David Bowie y su legado musical (parte 1)

LA REDACCIÓN. Para MH RADIO. 11 de enero de 2016. La mañana de este lunes, el mundo de la música de rock se conmocionó al confirmarse la muerte de David Bowie a los 69 años de edad, justo a tres días de haberlos cumplido y de haber publicado su disco número 25 “Black Star” (2016).

Con este hecho, repasamos la herencia musical que nos deja este músico británico que nació en el año de 1947 en la ciudad de Brixton, a quien bautizaron como David Robert Jones y que desde los doce años de edad, comienza a tomar clases de saxofón y a partir de ahí, desarrolló una larga y exitosa carrera musical con algunos altibajos.

Pero ¿qué nos deja Bowie tras su muerte que seguro lo llevará a niveles míticos entre sus seguidores, fanáticos y melómanos? Lógicamente una larga fila de producciones que se han convertido en básicos para cualquier amante del rock. MH Radio recupera un texto escrito por Adolfo Cantú para La Mosca Especial publicada en su número 10 del mes de abril de 2004, donde realiza un recuento de sus mejores discos de David Boowie a lo largo de su carrera artística y que hoy en día se convierte en una fuente básica para comprender la obra de este músico británico.

81GaOhfPyFL._SL1300_SPACE ODDITY/1969. Iniciar una discografía con una composición de los tamaños“Space Odditty” no es cuestión cualquiera y no puede augurar más que grandes cosas por venir. Space Oddity fue originalmente grabado en 1967 como David Bowie y relanzado como Man of Words/Man of Music. Se trata de un trabajo impecable, un álbum debut impresionante que combina la psicodelia con el folk inglés, como si The Soft Machine y Donovan encontraran puntos de contacto. Gran variedad estilística y composiciones tan sólidas, además de la ya mencionada “Space Oddity” (la cual fue utilizada por la BBC como tema de sus transmisiones de la llegada del hombre a la luna en aquel 1969), como la extraña y fascinante “Unwashed and Somewhat Slightly Dazed”, la delicada y armónica crosbystillsandnashiana “Letter to Harmione”, la viajada “Cygnet Committee”, la irónica “Janine”, la muy a la Traficc “An Occasional Dream”, la bellísima “Wild Eyed Boy from Freecloud” y la estupenda y curiosa “Memory of a Free Festival” a la cual mucho le debe el Moby de Play. Para escucharlo: https://www.youtube.com/watch?v=tiLRsVPHUPU.

81iq05C37SL._SL1300_THE MAN WHO SOLD THE WORLD/1970. Más sólido y conciso pero también más oscuro, denso y ominoso que su predecesor, The Man Who Sold the World es el primer disco de Bowie en el que participó plenamente el hoy legendario guitarrista Mick Ronson. También es la primera colaboración entre el músico y quien sería su productor de cabecera durante varios años, Tony Visconti. Se trata de un giro total con respecto a Space Oddity. Lo que en éste era luminosidad y cierto encanto sesentero que mucho debía a que la mayor parte de sus canciones fueron compuestas en pleno 1967, en el segundo opus se había transformado en una visión mucho más ácida, pesimista, sardónica. Con un tono pesado y un sonido protometalero, este Hombre que vendió el Mundo refleja a un David Bowie más cínico y descreído. En ese sentido, las instrumentaciones, la producción en sí y las letras de los temas reflejan la intención desencantada del disco. La voz de Bowie más de una vez suena distorcionada, alejada, deliberadamente afectada. The Man Who Sold the World es también un álbum pionero del glam rock (junto con los T. Rex) y al respecto, cortes como “All the Madmen”, “After All”, “Saviour Machine” y la escalofriante “She Shook me Cold” no dejan lugar a dudas. Sin embargo son dos los temas estelares: la inicial “The Width of a Circle” (prácticamente una suite de poco más de ocho minutos) y la extraordinaria canción que da título al disco y que Nirvana se encargaría de revivir veintitantos años después. Para escucharlo: https://www.youtube.com/watch?v=p5YJ-BjcXBI.


