A contra luz: la poesía subterránea femenina

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. Ciudad de México, 9 de febrero de 2017. Este jueves, dentro de las actividades realizadas por el colectivo de La Bohemia Subterránea, se realizó en la cantina El Hórreo, un interesante encuentro de poesía femenina llamado A Contra Luz, en donde diez mujeres recitaron de viva voz, sus propios escritos.

La primera en participar fue Verónica Maldolor que presentó su libro “Oscuros pensamientos”, un compendio de cuentos publicado por la Editorial Textual, encabezado por el diseñador y escritor José Fons, quien fungió como presentador de esta obra, ya que es la primera que publican en este año. Verónica lee su cuento “Una historia de brujas”, cuanto acompañado por el sonido de una guitarra que raya en la locura.

Para el segundo lugar, llega Hayde Arreola quien también lee algunos cuentos de su autoría. Uno de sus cuentos “H Romero”, tiene tintes de horror. Su último relato es oscuro y hace referencia a la injusticia que sufren habitantes en una ciudad que podría ser la nuestra: Mi país es la nación que sangra irremediable/y yo sangro los ojos perforados que perduran detrás de la alambrada./…/Mi país y yo somos uno/uno que se va al infierno…

Azul Soledad será la tercera poeta en recitar su material. Ella nos dice: “Siempre me ha gustado escribir. Uno de mis temas favoritos es el amor y desamor, porque siempre he pensado que hasta el corazón más duro, más revolucionario siempre sucumbe ante el amor”, nos dice convencida. Sus temas rayan en el clásico imaginario social del amor.

Luego vendría al escenario Noemí Elina, que nos recita al comenzar su poema “Propuesta Subjuntiva”: Que el café sea el líquido que nutra nuestra compañía/que los locos sean fuentes de inspiración y melodías/unámonos consientes en una dulce agonía/alimentemos discretos una historia escondida/dame sorbos breves de tu particular desvario/bésame con letras, con confesiones sinceras…

Con cierto sarcasmo, llegó la joven poeta Betsy Numen al escenario y que invitó al público a levantarse y a estirarse porque, según ella, “tanto la oscuridad como estar silencio hace que nos empecemos a dormir”. Y es que Betsy sabe dominar el escenario, lo utiliza, se desliza en él como si en esta ocasión fuera un slam poético. Sus poemas los recita de memoria con mucha facilidad: se hinca, habla y matiza perfectamente. Ella denuncia entre broma y no: “Alguna vez salí con un activista. ¡Chicas! ¡No le crean a los activistas! ¡Ni a los músicos tampoco! ¡A nadie le crean! ¡A nadie le crean! Neta no le crean. Si les dice que está trabajando su conciencia, su espiritualidad, no le crean. Si les dicen que es poeta ¡No le crean! ¡Menos! Si les dice que es rapero ¡Menos! Pero diviértanse. Ante todo diviértanse”. Y nos recita un poema duro y crítico al machismo anarquista y de izquierda: No voy a llorar más/por mi falta de convicción/para dejar de una vez por todas, la carne/o salir a la calle abuscar las causas perdidas de mi nación./No seré tu corderito rojo con bombas prendidas del pecho/yo si sé cuestionar el color de mi sangre/y también sé retirarme del centro/para que el otro avance…

Mimí Kitamura llegaría al quite. Su desenvoltura es clara y al tomar el microfóno, denuncia: “Hace un mes estuve invitada en un evento que se llamó ‘Secretos de Sócrates’. No se sí hayan escuchado sobre eso. Resulta que la batalla final fue de dos raperos: Asesino y Gino. Y Asesino dijo, entre sus insultos que Gino ‘era la voz más femenina que en el rap haya existido’. ¡Aquí estamos la voces femeninas mandándolos al carajo, porque ya basta de esa misoginia. Al final como mujeres nos seguimos enfrentando al machismo, incluso en los escenarios”. Y nos recita: Me sofoca la necedad con las que niegas mis palabras/yo pronuncio un te quiero con mi corazón floreciendo en el centro/y tú rapeas que es superfluo mi sentir…

A Liber Viridiana, le toca su turno. Con su voz ronca y en apariencia nerviosa, Viridiana nos dice con un gesto de confianza: “Quiero compartirles que fue muy chido escribir esto hace unos días, porque me reencontré con muchas partes de mí que estaban fracturadas”. Y nos recita: Es mi mirada que trastocó tu alma en celo/mi paso vaivén por sitios inesperados/tu cuerpo un cadáver exquisito de pulsiones de vida y muerte entre lazadas/impaciente te espero para abrazarte con mis piernas plumas/con mis garras y mis dientes… Al terminar de recitar su poema, Liber Viridiana invitó al profesor Manuel Espinosa Saino a echarse un “palomazo” vía telefónica, un profesor que hace poesía en totonaco y que entusiasmó a los presentes.

En uno de los intermedios, la poeta Selene Rico, que fungió como maestra de ceremonias, además de recitar parte de su obra poética, entre poeta y poeta, agradece la presencia de Cuautémoc “Temok” Saucedo, ya que él fue fundador desde el Salón Bombay, de este tipo de encuentros poéticos que hoy se desarrollan en un par de lugares más, como resistencia de la poesía subterránea de la Ciudad de México.

En voz de Noemí Elina vendría el trabajo poético de la argentina Carolina Robles, que por razones obvias, no pudo estar presente. Noemí lee “Monstrous”: Nunca había oído acerca del extrañamiento/pero lo buscaba con una fe casi instintiva/lo mismo que a otras cosas cuyo existir era una sospecha naturalmente encendida./Pienso ahora que es curioso/como una naturaleza, una sustancia o una esencia pueden preceder a su nombre/e incluso sucederlo…

Como penúltima poeta llegó Maribel Edzná Zamná. Ella nos dice: “En realidad estos poemas que voy a leer son poemas que pretenden ser una historia, o una historia que pretende ser poemas y que le quedaría perfectamente como un epígrafe las palabras del maestro de lengua totonaca (Manuel Espinosa Saino): ‘los muertos hablan de amor’”. Así Maribel recitó “Tu lima” que versa sobre la voz de una mujer huichola: I. No llores más tu lima/no te engañes/mira que el sol se ha ocultado/y hasta el otro año volverán los muertos/y pueda que esa vez, sí lo veas/tu lima ya no llores...

Para cerrar esta noche A contra luz, la poeta Selena Rico cierra con un poema de corte social e intenso que dedica: “Y para las ellas, para todas ellas que estuvimos el día de hoy aquí, para ellas que están aquí sentadas, pero sobre todo para ellas las ausentes”: Ellos vieron en ella una semilla y quisieron ahogarla/semilla sembrada en la tierra abandonada/y regada con lágrimas de aquellos/que nunca volverían a verla./Tanta sangre y maldad contra un cuerpo frágil de dulce fragancia…

A contra luz fue un esfuerzo por reunir a mujeres poetas que de viva voz recitaron su obra. Algunas con más calidad que otras, con más intensidad, con mayor feminismo, o con mayor crítica al contexto social en el que vivimos. Sin embargo, nos deja claro que el trabajo de mujeres en la poesía subterránea es importante visibilizarlo y dinamizarlo. Ya después, cada quién decidirá que poesía trascenderá sus gustos para quedarse con ella.

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