Allison Lovejoy y Amsel & Cat en la Tertulia performática

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. Ciudad de México, 2 de enero de 2016. La compositora, pianista clásica, tecladista, cantante de cabaret y acordionista, Allison Lovejoy se presentó esta noche en el evento Tertulia Performática con canciones muy ácidas de cabaret, evento coordinado por Guillermo Gómez-Peña en la Pulquería Insurgentes.

Guillermo Gómez-Peña, artista proveniente de la ciudad de San Francisco, “uno de nuestros artistas más intensos, salvajes y provocadores de intensidades” como comentaría el poeta, promotor cultural, editor y periodista Carlos Martínez Retería, ofreció una sesión performativa con diversos artistas, evento que celebró la llegada del año nuevo 2016 así como la reapertura de la Pulquería Insurgentes “que por designios de la burocracia y corrupción institucional, estuvo cerrada más de veinte días”, subrayó Carlos Martínez Rentería.

La noche inició con la lectura a una especie de manifiesto en voz de Guillermo González-Peña: “Pero ¿quiénes somos nosotros? Nosotros artistas e intelectuales famosos y desconocidos. Nosotros cruzadores de fronteras en el cuerpo y el lenguaje. Nosotros gente de barro de alquitrán, gente serpiente. Nosotros bohemios que caminan sobre el frágil hielo del nuevo milenio. (…) Nosotros badboys and badgrisl over fifty (…) Nosotros que no poseemos ni armas ni biblias. Nosotros que nunca le rezamos a la policía ni al ejército. Nosotros que nunca le hemos besados la mano a un obispo o a un curador (…) Nosotros, nosotros del más allá del otro lado del etcétera. Gracias carnales por tolerarnos”.

Luego vendría la cantante Allison Lovejoy con su acordeón a ejecutar cinco piezas “muy ácidas de cabaret”. “¡Feliz año nuevo!” Saluda entusiasta Allison y con su música cabaretesca da inicio la tertulia. Allison es una pianista de gran calidad que desde los cinco años ha estudiado piano. Ella se ha especializado en interpretar material del siglo XX. Con su música de cabaret cuenta historias de personajes reales como ficcticios. Este tipo de cabaret que expresa está inspirado en el teatro, la música clásica, vodevil, rock, jazz, blues y tango, que en esta noche lució un estilo más francés pero interesante.

Vendría el dueto Amsel & Cat que ya tienen cerca de 15 años en los escenarios. Su proyecto es muy original pues se trata de un dj (Amsel) que pone rolas y Cat que las interviene en vivo con una guitarra eléctrica. Ella comenta: “Siempre que se puede se presenta el happening/perfomance que hacemos a través de artefactos con iluminación”.

En efecto, durante su presentación, la Cat se quita su vestido quedando en ropa interior. Amsel saca una caja transparente muy iluminada y comienza a vestirla con una serie de aditamentos y focos que iluminan su esbelto y bello cuerpo. Luego, camina entre el público y deja que manipulen los interruptores que encienden o a pagan su vestido eléctrico, un momento de happening porque “siempre participa todo mundo. Esa es la idea de Amsel & Cat: que sea algo muy divertido.”

Artistas con cables enredados al cuerpo imitando a un diablo, conectados a la línea de electricidad esperando a ver en que momento podría electrocutaste por su sudor; un ritual para tres personas que pide por los presos en la cárcel y que puso en un ansia larga a las dos chicas y chico que participaron con los ojos cerrados. La Fulminate de Colombia vendría con una crítica a la mediatización del cuerpo de la mujer y la conexión por internet “hablando” en inglés. La Chellet cerraría la noche con “La Biblia Paupero, dedicada a los mexicano”, introduce esta artista. El acto consiste en leer “algunos fascículos, especial mente para nosotros”. De una bolsa comienza a sacar revistas y de ellas lee los títulos: “La Borracha sentimental” y mira a todos lados y a vienta la revista. “Nunca te cases con un traileros. Sensacional de traileros”. Las risas no pueden esperar. Y sigue leyendo más títulos con su ironía que se refleja en sus ojos: “La mujer que llegó del infierno”, “Extraño pero cierto”, “La arrimada”, “Mi esposa se convirtió en guajolote. Extraño pero cierto”, “La solterona. Angustias”, “Delito: soy la esposa de un eneno”, etc., etc.

Luego vendría una chica colombiana que se sube a cantar la canción de corte ranchero llamada La Cuchilla, canción de Las Hermanas Calle y que dice: En una cantina lo encontré,/en una cantina lo perdí./Hoy voy de cantina en cantina/buscando al ingrato que me abandonó./Si no me querés, te corto la cara/con una cuchilla de esas de afeitar./El día de la boda te doy puñaladas,/te arranco el ombligo y mato a tu mamá./Borracho yo lo he de encontrar,/borracho y tirado en un andén,/borracho y toitico gomitao,/al pié de una vitrola/llorando su desdén./Si no me querés, te corto la cara/con una cuchilla de esas de afeitar./El día de la boda te doy puñaladas,/te arranco el ombligo y mato a tu mamá.

La noche terminó temprano y por ahí una chica se desnudó mientras una dama entrada en años, se le acerca y la masturba. Una noche de música y performance con diversos niveles de interacción pública que hicieron un buen exorcismo para comenzar bien este nuevo año 2016.

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