20140712182125David_Bowie_-_Hunky_DoryHUNKY DORY/1967
. Nuevo giro estilístico. Después de las densas atmósferas de Tha Man Who Sold the World, Bowie retornó a los terrenos en los cuales había incursionado en Space Oddity, es decir, aquellos de las canciones más sencillas, con mayor sentido armónico y melódico. Hunky Dory es una obra apegada al pop, sin que ello signifique un sentido negativo. Por el contrario, se trata de una magnífica colección de temas sólo en apariencia sencillos. Si en su segundo disco había caído en ciertas tentaciones metaleras, quizá debido a la presencia de Mick Ronson, esta vez la guitarra del peculiar instrumento pasó a un plan más discreto y son los teclados de Rick Wakeman los que van marcando la pauta a lo largo de los once cortes del álbum. Hay aquí composiciones soberbias, empezando por la contagiosa “Changes” y siguiendo con pequeñas joyas como “Oh! You Pretty Things”, “Song for Bob Dylan”, “Kooks”, “Quicksand” (lejanamente neiyoungiana), “Queen Bitch” (claro homenaje a Lou Reed y The Velvet Unerground) y la maravillosa “Life On Mars”. Un trabajo lleno de frescura e inventiva, de variedad y colorido, Honky Dory es quizás el primer gran disco de David Bowie. Para escucharlo: https://www.youtube.com/watch?v=YQTENuQYgjM.

81eVnOh4UJL._SL1300_THE RISE & FALL OF ZIGGY STARDUST AND THE SPIDERS FROM MARS/1972. El disco por antonomasia de Davis Bowie, su obra mayor. ¿O es que se le ha sobrevalorado durante treinta y dos años? Sí en The Man Who Sold the World hubo intentos de hacer un disco conceptual, con The Rise & Fall of Ziggy Stardust and the Spiders From Mars esos intentos se cristalizaron de manera genial y prácticamente perfecta. La historia de una estrella de rock andrógina y de origen extraterrestre es el pretexto para llevarnos a lo largo de un viaje por las obsesiones, las fobias, las visiones y la posición crítica de Bowie acerca del mundo real extrapolado a la fantasía. Así, los diversos temas van narrando una historia pero también una falacia: la del ambiente del rock a principios de los setenta, un rock que comenzaba a padecer de gigantismo e hipertrofia. Y si las letras son duras y ácidas, la música las viste de una exacta envoltura instrumental, cosa que resalta en todos y cada uno de los once temas que componen el álbum. Con un Mick Ronson en plenitud de forma y un Bowie inspirado y apasionado-apasionate, cortes como “Five Years”, “Lady Stardust”, “Rock ‘n’ Roll Suicide”, “Moonage Dream”, “Soul Love”. “Suffragette City” o “Ziggy Stardust” mueven, remueven y conmueven al escucha con una fuerza que lejos de disminuir se hace más fuerte con el paso del tiempo. Un disco futurista que aún tiene un enorme y largo futuro. ¿Un disco pretensioso? Sí, pero que supera sus pretensiones. ¿Un disco sobrevalorado? No lo sé, pero definitivamente vale su peso en arte. Para escucharlo: https://www.youtube.com/watch?v=Muh1pk7xc2k.

CS1701843-02A-BIGALADDIN SANE/1972. Aladdin Sane tuvo la mala fortuna de ser el disco que sigió a Ziggy Satrdust. La sombra de la obra monumental y el que muchos los hayan considerado como un sucedáneo de ésta hizo que viera disminuidas sus posibilidades de ser un clásico. Sin embargo, se trata de un gran disco, un trabajo gozosamente roncarolero, con temas espléndidos y una libertad y un disfrute por tocar que se nota en cada interpretación. Gracias al piano cuasi jazzero de Mick Garson, los arreglos adquieren un toque elegante y en ciertos momentos incluso naive. Bowie se siente a plenitud lo mismo en las canciones más rítmicas –como la rollingstoniana “Watch That Man”, su versión a “Let’s Spend the Night Together” (precisamente de los Rolling Stones) y la deliciosa y yardbirdiana “The Jean Genie”– que en las de beat más acompasado –notoriamente la fascinante “Aladdin Sane” (con ese piano, con esa guitarra, con esa voz atérea) y la divina y decadente “Time”. Pero hay otras igualmente atrapantes, como el hermoso doo wop “Drive-In Saturday”, la festiva “The Prettiest Star”, la multiclimática “Panic in Detroit” o la hipnóticamente glam “Cracked Actor”. ¿Qué no es un disco cohesivo? ¿Qué se trata de una mera colección de canciones? Bueno, tal vez sí. ¿Y qué?. Para escucharlo: https://www.youtube.com/watch?v=HZj-ibB1ivA.

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