Festival Sonidero: la reivindicación de los sonideros

ORLANDO CANSECO. Para MH Radio. Ciudad de México, 27 de noviembre de 2021. Este sábado, en la recién abierta librería Periférica Cafebrería, comenzó el Festival Sonidero con la idea “reivindicar a los sonideros, para conocer más de ellos, para reivindicar su trabajo, para dignificarlo y para desmitificarlo”, comentó Katya, integrante de Periférica Cafebrería.

Este festival tendrá un programa de tres fechas. La primera fue este sábado con la presentación del libro “Pasos sonideros” de Jesús Cruzvillegas, editado en 2017 y que está agotado. Además como invitadxs especiales estuvieron Yasodaris Sánchez, profesora académica de la Universidad Autónoma de Nuevo León, de la facultad de Artes Visuales; Elizabeth Loeza que estudió Desarrollo y Gestión Interculturales en la Facultad de Filosofía y Letras, danza y quien realiza su tesis de licenciatura sobre las identidades sonideras; y por último Arturo Alvar que es editor y uno de las voces principales del colectivo “No vivimos del aplauso”.

            Yasodari Sánchez comentó que es importante “hablar de la memoria del patrimonio de los sonideros de la colonia Independencia”, de la ciudad de Monterrey. A pesar de que la primera generación de sonideros de la colonia Independencia “son muy grandes”, explica Sánchez, no existe un libro que se refiera específicamente a hablar del sonidero de este lugar.

            Subraya que esta colonia Independencia, a la que pertenece Sánchez, es de los pocos barrios que tiene prácticas colectivas como “tomar la calle” y “ser autosustentable”, de ahí de hacer un estudio de sonideros de su colonia Independencia.

            Por su parte Elizabeth Loeza, habla de los sonideros desde “los cuerpos en movimiento”. Para ella, a las mujeres se les han quitado el movimiento natural del contoneo, de las caderas al caminar por “todas estas cuestiones violentas”; sin embargo, subraya que en el “baile se puede, se vale y se festeja, se celebra” el movimiento del cuerpo. Y agrega sobre los espacios de los sonideros: la “importancia desde la construcción de la identidad, quiénes somos, los grupos de baile con el nombre, las letras desde que elegir que colores, qué pasos voy a hacer para que todos me vean para que sepan quién soy”.

            Por otro lado, Arturo Alvar comentó: “Está bien que haya estudios sobre lo sonidero, pero creo que lo fundamental es ver cómo se expresa la cultura popular que tiene sus propios espacios”. Alvar empezó a acercarse al tema para documentarse y observó en los noticieros como “poco a poco la escena sonidera empezaba a tener menos espacios, lo criminalizaban”.

            Para Alvar en esta ciudad podemos distinguir gettos, “un especie de lugares donde se vale tener ciertas prácticas culturales y lugares donde no, donde está totalmente prohibido y está marginado y que no podemos ejercer nuestro derechos culturales” como le sucedió al movimiento sonidero.

            Jesús Cruzvillegas, especialista en derechos culturales y autor del libro “Pasos sonideros”, comentó acerca de lo que trata su obra: “Yo me planteaba esta dificultad (de los sonideros), de su importancia, su gran arraigo e influencia, pero (que) no han tenido la capacidad de articularse de manera efectiva para enfrenar esta problemática de criminalización, de satanización, de discriminación” que sufren en los medios masivos de comunicación, y «de que ya no puedan realizar los bailes» en la calle.

            El Festival Sonidero continúa dos sábados más: el sábado 4 de diciembre en El Chapata Vive con la mesa del diálogo “La presencia de las mujeres en la escena sonidera” desde las 18:00 horas; y el sábado 11 del mismo mes en Periférica Cafebrería con la Fiesta Sonidera y la proyección del documental “Yo no soy guapo”, y al terminar, fiesta sonidera. Todas con colaboración voluntaria para el sonido participativo.

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