Allegra Fahrenheit: la melancolía del norte

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. 27 de febrero de 2015. “Ya me quité los ojos, ya me quité la lengua, ya me quité las orejas y todo sigue igual“, es una melodía que suena en voz de Allegra Fahrenheit, alta, muy delgada, con un rostro casi redondo y risueño, de grandes ojos y con una voz que no es ni aguda ni grave, una tesitura media que en ocasiones es procesada electrónicamente con efectos de distorción y reverberación.

No viene sola. Como compañía le viene bien un procesador de voz, una guitarra electroacústica, una pedalera y Carlos Álvarez, músico que la acompaña en el yembé y algunas percusiones. A pesar de su nombre artístico, sus canciones son oscuras, nostálgicas que hablan de los lugares que la han marcado en su viaje por Tijuana, su tierra natal, Guadalajara y desde un año para acá, el Distrito Federal.

Salvo 10 personas, el Binnizá lucía vacío. Pide un poco de volumen. Escucha y está conforme. Comienza una rola llena de ironía: “Mi mamá me decía:/hija, debes controlar esa ira/así nunca llegará ese día/en que te vayas a casar./Que desdicha serás/vivirás en soledad…”. Su música suena entre folk y blues. Canta en español e inglés. Suena oscura.

Su voz se desdobla en dos mientras canta. Su acento al hablar tiene un matiz fronterizo, entre español e inglés, pero no es pocho. Un acento americano hablando español, más bien, pero no es tan marcado. Y entre la penumbra de la Mezcalería Cultural Binnizá y las pláticas de los pocos que nos encontrábamos ahí, iniciamos una breve charla con Allegra Fahrenheit.

“El proyecto se ha ido dando desde hace un año. Vengo de Guadalajara y antes de Guadalajara estuve viviendo en Tecate. Antes de Tecate estaba viviendo en Tijuana donde crecí y nací”- me comenta. “Me ha tocado estarme mudando muchísimo”.

Allegra Fahrenheit me habla acerca del origen de su nombre: “Habían robado mi cuenta de Facebook. Tuve que inventarme un nuevo nombre y salió éste y esa intensidad de los grados de Fahrenheit”. Y más allá de la anécdota, Allegra Fahrenheit encontró un sentido mucho más profundo en su nombre: “Tuve un proceso de renacimiento. Mi nombre de renacimiento es alegría porque siempre intuí mucha melancolía y mucha tristeza dentro de mí. Entonces dije: ‘lo que quiero es ser feliz’. Entonces me llamaré alegría”.

Con ese nombre, Allegra Fahrenheit tuvo la primera oportunidad para presentarse en la inauguración de una asociación civil a una semana de haber llegado al Distrito Federal. Sin embargo, ironiza acerca de su nombre: “Pero me dicen que mi alter ego es melancolía Celsius” – y ríe abiertamente.

A pesar de su sonrisa, Allegra Fahrenheit reitera: “Realmente no estoy feliz: me siento tensa y me siento nostálgica y melancólica. Todos pasamos momentos de melancolía y tristeza. Y por más que he intentado y probado de todo, y he hecho de todo para alcanzar cierto grado de estadío, de felicidad y poder estar bien con las demás personas, noto que hay esto en mí. Eso le puede resultar molesto a algunas personas”.

Sus viajes de Tijuana a Guadalajara pasando por Tecate hasta su llegada al Distrito Federal, le han permitido tener material para sus canciones: “Todo este movimiento me ha inspirado. Son cinco canciones que he compuesto durante un año y hoy es la primera vez que las presento”.

Por el título de sus canciones, se da uno cuenta hasta donde las calles de la Ciudad de México la han inspirado constantemente: ‘Mercado San Juan’, ‘Sevilla 15’, ‘Cuba 59’, etc, “han sido lugares muy significativos en mi vida aquí en el D. F., porque llegué aquí, me enamoré así totalmente de la ciudad y me pareció súper enigmática toda la gente que hay aquí”- comenta casi seria.

El sonido de su guitarra es clara. Ritmos sencillos en el yembé. “Me siento un poco eufórica, feliz. Me gustó como me desenvolví: me siento satisfecha” – refiriéndose a su recital de esta noche. Al final de la plática y jugando un poco le pregunto directo a Allegra Fahrenheit: ¿qué ciudad es más triste: Tijuana o el Distrito Federal?. Y responde casi al instante: “Pues cada ciudad tiene sus lados tristes. Antes trabajaba en la zona de tolerancia y ese podría parecer una zona muy triste. Fui a Ciudad Neza, no lo sé (ríe) y tuve un momento triste. Eso fue un poco melancólico, como un choque intenso, fuerte”.

Para mayor información podrás encontrarla en Facebook como Allegra Fahrenheit.

2 comments for “Allegra Fahrenheit: la melancolía del norte

  1. Alegria fahrenheit
    28 febrero, 2015 at 5:26 pm

    Ea muchas gracias orlando!

    • Orlando Canseco
      2 marzo, 2015 at 12:29 am

      De que Allegria, estamos en contacto para realizar tu programa vale? Saludos… Y muchas gracias…

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: