A Roberto González

Por Fausto Arrellín

21 de mayo de 2021. Ciudad de México. El timbre peculiar de su voz me llamó la atención desde la primera vez que lo escuché. A mediados de los setenta, en una cinta de carrete que un primo mío puso en su recién comprada grabadora, no tenía ninguna información, sólo un masking tape pegado al carrete en el que se leía: Un viejo Amor.

Roberto González en Homenaje a Rodrígo González. Foro Alicia, 24 de septiembre de 2015/Foto Orlando Canseco, archivo.

Luego apareció un disco de la marca Fotón titulado Sesiones con Emilia en el que volví escuchar algunas de las piezas que, por su originalidad, permanecían grabadas en mi memoria. Se convirtió en uno de mis discos preferidos. Así que cuando comencé a tocar con el (Rafael) Catana y me dijo que estaría en su ciclo de Canciones de Amor y Furor. Ya estaba más que preparado para deleitarme con su arte y no me defraudó ni tantito. Se refinó una rola llamada Alvarado que me dejó viendo visiones, aunque jamás logré que la volviera tocar en los 38 años de encuentros que compartimos…

Roberto González en Homenaje a Rodrígo González. Foro Alicia, 24 de septiembre de 2015/Foto Orlando Canseco, archivo.

Cuando iniciamos lo de los Rupestres, andaba promoviendo con desgana su lp Lentejuelas, que también está muy chido y en el que exhibe una originalidad a toda prueba. Y es la marca de la casa de ahí en adelante mezclando raíces de toda índole -pero sobretodo veracruzanas-, y un sonido roquero que se amaciza en los dos siguientes discos: el denunciador y urbano Aquí, que en ese tiempo lo roqueaba con los Hombres Ilustres -Erick y Perico el payaso- en las tocadas rupestres que hicimos en El Sutín o El Tecolote

Roberto González y Julia González en El Hórreo, 12 de abril de 2017/Foto Orlando Canseco, archivo.

Antes de eso, formó parte del primer Real de Catorce con Abrego y Pepe Cruz, donde él le bajeaba… recuerdo cuando nos topamos en el Palacio de los Rebotes, yo con el Redrogo y Quál… por cierto que hacía muy buenas migas con aquel pues le chamuscaban las patas con el mismo fervor… El Rod decía que parecía que Roberto tenía un cuerito en el gañote, por su característica voz. Y el de Flor de Poder -sicodelia densa, espumosa y cabrona-.

Resto de tocadas y de topones… otra vez lo topé con una banda que se reunía en Primo Verdad -atrasito de Palacio Nacional-, antro increíble donde pululaba gente de lo más avantgard del momento… ahí andaba el Sariñana -era su casa-, Mario Rivas del MCC, el multiartista Santiago Rebopedo y otros creadores de todo género -en serio-. Luego me lo topé en Pentagrama… ahhh, pues, cuando andaba haciendo el Aquí y desde entonces, de algún modo, quedé involucrado en sus siguientes producciones. Mi carnal en EAR Audio le fiaba el tiempo de estudio pues se conectaron re bien desde que hizo el Flor de Poder en el Estudio Metztli de Fede Luna.

Roberto González en sus eventos «Concierto Con Causa», 24 de mayo de 20187/Foto Orlando Canseco, archivo.

Luego ya en Ear Audio y con el apoyo maquilativo del Angelito Editor se refinó: Madre Mesoamérica -un homenaje a las mujeres fundamentales de nuestra nacionalidad, desde Tonatzin hasta su conversión en Madrecita catoliquizada, pasando por Sor Juana, Benita Galeana y la sufrida Frida entre others… Luego Alvaraderías y A Esta Hora, para finalizar con Para Siempre en el que comparte las voces con su hija Julia González Larson ¿los conocen?

Bueno, pues si le quieren hacer un homenaje de verdad entonces consigan y escuchen con detenimiento sus discos. Joyas imprescindibles de un original y talentoso artista mexicano.

Roberto González en el Foro Alicia, 30 de mayo de 2019/Foto Orlando Canseco, archivo.

Por cierto, hace como diez años, estábamos cotorreando acá en el Angelito y muy serio que me pregunta: «oye, y esa onda de los rupestres ¿qué es?»

Con todo cariño y solidaridad para Raquelita y Julia. Faustófeles.

Este texto fue publicado originalmente en el muro personal de Facebook de Fausto Arrellín y reproducido con su autorización. Muchas gracias.

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