Gerardo Enciso en acústico

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. Ciudad de México, 2 de junio de 2017. Toqué el timbre y me abrieron la puerta blanca que esconde El Sindicato Rupestre. Me adentré y lo vi vacío. El cielo estaba aún claro y fresco. En medio y a orilla del templete del escenario, Gerardo Enciso ensayaba con su guitarra tipo tejana, sentado.

El sonido del lugar emitía por sus bocinas una estación de radio que nunca pude reconocer. Era escandalosa. Gerardo en el mismo lugar, cantaba discretamente una rola que no recordaba muy bien. Por su parte, Raúl Olvera (ingeniero de audio de Tercia Estudios, compositor y cantante), ya colocaba sus instrumentos de grabación en la esquina derecha del escenario, pero a nivel del suelo.

Me acerqué a Gerardo que afable me saludó muy familiar. Le pregunté por su viaje de Guadalajara hasta acá. Me contestó que salió muy temprano en autobús para estar aquí. Su rostro aún proyecta jovialidad. Sonríe y hace bromas a quienes ya conoce. Su sonrisa es franca y su cabello es medianamente largo, una melenita negra que cae y se abre justo arriba de su par de ojos.

Gerardo y Raúl comienzan a ecualizar, a realizar la prueba de sonido. Hay un extraño ruido en la consola y Raúl busca la manera de quitarlo. Gerardo ya está arriba y en medio del escenario. Se acomoda frente al micrófono y comienza a tocar para checar los niveles de audio. Todo está listo.

La noche va cayendo poco a poco y el cielo amenaza con desplomarse sobre todos nosotros. Casi hora y media después, el público comienza a llegar entusiasmado por la grabación que se realizará esta noche. Las primeras cervezas comienzan a inundar los cuerpos de los que están llegado, y los primeros se van sentando en las sillas que el Sindicato Rupestre a dispuesto para ello.

A las nueve de la noche, el lugar estaba lleno. Los saludos entre conocidos era ya un acto cotidiano. Risas y charlas se fundían en una ansiosa espera que todos contenían. Raúl Olvera inició la noche con un par canciones propias sólo para calentar el ambiente. Luego la lluvia cayó estrepitosamente sobre el techo del Sindicato, así que hubo que esperar un poco más para que Gerardo Enciso comenzará a tocar.

La lluvia no amainó tan rápido como se hubiera querido. Pasaron otros veinte minutos de espera. Ni modo, había que seguir con la grabación. Así que Gerardo y Raúl comenzaron a hacer cada quien lo suyo: el primero a tocar y cantar; el segundo a realizar la grabación. Todo el público esperaba ansioso: algunos sentados, otros de pie, algunos con celulares y otros más con cerveza en mano.

“¡Buenas noches!” nos dijo Enciso tranquilamente al comenzar y comienzó a tocar “El Fantasma de Canterville”. Al terminar comentó: “¡Gracias!… La vieja rolita de mi estimado Charly García”. Con un poco de duda y bromeando, Enciso preguntó: “¿Cómo se oye la lira por allá? ¿Se oye bien? ¿Todo se oye bien? Si hay alguna queja acá con el Simón”.

Enciso precisa el motivo de este concierto: “Como vamos a grabar este disquito esta noche, se agradece la presencia de ustedes. La intención es nada más de mi parte regresarle a Omar y a Simón lo que han hecho por nosotros. Y de repente ayer me acordé que voy a grabar un disco, a grabar unas canciones que no he grabado. Vamos a meternos ahí al túnel del tiempo”.

La noche se prolongó con dos horas de canciones, bajo una lluvia que humedeció las calles, como las canciones del propio Enciso que, como gotas, nos fueron inundando los cuerpos, la piel y los recuerdos. Canciones sutiles que más de una cantó; porque al frente, en primera fila, una chica no dejó de cantar y acompañar con su voz a Enciso. Aquí les compartimos un video de esa noche previo al concierto. Agradecemos al Sindicato Rupestre las facilidades prestadas para la realización de este EN CORTO.

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