Colectiva Gafas Violetas: “Desde el lenguaje pensamos el mundo”

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. 18 de abril de 2015. La noche fue de las feas, las putas, las lesbianas, las maricas, las trans, las gordas, las bolleras, las feminazis, las tortilleras, las zorras, las perras, las negras, las prietas, las brujas, las histéricas, las indeseables, las malparidas y las malas madres. Una fiesta que fue más allá de las palabras, organizada por La Colectiva Gafas Violetas que desde el lenguaje y las acciones, desea “revolucionarlo todo”, nos comenta Fabiola Dominique, integrante de esta colectiva.

Capitán Gallo se forró de carteles violeta. En el improvisado escenario, se levantaba un tubo listo para realizar pole dance. El lugar está lleno. Más de 200 personas apretujadas en los tres niveles. En su mayoría mujeres. Todo está listo. La fiesta comienza rifando un cojín con ‘vulvita’ bordada, además de vúlvas de orgiami y carteles. La poesía erótica comienza con dos jóvenes chicas que se apropian de la pista: ‘Me gusta tu vulva. Me gusta más cuando me dejas malcriarla. Tú sabes’…

La cerveza está al dos por una, y muchas nos arremolinamos donde las venden. Ahí me encuentro con Fabiola, integrante de esta colectiva y me dice: “Somos feministas jóvenes. ¿Que nos proponemos? Revolucionarlo todo. Pero no se trata de decirlo y nada más, sino hacerlo. Creemos en la micropolítica, en el femenismo radical. Nos nutrimos de muchísimos feminismos y básicamente lo que queremos es un mundo libre de opresiones con relaciones de poder igualitarias en donde el género no sea una cárcel que se construya sobre las ‘cuerpas’, o sea, que conduzca a la plenitud de la persona y a la plenitud, no tanto sólo de ‘individue’ sino también de las comunidades”.

Las Izquierdas están listas. Las chicas las rodean. Gabo, el trompetista, me dice antes de comenzar y después de conocer el lugar: “¡Está bien chiquito cabrón!”. Anónimo Panzón se sube al tubo, se enreda en él y la música y la fiesta comienza. Un buen set como ellos lo saben hacer. Algunas chicas se desnudan del torso y se apropian del tubo y realizan su pole dance. El ambiente está que arde.

Fabiola me explica acerca del uso de “e” en palabras como nosotros: “Nos gusta usar la ‘a’ en nosotras y el ‘nosotres‘. En nosotres sobre todo para ser más incluyente. El ‘os’ genérico masculino incluye a todo mundo, nos dice la RAE, pero la historia nos ha enseñado otra cosa. Desde el lenguaje pensamos el mundo. Entonces, es para incluirnos a todes y no sólo a unos cuantos”.

¡Sácala a bailar con Fumanchú! remató el ambiente con su música de cumbia, música bailable y cachonda que desde momentos antes, ya habían creado varias parejas que cayeron por ahí. El espacio se convirtió en una verdadera pista de baile donde el roce de los cuerpos no dejaba un sólo espacio libre.

“Nos fijamos sobre todo en Las Izquierdas – nos subraya Fabiola. Percibimos una propuesta transfeminista. Traen una cuestión más de destrucción del género, de subversión de roles. Nos encanta su perfomance combinado con su música, combinado con sus letras. Todo el concepto de Las Izquierdas nos fascina y también porque son compas”, nos explica sin dejar de expresar cierta emoción.

“De Fumanchú nos gustó mucho – continúa Fabiola. A penas los conocimos en una fiesta anterior aqui en el Capitán Gallo y nos puso bailar. A nosotras nos encanta bailar, a nosotres. Nos aproximamos a ellas ese día. También medió Tron (administrador del Capitán Gallo) y eso sirvió para que Las Izquierdas nos hicieran el paro y vinieran a tocar en nuestra fiesta”.

Para nuestro asombró, la banda K Pasa USA cerró la noche, con cumbias bizarras y un performance irónico con su vocalista Malena Gaze que con cabeza a rape nos dice: “Les vendo un disco muy bonito. ¡Diez pecitos les cuesta! ¡Diez pesitos les vale! Todas la mujeres feministas de los últimos 60 años. ¿Quién me lo compra? ¿Quien me lo compra?”. Malena baila, hace gestos, se cambia de vestuario, interectúan con la gente, saca lo que parece ser una gran cámara de cartón. Su música es una mezcla de cumbia, de distorciones, de eléctrónica, noise y mucha ironía: “Puchas-puras-tetas-grandes-largas” canta Malena antes de soltarse con un alocado ritmo electrónico que como base llevo un bajo con sonido metálico.

La fiesta terminó y con ella, nuevos proyectos para La Colectiva Gafas Violetas que desea “cambiar la receta de lo que es el sistema, en vez de (tener) un pedazo del pastel. Este año que viene nos vamos a enfocar más en podcast, más foros por el avance de los orgasmos femeninos en colaboracion con la colectiva justicia sexual; nos interesa formar alianzas con toda la banda anticapitalista y antipatrialcal”.

Fiesta corta que se desarrolló entre rifas, cuarto violeta, música, performances y muchos ovarios. La selección musical corrió a cargo de las djs Wrayette y Stephanie Vortex. Por cierto, ningún hombre salió lastimado.

 

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