Al filo de Las Navajas

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. 19 de mayo de 2015. El anterior concierto había terminado. Ya era sábado 16 de mayo en la madrugada. La noche se mantenía fresca y húmeda en la calle. Adentro me había encontrado con una amiga que hace poesía junto a otro chico. Les propuse ir a ver a Las Navajas a una colonia de ahí, muy cerca de la estación Sevilla. Nosotros andábamos por metro Insurgentes. De cualquier forma, yo ya no tenía la manera de regresar a casa.

Mi amiga y su compañero aceptaron después de pensarlo un buen rato. Aunque yo no sabía dónde era y de cómo llegar. Finalmente nos fuimos en carro, un vocho de 1977 que estaba muy bien cuidado y que tenía los cristales llenos de pequeñas gotas de agua. La fiesta continuaba.

Llegamos los tres pagando nuestra respectivo cover. Antes de entrar compramos nuestras chelas. El lugar sólo te ofrecía el espacio, así que podías meter el alcohol que mejor te apeteciera. Yo preferí la cerveza, así que nos compramos en la tienda de la esquina dos six. Uno nunca sabe y la fiesta debería continuar.

Entrando me encontré con diversos músicos que he seguido a lo largo de estos dos años de estar rastreando grupos nuevos en diversos lugares de la ciudad. Justo llegamos cuando Las Navajas comenzaban a tocar. El sonido era claro, a poco volumen. Básicamente el lugar es una casa insonorizada. Esa impresión obtuve de la misma forma cuando entras por primera vez a una cabina de radio. Nada de ecos ni reverberaciones.

Mi amiga me dijo que el sitio era medio “fresa”. Sólo reí. En realidad, no me importaba. Ella se quedó clavada platicando con su cuate. Yo me fuí a tomar algunas fotos a estas morras que he seguido durante casi dos años. El sonido de Las Navajas me agrada. Y desde hace unas semanas, vienen tocando nuevas rolas que refrescan su play list.

Por ahí veo a los de Mr. Brookly, banda de rock psicodélico con mucha influencia de Jimmy Hendrix. No los pude escuchar pero me agrada lo que hacen. También por ahí estaban dos de Las Izquierdas, bailando y disfrutando de Las Navajas. El ambiente era muy íntimo y pequeño. Más tarde se subió el grupo de punk No más héroes que toca covers onda tipo The Clash. Dementia Sinner andaba ajustando los volúmenes de los amplis.

La noche terminó al filo de la madrugada y al filo de Las Navajas; entre punk y rock and roll y con un montón de envases vacíos. Me despedí. Ya no supe quién fue el último en salir. Alguien preguntó por mí, me subió a un auto y nos perdimos entre las calles iluminadas de la gran ciudad.

 

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