El fuego de “Las Brujas”

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. 14 de diciembre de 2014. Dicen que cuando una bruja merodea un lugar, siempre se le ve convertida en una bola de fuego, que salta de cerro en cerro o de árbol en árbol. Así fue como aparecieron Las Brujas la noche del sábado en la mezcalería cultural Binnizá.

Son siete y no necesitan caldero, sólo sus rústicos y acústicos instrumentos musicales para preparar la pócima mágica y viajar de un lado a otro. La magia es la juventud, honestidad y resistencia.

Su presentación comenzó de manera distinta, con un poco de arte callejero y malabares de fuego, acompañadas por el ritmo del yembé y baile africano. Las Brujas “sor-prendieron” hasta tal punto que los niños que jugaban en la calle, suspendieron su “cascarita” y no tuvieron miedo de acercarse y correr el riesgo de ser comidos; y la gente de las casas aledañas, salió para escuchar este aquelarre callejero.

Ya dentro de la mezcalería, Las Brujas comenzaron sus hechizos con los primeros sones jarochos de la noche: “La Morena” y “La Guacamaya”, una mezcla alegre que van cantando alternadamente cada una de ellas; donde melódica y saxofón van teniendo un rico diálogo sobre la armonía rítmica de la jarana y la guitarra.

“Mucha gracias por estar aquí – dicen Las Brujas –. Esta es la última tocada del año” y se arrancan con el clásico son de “La Bamba” y todos “arriba y arriba” aplauden, porque para esos momentos quienes las fueron a escuchar, ya estan hechizados.

La noche es fría y hermosa porque en esta ocasión, Las Brujas no sólo estrenaron nueva integrante al bajo, sino porque también estrenaron dos temas originales: “Mujer viento” dedicada “para todas la mujeres, para todas nuestras hermanitas, para que no haya más feminicidios”; y “Detrás del miedo está la libertad”, “dedicada a todos los desparecidos, desaparecidas, presos políticos y (a) todos los que estamos en la lucha” – comentan.

La séptima bruja comanda el bajo eléctrico. Su sonido le dio más cuerpo a las melodías del repertorio. A penas tímida, su instrumento suena. Lleva pocos días y teme equivocarse.

Los palomazos no pudieron ser olvidados y Sergio Medrano, integrante del grupo Semilla, se aventó unos versos llenos de sentimiento y emoción haciendo de la noche, algo más que emotiva que se complementó con el poeta subterráneo Temok Saucedo con su serrucho melódico.

Así, durante hora y media Las Brujas volaron ya no en escobas, sino en melodías ancestrales, gritos de libertad, solidaridad y originalidad. Las Brujas son una propuesta fresca que fusionan la viejo con lo nuevo. Las Brujas no viajan en escobas, sino en rústicos instrumentos que dan vida al son.

 

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