Camila Moreno incendió la noche con su rock y folk chileno

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. Ciudad de México, 26 de abril del 2016. La chilena Camila Moreno presentó este martes en El Imperial su más reciente disco “Mala Madre” en un concierto casi íntimo con su banda musical completa dejando a sus seguidores con un buen sabor de oídos.

Desde el domingo por la noche, Camila Moreno anunciaba su próxima presentación después de estar en el Vive Latino 2016: “Atención amigos de DF: el martes a las 21:00 nos presentamos en El Imperial Show con banda completa para presentar ‘Mala Madre. Nos vemos!!”. Desde ahí comenzó el ansia.

El martes pintó fresco. Llegué temprano, cerca de las ocho y media, cuarto para las nueve. El lugar aún cerrado y un chico acomodaba el nombre de Camila en la pizarra. Pregunté por el precio del boleto y no supo. Ahí se encontraba una chica sentada en espera de entrar. Más tarde, pasadas las nueve de la noche, la fila había crecido y quince minutos más tarde comenzamos a entrar.

La banda abridora fue Denver, un dueto de electro pop chileno que a mi parecer es demasiado aburrido y que se aventó cerca de 40 minutos con sus canciones cursis que varios y varias cantaba por ahí. Eso sí, se les veía muy contentos por abrir el concierto de Camila.

Al turno de Camila Moreno llegó. Ya todo el bar estaba casi lleno y todos rodeaban el escenario donde Camila lucía una chaqueta roja y con brillantes diseños se presentaba ante el entusiasmo de todos. Una textura de sonidos anuncia el tema “Libres y estúpidos”, track que abre su último disco: Me pudro como un niño envejeciendo /Me clavo como un dios indeseado /Me escupo como los que no saben amar /Me disuelvo con cada cuadro de algún recuerdo… El éxtasis es inmediato y gritos de placer y emoción se dejan escuchar.

El sonido del lugar es, cabe subrayar, muy bueno. La expectativa del concierto de Camila Moreno se va cumpliendo. Su banda musical es completamente explosiva como ella misma. Camila salta al escenario y brilla, no sólo por la luz que caes sobre ella, si no por ese halo que su música le genera al escucharla en vivo.

Camila ruge con “Incendié”, su siguiente rola. Y ruge desde su potente voz, pero no como los muertos, ruge como un ente vivo que está generando vida dentro de su vientre: Mi cuerpo yace muerto, no puede ver su ardor/La sangre en el puerto ruge como los barcos/las llamas del amor ya no me llaman 
/Incendié mi voz, florecí en el barro /Incendié mi voz, florecí en el barro, florecí en el barro”…

Vendría “Bailas en los polos”, otra rola de su nuevo disco que al escuchar su introducción, recuerda el sonido de los viejos juegos de video. En el disco suena suave y ligera, pero en vivo tienen una fuerza implacable. La rola es una buena combinación de electrónica y rock: Si pudiera abrirme/no estoy contigo/si pudiera abrirme/no estoy contigo./Te encontré temprano y te perdí muy pronto/tu que provocaste/todos los naufragios…

Camila tiene un gran equipo de producción, todo bien calculado. Su sonido es perfecto. Comienza a sonar “No parar de cerrar”. Su embarazo no es impedimento para que ella salte, se agache a preparar sus pedales, a afinar su guitarra y programar una pedalera exclusiva para su voz que al final de la rola, interpreta un segmento de una canción de George Harrison con muchos efectos.

Sus canciones van hiladas. No tiene tiempo de hablar y antes de presentar “Raptado”, lo único que dice en estos casi veinte minutos de música continua es: “Bueno chicos. Gracias por estar aquí”. Y comienza esta rola lenta que todos corean a una misma voz: No me tomes mal,/estoy rota./En el jardín dijo:/”¿Quieres bailar conmigo?”./Se me lleno el cuerpo, si, si, si./No me tomes mal, estoy rota… Camila si está rota, deja de ser fragmentos para combinarse con todos los que cantan. O en todo caso, todos nos convertimos en un gran fragmento melodioso.

Vendría una especie de trilogía azotada. Si Camila es intensa en las canciones más explosivas, en estas es igual de implacable. Al rededor vemos rostros a punto de llorar, ojos vidriosos que reflejan las brillantes luces del escenario al cantar “Te quise”: Las cosas se fueron rompiendo/pedazos de tu cuerpo en mí/…/No pudiste con mi desorden/tu comportamiento es mejor./Dijiste: no quiero ya verte,/durmiendo en la tarde con sol 
Pero mi amor no por mucho madrugar/se amanece más temprano, temprano…

Para reanimar el ambiente, Camila y su grupo nos recetan “Cae y calla”, uno de sus primeros temas que explota dentro del cuerpo. Su pie izquierdo busca la pedalera: corta señal, cambia de efectos: Deja que me valla por siempre con el viento/Deja que me espante el soplo en la canción/Dulce marcha el fuego en tu corazón/El pulso en mi palma ya tiene su propia voz…

Vendrán las rolas “Maquinas sin dios”, “Lo cierto” y “Yo enterré mis muertos en la tierra” para que Camila por fin terminé este espléndido concierto lleno de intensidad. Una de las mejores presentaciones de rock por el profesionalismo con que lo realiza y por su gran calidad artística que muestra. Camila Moreno es rock intenso, explosivo y honesto.

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