Festival Flores del Corazón

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. Domingo 13 de abril de 2014. Los espacios públicos cada vez se están perdiendo. Es confortable saber que colectivos como el llamado CALPULLI de Santa María Tepepan, Xochimilco, esté en el rescate de estos espacios, presentando grupos musicales y dancísticos para la comunidad.

Después de una acalorada tarde de sol, de una caminata de 10 minutos del tren ligero al centro de Santa María Tepepan, y subir por su calle principal llamada Hidalgo hasta llegar a la falsa esquina de Niños Héroes, nos encontramos con un pequeño escenario recien remodelado por la comunidad, justo abajo de la iglesia de Santa María Tepepan, iglesia construida en el siglo XVI .

Ahí ya se encontraban Las Sirenas del Son, afinando y esperando la prueba de sonido. Con vestidos de color negro y una faja roja que rodeaba sus respectivas cinturas, sus rostros lucían contentas, sonrientes ante un público atento que ya se encontraba cómodo en las sillas azules dispuestas ahí. Sones como el Siquisirí, La Morena o El Pájaro Cu fueron parte de su presentación. Con una leona, un requinto, tres jaranas y sus voces fue suficiente para entusiarmar al público.

Después seguiría el colectivo artístico de danza folklórica Toltekayolixtli con su propuesta de jaranas y bailes yucatecos. Vestidos de blanco, tocados de color las mujeres y zapatos blancos, bailaron cerca de 30 minutos demostrando sus habilidades dancísticas.

Luego vino el “momento estelar” con el músico Jeicél Torres, acompañado de jóvenes músicos que nos delietaron con sus arreglos de jazz a sones jarochos y obras clásicas como la Marcha Turca de Wolfgan Amadeus Mozart. Haciendo uso de su simpatía, de su humor, de su “poder”, Jeicél exhorta al público a votar diciéndole: “¡Hay que votar público! ¡Siempre!”. Y remata diciendo: “Si digo muchas tonterías, no se preocupen público, a veces es bueno: uno puede llegar a presidente, incluso”, arrancando risas y aplausos a varios presentes.

Por último, llegó el Trío Noche Huasteca, una agrupación que hizo la delicia de la noche que ya había caído. Esta agrupación es interesante pues son dos hombres (violín y jarana huapaguera) y una mujer (quinta huapaguera). Tanto los bailarines de Toltekayolixtli como algunas personas se pusieron a bailar durante la presentación de este grupo.

Y así, entre una linda tarde-noche de música mexicana por un antiguo barrio de Xochimilco, nos regresamos por esas remodeladas calles empedradas que terminan al llegar a las vías del tren ligero, y que nos regresan al interior de esta gran ciudad.

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