Enfermos de rock and roll

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. 6 de febrero de 2015. Hacía mucho que no llegábamos al Dirty Sound Bar, una vieja casona porfiriana entre las estaciones del metro Balderas y Cuautémoc, un espacio que ha abierto sus puertas a casi todas las vertientes y colectivos de música.

Esta noche pudimos escuchar y disfrutar de una escena un tanto híbrida, con tintes electrónicos, de garaje y de rock and punk; noche llena de desenfreno auditivo con cuatro grupos, de los cuales, sólo uno, ya lleva tiempo en la escena subterránea.

La noche abrió con el dueto The Terrible Children, conformado por el mexicano Diego Madero en la programación de syntes y cajas de ritmos; y por el australiano Benyam Seifu en la guitarra y voz. Esta agrupación presentó un set con ritmos electrónicos, llenos de energía y guitarra distorcionada que fueron acompañados por pequeñas melodías vocales, una onda muy cercana al synthpunk y nu wave. The Terrible Children es una banda nueva y muy intensa con su sonido, que utiliza procesos de distorsión e improvisación sobre las bases que va generando Diego.

Luego vendría el debut del cuarteto Colores Transparentes que entre algún material original y varios covers, estos chicos dieron lo mejor de sí. Su sonido es garagero. Entre la emoción y gusto de tocar por primera vez, al guitarrista se le rompió una cuerda que rápidamente pudieron arreglar. Una banda divertida que tendrá que trabajarle para sacar un mejor sonido.

Kira y las malditas siguen madurando su sonido desde su debut en octubre de 2014. El grupo ya está produciendo su primer demo para comenzar a distribuirlo en sus tocadas. Esta vez el sonido estuvo mejor. Relajadas, a Zianya la baterista, confunde una canción por otra y comienza el cotorreo: “Yaya ¡estás borracha! ¡Ya vete a tu casa Yaya!” – dice en broma Paulina, la bajista. Diana lleva la guitarra y la voz principal. Rita, el teclado y coros. Kira y las malditas ahí la llevan con su sonido psicodélico y garagero.

Por último, la noche cierra con Ugly Miss Piggy, un grupo de garage-punk que tiene una fuerza performática gracias a su cantante Mauro, que además de desnudar su medio torso, se tira al piso como maniático y poseído. Su voz es casi gutural lo que le imprime una actitud casi enferma. Punk de alto octanaje, Ugly Miss Piggy enciende el slam desde la tercera rola y todo comienza a enloquecer.

Ugly Miss Piggy ofreció una espectacular, frenética y loca sesión. Esta noche será la última tocada del grupo con Mauro, la voz principal, quien a provecha un momento para decirlo de viva voz: “No están para saberlo, ni yo para contarlo, pero hoy es mi último día con Ugly Miss Piggy” – y por ahí se escucha a una chica que grita largamente “¡Nooooooo! ¡Vamos a llorar!”. Aunque no fuere así, parece que ellos así lo toman y sus presentaciones siempre son emocionantes, como si fuera el último día de sus vidas.

La noche fue curiosa: por un lado fuimos testigos del nacimiento de una nueva agrupación, Colores Transparentes; y por el otro, el desvanecimiento de Ugly Miss Piggy; seguimos siendo testigos del desarrollo de Kira y las Malditas; y de disfrutar de la experimentación casi improvisada de The Terrible Children. Unas bandas nacen, otras se desarrollan, algunas más improvisan y así, otras mueren en este ambiente del subterráneo citadino.

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