Fiesta de San Miguel Arcángel, Iztacalco

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. 5 de octubre de 2014. Dos días consecutivos de tradición, comida, baile y música se dio en uno de los más antiguos barrios de la Ciudad de México: San Miguel Arcángel de la delegación Iztacalco.

Boxeo amateur, torneo de cascarita y carrera atlética por la principales calles del barrio fueron algunas de las actividades que se desarrollaron entre sábado y domingo, mientras la iglesia del barrio fue adornada con una modesta portada de papel y flores de colores que la hacían más atractiva.

La parte musical sabatina, estuvo cubierta por el Festival y Callejoneada de Estudiantinas Real de Nahum y más tarde por el grupo de música tradicional mexicana Payande y La Mixanteña de Santa Cecilia, una de las mejores bandas jóvenes que recuperan la chilena de Guerrero. La noche terminó con el Fandango por las Tradiciones y Respeto a usos y Costumbres de los pueblos de Iztacalaco.

El domingo comenzó con una gran danza prehispánica en el atrio de la Iglesia. Pasada las cuatro y media de la tarde, sacaron al monumental torito que acompañado de familiares y amigos del mayordomo, recorrió varias calles del barrio llevando música que hacía salir a niños y adultos de sus casas.

Cerca de las seis de la tarde, dio comienzo la música con el grupo Sonido Kalakmul que realiza una especie de fusión con jazz latino. Lamentablemente, por problemas de fuerza mayor, el grupo La Bruja y sus conjuros no pudo presentarse. Pero vendría a ocupar su lugar una banda de fusión latina llamada Rey Calavera que integra ska y cumbia y que radican en el municipio de Coacalco, Estado de México. Por último estaría el grupo Taller de Música ‘La Bocona’ con una mezcla de sones de diversas partes del occidente de México.

Para terminar, vendría la quema del castillo que a pesar de la fuerte lluvia, logró animar a la gente que aún se encontraba ahí para ver el arte de las luces mientras la banda amenizaba con su música. Una gran noche de música y baile, de lluvia y cohetes, de cena y alegría que rompen la cotidianidad de un barrio que aún desea hacer perdurar sus raíces en medio de una ciudad que todo lo consume y absorbe con comercios extranjeros.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: