De Mery Buda a Prismatic Shapes

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. Ciudad de México, 15 de septiembre de 2017. En esta noche patria, tuvimos a bien escuchar a La Experiencia de Mery Buda que nos llevó a una escena de jóvenes en el Laberinto Cultural Santama, allá en la vieja colonia de La Santa María la Ribera. Una noche donde no hubo mariachis, ni pozole; ni verde, blanco y rojo; ni chicas tranzadas del cabello y pintadas exageradamente en sus mejillas.

El primer proyecto fue el solitario Damaso Lear, un joven de 20 años de edad que tuvo una banda pero del que lo sacaron. Ahora él produce su propia música con un software. El sonido de su música tiene influencia de David Bowie, Iggy Pop pero que desea ser “música nueva y diferente”. Su sonido es programada pero con un tinte a la Joy Division, un tanto oscura con temas basadas en literatura, arte y cuestiones “muy personales”. Muchas de sus letras tiene inspiración en historias griegas, mesopotámicas y que trata de incorporarlas a “un mundo más realista” con una voz grave y pausada.

La Experiencia de Mery Buda fue el segundo proyecto en esta noche. Mery Buda, a diferencia de hace dos años aproximadamente, ya presenta una evolución en su sonido, que es mucho más electrónico, pero al mismo tiempo, divertido y vigorozo. Esta vez no tuvo que presentar un espectáculo de pool dance, si no que más bien, se desnudó de manera musical, con ritmos electrónicos, frenéticos y letras personales. Su sonido es más compacto y más desenvuelto.

El dúo Muñequita Galáctica es un dúo mexicargentino con una interesante propuesta. El proyecto está conformado por Pablo en la voz y guitarra; y por Guillermo Rhodes en la voz, sintetizadores y guitarra. Su música es una onda de post punk y glam mezclado con punk rock electrónico Lo-Fi. Sus temas llevan un sonido de guitarras distorcionadas empalmandas con voces angustiadas, beats lentos y profundos, y otros bailables. Algunos temas son oníricos casi surrealistas; otros, intentan hablar sobre la libertad del ser y estar fuera del pago de impuestos.

Por último vendría Prismatic Shapes, una banda de la Ciudad de México con tintes de pop oscuro con nostalgia a los ochenta, donde su cantante juega con una imagen andrógina. El sonido de la banda tiene toques de The Cure, Placebo, Interpol; la voz de Pedro Gopar tiene cierto timbre oscuro de Ian Curtis de Joy Division. La banda cumplirá un año para cuando llegue el mes de diciembre, y para sorpresa nuestra, ya tiene un ep. Su música está muy bien ensamblada, bien ejecutada y que armónicamente está bien construida. Muchas de las letras de Prismatic Shape son cantadas en inglés y construidas bajo “el existencialismo, el teatro de lo absurdo, la alienación de las grandes urbes, el dadaísmo, el sinsentido tecnológico, el constructivismo, el movimiento beat y la nostalgia por la cultura de los años 80” lo que los hace más interesantes. La banda esta conformada por Pedro Gopar en la voz, Aldous en la guitarra, Ocelotl Vázquez en los teclados, Fran Franco en el bajo y Armando Castillo en la batería. Es una lástima que el Laberinto “cultural” les haya apagado sus amplificadores para que no sonaran más en esta noche patria.

Sin embargo, a pesar de esto por parte de sudamericanos, fue una interesante noche de rock, post-punk y electrónica con estos grupos emergentes de la CDMX, una extraña forma de celebrar la patria con post-punk y electrónica.

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