David Bowie y su legado musical (parte 3)

LA REDACCIÓN. Para MH RADIO. 12 de enero de 2016. En el año de 1966, David cambia su apellido de Jones a Bowie para que no lo confundieran con uno de los integrantes del grupo The Monkees que fonéticamente sonaba igual. En ese mismo año su grupo The Lower Third se desintegra y es cuando inicia su carrera como solista. Graba los temas “Do Anything You Say” y “I Dig Everything” sin obtener éxito. Sin embargo, con el paso del tiempo, este fracaso significaría nada con lo que vendría después, aunque esto significara sacrificar la calidad por ventas comerciales.

No cabe duda que Bowie tras su muerte, nos ha dejado una herencia musical tan importante que es necesario rastrear y escuchar. De ahí que recuperamos el texto escrito por Adolfo Cantú para La Mosca Especial publicada en su número 10 del mes de abril de 2004, donde realiza un recuento de sus mejores discos a lo largo de su carrera artística. Esta es la tercera parte.

jukebox.phpLODGER/1979. Comparado con sus contrapartes de la triada berlinesa, Lodger queda como un disco más bien discreto y convencional, con algunas muy buenas composiciones y otras que podrían pasar desapercibidas. Aquí ya no hay temas instrumentales, aunque Brian Eno siguió trabajando al lado de David Bowie. Colección de canciones con un muy ligero dejo avant garde, Lodger tiene sus mejores momentos en cortes como “Fantastic Voyage”, “African Night Fly”, “Yassassin (Turkish for: Long Live)”, “Red Money” y, sobre todo, los tracks sexto, séptimo y octavo: “D.J.”, “Look Back in Anger” (nada que ver con Oasis) y “Boys Keep Swinging”. Un buen disco, pero al final y al cabo un capítulo menor dentro de la obra discográfica de Bowie. Para escucharlo: https://www.youtube.com/watch?v=KSl2g00AwCI.

 

 

220px-davidbowiescarymonsterscover1SCARY MONSTER/1980. Un gran gran disco. Aunque para muchos fue un retroceso luego de las experimentaciones con Brian Eno en Berlín, Scary Monster es a mi modo de ver uno de los mejores álbumes de David Bowie. Sofisticado, audaz, provocativo, altamente sensual, contiene varias de las mejores composiciones del británico y es una especie de rescate del glam pero con elementos del rock duro, el folk, el pop y la electrónica. En el disco colaboran además grandes músicos, como Robert Fripp, Carlos Alomar y Pete Townshend, pero ejemplo. Se trata de uno de esos trabajos que pueden desconcertar en una primera escucha, pero que seducen y envuelven conforme se va penetrando en sus más íntimos recovecos. He aquí un variado desfile de magníficos temas, canciones sin desperdicio que van de la erizante “It’s No Game (Pt. 1)” a la felizmente conclusiva “It’s No Game (Pt. 2)”, transcurriendo por cortes tan buenos como la festiva “Up the Hill Backwards”, la bizarra “Scary Monsters (and Super Creeps)”, la irresistible “Ashes to Ashes”, la glamurosa “Fashion”, la conmovedora y evocativa “Teenage Wildlife”, la desgarrada “Scream Like a Baby”, la exultante “Kingdom Come” y la irresistible “Because You’re Young” (con un Townshend en plenitud rocanrolera). Scary Monster es -qué duda cabe- el último gran disco de David Bowie, su último verdadero clásico. Para escucharlo: https://www.youtube.com/watch?v=Toe_UKSQgEw.

81fJsB4gbIL._SL1300_LET’S DANCE/1983. Con Let’s Dance se inicia de algún modo el periodo más complaciente de David Bowie. A pesar de contener excelentes piezas, en general el espíritu del disco es flácido, hueco, artificioso. De pronto, Ziggy Stardust caía en las tentaciones del superestrellismo, del jetset, de la música bailable más superficial, de la actitud abiertamente vacua. Álbum en cierto sentido neo romántico, Let’s Dance se salva porque, a pesar de todo, la calidad de Bowie está ahí, presente, sin doblegarse del todo ante el sentido pedestre de su coproductor, el discotequero Nile Rodgers. El disco empieza muy bien con la dinámica “Modern Love”, una canción al mismo tiempo artística y comercial que lograría un gran éxito de ventas como sencillo y hasta sería utilizada para musicalizar… un anuncio de Pepsi. Otro tema interesante -escrito al alimón con Iggy Pop- es “China Girl”, el cual contiene una insólita participación del entonces muy joven guitarrista Stevie Ray Vaughan. “Let’s Dance” sigue un poco la línea de composiciones de discos anteriores como “Fame” o “Fashion”, mientras que la cinematográfica “Cat People (Putting Out Fire)” -coescrita con Giorgio Moroder- agrega un relativo ambiente ominoso a un trabajo lleno de fuegos de artificio. Para escucharlo: https://www.youtube.com/watch?v=m3BdOwf2nUg.

a84e06e6-7e99-49e4-b593-f8aea6670243-620x620TONIGHT/1984. El descenso artístico de David Bowie durante los ochenta siguió su curso con Tonight, una obra que no hace sino tratar de repetir el éxito de Let’s Dance, mediante la repetición casi mecánica de la misma fórmula de hacer musiquita fácil y bailable. Parecía que el antiguo autor de maravillas tan creativas como Hunky Dory Aladdin Sane olvidaba su pasado y sólo quería triunfar en las discotecas y vender lo más posible. Si ese era su objetivo lo logró con creces, ya que el álbum obtuvo ventas enormes alrededor del mundo y temas como “Blue Jeans” (of all names) o “Living the Alien” sonaron hasta el hartazgo en los antros de baile de las grandes ciudades. Muchos reflectores, mucha parafernalia, muchas luces estroboscópicas, pero un mismo resultado insustancial. Tonight fue “Disco de platino”, pero no ha resistido la prueba del tiempo. Para escucharlo: https://www.youtube.com/watch?v=-DE5UfvoPqY.

 

tumblr_mj2y15Xnlr1rrg6kro1_500NEVER LET ME DOWN/1987. Quienes pensaron que con Tonight David Bowie había tocado fondo y no podría caer más bajo, no se equivocaron. Sin embargo, quienes creyeron que el músico ya no tenía remedio tuvieron un leve margen de error. Never Let Me Down, aunque muy en la tónica de sus dos antecesores inmediatos, dio muestra de cierta recuperación en las capacidades creativas de Bowie. No es un gran disco, pero el menos el autor de “Space Oddity” lanzaba algunas señales de esperanza para sus más fieles seguidores, sobre todo los de la fructífera década de los setentas. Muy lejos aún de obras como Ziggy StardustStation to SabatinoLow, este álbum de 1987 retomaba a los temas basados en las guitarras fuertes y las experimentaciones del art-rock que ya parecían abandonadas. Entre las composiciones a destacar se encuentran “Day-in-Day-Out”, “Glass Spider”, “Bang Bang” y el homenaje a John Lennon “Never Let Me Down”. Para escucharlo: https://www.youtube.com/watch?v=aQtZOWCH_xE.

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