El Mastuerzo y Los Jijos del Máiz en “Resistencia”

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. Ciudad de México, 22 de abril de 2017. “Gracias por las rolas a todos los roleros, trovadores, rupestres y… ¿roco…? ¿cómo era? ¿rokestres?”, saludó contento El Mastuerzo a los cuatro proyectos musicales que lo antecedieron en esta noche de “Resistencia”, organizada por el colectivo Sindicato Rupestre en las instalaciones de la escuela de música Sonart al sur de la ciudad. Por allá atrás le gritan para sacarlo de la duda “¡Rockestres y treintañeros!”.

El Mastuerzo y Los Jijos del Máiz es una banda con mucho energía que demostró que el rock y la resistencia pueden ir de la mano. La ironía del Mastuerzo siempre está presente: “Con mucho cariño en el Sindicato Rupestre. Que tengan mucha vida. ¡Qué nunca lo arreglen! ¡Nunca lo vayana a poner bonito! ¡Qué siga así! ¡Feo como la chingada! Así ¡Barato! ¡Chido y de la banda!”.

Después de tocar “Hafenklang”, El Mastuerzo y Los Jijos del Máiz, dicen: “¡Muchas gracias! Las tocamos hasta en el mismo orden, como si pusieran el disco más o menos. Estamos en trámites, estamos tratando de encontrar a las musas y pu’s, traérlas con nosotros para un nuevo disco. Como todo mundo ha prometido hoy, pues yo también quiero prometer: en el siguiente disco vendrán canciones que no existen -dice con mucho humor-. Éste existe. Y con todo nuestro cariño para toda la banda que todavía le duele lo que sucede en el planeta ‘La ventana y el Umbral’“. Sus frases arrancan risotadas.

Vendrían más rolas: “Los Zapatístas”, “Alicia, Amor De Mi Vida”, “El Baile”,  “Cántate Una Que Se Sepan Todos!”, “Gutxi Gora Bera!”, “Alicia” entre otras. Los Jijos del Máiz es una banda sólida. La batería contundente de Josué Vergara, el bajo profundo de Gustavo Franco y la alucinante guitarra de Iker hacen que la música de El Mastuerzo se sostenga en un buen rock y un buen cotorreo.

Al terminar, su público le pide otra más al Mastuerzo y se avienta un primer encore: “Toque de queda” con Los Jijos del Máiz; después de manera acústica “Prohibido” que arrancó gritos y que al concluir comentó: “¡Y que viva el Ejército de Liberación Nacional! ¡Qué viva el CNI mis carnales! ¡Muchas gracias de verdad a todos y a todas”. El humor del Mastuerzo continúa burlándose de sí mismo. Así, él comentó: “Cuando yo voy por la calle la gente no sabe si soy una mujer despechada o un señor chichón”; “¡O ambas!” le grita una chica con una voz medio descompuesta que ya le pedía justo la siguiente canción: “Ropavejero”; y por último el Mastuerzo canta “Las Mañanitas” que comenta: “No les voy a cantar ‘Las Mañanitas’ porque la neta ‘Las Mañanitas’ a mí me cagan la madre realmente. Es más: ¡no sé quien es el rey David”, lo que desata nuevamente risas.

Alterminar, el Mastuerzo se despide. Una pareja se lo sigue cotorreando al pedirle rolas de Fernando Delgadillo. Sin embargo, vuelve con un segundo encore para tocar dos canciones clásica de su autoría: “Luna Misteriosa” y “Niña de mis Ojos” las cuales cerrarían esta noche en la que, también participaron los músicos Miguel Cázares “El ruiseñor de Valles” (aunque es originario de Tamaulipas); Balam López “El poeta chafa” de la Cd. de México que de chafa no tienen nada y que tiene rolas buenas con picardía mexicana y humor urbano que vale la pena seguir. Luego vendría José Luis Galindo “El guapo del barrio” de Puebla con rolas que rayan en el blues y rock urbano y con letras interesantes.

Previo al Mastuerzo y Los Jijos del Máiz, vino “Pulque de ajo”, un combo de músicos lidereado por Víctor Guillen “Kivort” en música y letras; y por Daniel Jiménez en la poesía, un combo que mezcla blues y poesía con un interesante resultado. Les dejamos esta video/reseña del toquín realizado este sábado por la noche. Agradecemos la hospitalidad y facilidades al colectivo Sindicato Rupestre por las facilidades para cubrir este evento.

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