda con más o menos tres o cuatro años de andar en el rol subterráneo. Su sonido ha crecido en calidad y energía. Realmente es una banda de testoterona funk. Su música es de mucha fuerza, bailable y de gran calidad. Cambios de ritmos inesperados, un bajeo que invita y seduce el cuerpo, guitarras que juguetean la armonía de arriba abajo, y una sección de alientos que se acompañan armónicamente para después, dejar solos estupendos de saxofón y trompeta. El paroxismo de la fiesta prácticamente.

Llegaría un poco de remanso con Offret, con texturas musicales electrónicas y sonidos orgánicos como la melódica. Guitarra claras que se dispersan en el espacio y la voz de su vocalista que parece flotar.

Llegaría para cambiar de aires y de género, Thalasses con surf instrumental. Su música es original y bien ejecutada, mucho menos intensa que los anteriores grupos, pero que dejó buen sabor de boca, más cuando ocuparon un hermoso teclado Yamaha sesentero.

Los Canalla es una banda de cumbias que puso a bailar a todo el público presente. Seguiría el grupo de surf Dr. Tritón con buena música, aunque, lamentablemente, la gente ya había disminuido en cantidad. Sin embargo, eso no fue impedimento para que, con sus máscaras de tiburón, ofrecieran un buen set de su propia música.

Por último, la noche cerraría con la intensa banda Dummies, un sonido garagero, intenso y vale madre. Con un sonido áspero, comenzaron a tocar sus canciones con frases musicales repetitivas, como si fuera un loop pero con mucha intensidad que hacían mover el cuerpo. Guitarra, bajo, batería y un teclado al unísono. Una catarsis para este momento que, literal, prendió fuego.

Una gran fiesta la de esta noche de sábado en el CAPITÁN GALLO, que celebró sus 5 años de existencia y de dar cabida a todo tipo de proyecto cultural, sobre todo a la música que en esta noche lució como debía.

A %d blogueros les gusta esto: