El “Free hop” de Midi Pipe y Felipe Peralta

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. Ciudad de México, 26 de julio de 2017. No sé si exista el free hop como género musical, o si es tan sólo una buena broma para anunciar y no dejar vacío el cartel que anunciaba este evento, pero este miércoles fue interesante escuchar el sintetizador de Midi Pipe (Jorge Medina) y el trombón de Felipe Peralta, ambos músicos de la “Super-pior de Música” que improvisaron un set intenso y poco común.

Pues más allá de la intención de los autores del cartel, este estilo hoy sonó a música fresca e improvisada, a locura volátil que creaba caos, pero a la vez, fue juguetón. El trombón de Felipe construía en la primera pieza, melodías tonales sencillas, mientras el sintetizador de Midi Pipe ponía en marcha un ritmo regular con su caja de ritmos. Pero después, todo enloquece: escalas disonantes, fortes intensos, pequeños solos de trombón que experimentaba registros agudos y Midi Pipe ejecutaba con sus propias manos, los pads de la batería con ritmos sincopados y a veces, irregulares o sin tiempo. En un fragmento, mostraban su influencia de “sonidero”, saludando a los presentes con ese todo característico de barrio.

En otra pieza, el rap y el beatvox fueron el material perfecto para ellos. Felipe se echó varios versos, muchos de ellos improvisados. Midi Pipe ejecutó el ritmo con su voz. Luego intercalaron texturas casi cósmicas con el sintetizador. Más solos de trombón y un obstinado bombo electrónico fue sonando en algunos fragmentos.

La tercera parte fue mucho más interesante. Fue una pieza mucha más corta que las anteriores, más “contemporánea”. No hay ritmos electrónicos. Midi Pipe realiza escalas atonales, machacantes acordes alucinantes, disonantes. Felipe en el trombón juega más con el sonido que con las notas. Notas seriales y cortas que se yuxtaponen a la textura del sintetizador. Es una pieza deslumbrante y efímera al mismo tiempo.

Es la primera vez que Midi Pipe y Felipe Peralta se reúnen para realizar un set de free hop, con piezas que van de los 15 a los 20 minutos, en donde invitan a recitar poesía mientras ellos improvisan algunos pasajes musicales o poéticos llenos de ironía y sarcasmo. Una noche alucinante con estos dos músicos que demuestran que este tipo de música es tan disfrutable como cualquier otra.

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