El Autogestival cierra con una gran fiesta musical

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. Ciudad de México, 6 de diciembre de 2015. El Autogestival cerró compromisos este domingo con una gran fiesta en el nuevo foro La Gozadera, con una larga jornada de venta, trueque e información de lo que puede ser posible: ir a la par del sistema capitalista sin que el dinero sea lo más importante, si no la organización social propia e independiente.

A un costado de la Alameda Central, se desarrollaba otro evento desde muy temprano, el ¡Festival Antifascista y Antiimperialista! organizado por diversas organizaciones estudiantiles y políticas, quienes invitaron a músicos emergentes a participar en ella, sobresaliendo el trabajo de Las Brujas que logró reunir a un buen número de transeúntes.

Cuando yo llegué, ellas ya habían tocado. De hecho, el evento cultural y musical comenzó con ellas, dando paso a otros cantantes que con sintetizador o guitarra, dieron lo mejor de sí con consignas contra el presidente Enrique Peña Nieto y el gobernador del Distrito Federal: Miguel Ángel Mancera.

Estando con tres de Las Brujas, nos fuimos directo a La Gozadera, un espacio nuevo que abre sus puerta a expresiones culturales muy relacionadas con el feminismo, aunque no es la generalidad. Este lugar arropó la clausura del Autogestival que ya lleva algún tiempo organizándose de manera independiente y autogestiva, donde el pensamiento horizontal es parte de su filosofía.

“No tenemos ¡JEFES! Tenemos ¡VOLUNTAD! No tenemos horarios ¡TENEMOS COMPROMISO! No tenemos ni queremos tener un empleo. TENEMOS MUCHO POR HACER” son consignas que se ven escritas con gis en un pizarrón negro que sale a cuadro en su programa de televisión.

Así, al recorrer los puestos que se colocaron en el interior de La Gozadera, podías observar una cantidad de artículos que ofrecían entre libros anarquistas, ropa, bebidas, la copa menstrual, joyería, comida vegetariana y vegana, postres, bicicletas y algunos servicios, todo ello con el afán de intercambiar o comprar de manera directa.

La parte de la explana de la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, el espacio frontal de La Gozadera, después de la cinco y media de la tarde, se va llenado de jóvenes que vienen a intercambiar, a ponerse de acuerdo o simplemente a pasarla bien. Un mezcal es la opción para el frío que desde temprano viene apremiando intensamente, y Las Brujas y yo optamos por ello. Pero al ir tomándolo el calor nos invade y nos hace salir de nuevo al parque de San Juan donde ya muchos se congregan para disfrutar la música que lleva un poco de retraso, tanto que uno de los grupos invitados ya no tocó.

El primero en subirse es un joven rapero que ante una de sus canciones que habla sobre una mujer y su forma de vivir la vida de manera “libertina”, es interpelado por otra chica que le adjudica de ser misógino y machista. El rapero buscaba sus mejores argumentos pero en vez de remediarlo, se la complicaba más. Él invitaba a subir a la chica al escenario para “retarla” a un “mano a mano” pero no. Así, el rapero no tubo otra opción que bajarse y dejar que la dinámica de la clausura continuara.

La tarde ya estaba oscura. Eran cerca de las seis de la tarde. El parque ya alumbraba con sus luces naranjas. Después de un buen rato La Horda Zen comenzó a tocar. El sonido no fue el óptimo pero aún así la noche sonó. “Buena noches Autogestival. Muchas gracias por invitarnos. Nosotros somos La Horda Zen –dice contenta Liza–. Y que chido que están aquí organizándose y haciendo cosas muy chingonas. ¡Únanse a la horda!”.

Dentro de sus rola se cantan “Don Dinero”, ese ente que circula por todos lados. Liza dice: “Pues esta rola es súper especial porque justo está pensada en ese ente que circula por aquí, por allá y que, entre más cosas hagamos como lo de hoy, menos lo vamos usar. Y es ‘Don Dinero’”.

Luego vendría la colectiva de rap Batallones Femeninos con su discurso feminista y de crítica social que ofrecieron como siempre, una intensa y efectiva sesión. Obeja Negra agradece nuestra presencia como medio, así como la de otros que también andan en la autogestión e independencia.

La primera rola es una interesante propuesta, una especie de son jarocho que habla sobre los maestros y la represión que sufrieron en febrero del 2006 por parte de la Policía Federal en Oaxaca. Obeja Negra envía saludos a los maestros en resistencia. En la parte final, cada una de las integrantes de Batallones, se avientan sus rimas de manera improvisada.

Lo mejor con ellas es cuando un grupo de chicas se acercan a realizar una intervención de “batucada”, justo cuando se avientan la cumbia dedicado a las “mujeres malas, a las mujeres rebeldes, a las mujeres bonitas” dice Obeja Negra. Una letra que pone a bailar a todas. La rola la mezclan con la cumbia “El pescador”. Todos agarran pareja y el frío parece desaparecer.

Y los tambores se asoman poco a poco para llegar al clímax con su “cumbiatucada” mientras las Batallones Femeninos y todas gritan: “¡Mujeres contra la guerra! ¡Mujeres contra el capital! ¡Mujeres contra el machismo y el terrorismo Neoliberal!”. Todo es un grito. Hombre y mujeres. No hay distinción. Fue un gran ruido feminista.

Para cerrar la noche, vendría La Sonora Criminal, un grupo que revindica la cumbia con letras sociales, anticapitalistas, feministas, de mucho sentido social y popular. Su versión de “La Llorona” es inevitablemente buena, una mezcla de cumbia y rap con la que cuentan la “verdadera historia” de esta leyenda popular mexicana: Dicen que no tengo duelo, llorona/porque no me ven llorar,/(…)/hay muertos que no hacen ruido, llorona/pero es más fuerte su penar./No estamos todos, llorona/nos faltan 43,/no estamos todas, llorona/nos faltan 43./Este gobierno corrupto, llorona/nos quiere desaparecer,/este gobierno asesino, llorona/nos quiere desaparece.

La Sonora Criminal suena potente, mucho mejor. Y sigue tirando letras duras contra el sistema y lo machista, además de brindar música pa’ bailar que no está peleada con la conciencia política. Tirando palomazo con las Batallones Femeninos y con la batucada femenina.

La música de La Sonora Criminal se prolongó hasta la media noche en medio del parque San Juan que sigue conservando ese centro de hace algunos años, oscuro y sin remodelar que lo hace único. Un gran cierre del Autogestival con buenas bandas musicales que buscan nuevas formas de autogestión. Política, conciencia social y música que puede cambiar nuestro contexto, ya que, como dijo Fer de La Sonora Criminal: “la calle es nuestra”.

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