Folk Party 1.0 Munmedrare

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. Ciudad de México, 27 de febrero de 2016. Tres proyectos en verdad interesantes que de cierta forma están relacionados: el rescate de la música folklórica europea con ciertos tintes contemporáneos y por músicos mexicanos de gran virtuosidad.

El primero de ellos fue el del joven violinista Sebastián de la Riva, mejor conocido como Ametro, con música electrónica bailable y que acompañaba con su violín con estacatos melódicos en la gran mayoría de su repertorio. Como parte del espectáculo, Sebastián salió con una máscara blanca que le daba cierto toque enigmático. Además se hizo acompañar por dos bailarines enanitos (un hombre y una mujer) con máscaras blancas que remitían a cierto estado circense. Su música es buena aunque demasiado repetitiva en ciertos momentos con sus estacatos que sólo remarcaban las rapidez de su música electrónica.

Por otro lado, vendría el sensacional grupo Kronos Cantus, un ensamble de gaitas y percusiones (bombo y yembé) que rescatan la música medieval. Vestidos a la usanza de la época este quinteto se lució con un buen repertorio que hizo bailar a más de uno. El sonido de la tres gaitas hacen una armonía natural que en verdad seduce. Gritos en la primera pieza invitan a escuchar y a unirse a la fiesta.

“Música contemporánea de tiempos antiguos ¡Kronos Cantus!”, dice uno de ellos. Y todos festejamos esa primera pieza que tocaron. “¡Gracias! ¡Gracias! –continúa- es la primera vez que estamos en el Hivana y el lugar está increíble, ¡padrísimo! Qué bueno que vinieron” y aprovecha para presentar la segunda pieza con la que comienzan a bromear: “Esta canción se llama Edulia”. “¡No, no, no! –dice otro- Jacinta”. Y el primero aclara: “Bueno, a ver, encontramos una partitura que dice ‘Griselda’, ¡quién sabe quién sea! Pero pu’s la melodía está bonita, quien sabe quien la compuso”.

La primera pieza empieza con un bombo que va marcando el pulso para después, una melodía de gaita comienze a generar el tema principal a la que más tarde se la agregan las voces de las otras dos. Una delicia por su sonido que parecen extraídos de los tiempos más oscuros de la Edad Media.

Kronos Cantus lleva lo que en ese tiempo se le decía trovador que tocaba a manera de circo. Llevan un poco de humor que era parte del teatro callejero de esas épocas, aunque claro, hoy dista mucho de ese verdadero vulgo pobre y apresado en las tierras feudales. Sin embargo, su música es maravillosa, notablemente bien ejecutada. Tal vez la parte más lamentable fue cuando intentaron mezclar el sonido de una guitarra eléctrica que sonó demasiado y sin coherencia, pero de ahí en fuera fue una buena presentación de este grupo que para nosotros fue una auténtica revelación.

Por su parte Tlalzolteol Orkesta hizo lo suyo con su virtuosidad: “Vamos a interpretar algunas canciones originales de la Orkesta; y bueno, también vamos a dar el viaje por Transilvania, Rumania, Macedonia, Serbia, Turquía, Bulgaria y espero que todos bailen esta noche” nos dice el Eumir Zúñiga, percusionista del grupo.

Así que ésta orquesta inició con un ritmo espectacular en la darbuka que seguido del sonido de saxofones y tuba, brindó una sensacional noche de música en tan sólo medio hora. La noche estuvo llena de música de Turquía, Bulgaria y su pieza “Gala”, llena de mucha influencia serbia. Una buena noche de música folklórica con estos proyectos que hicieron de la noche una delicia.

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