Golem: un monstruo de klezmer, balkan y rock

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. Texcoco, Estado de México, 14 de mayo de 2015. La banda estadounidense Golem se presentó esta noche en el “Balkan Fest” dentro de la X Feria Cultural de Texcoco, incendiando y compartiendo escenario con las bandas mexicanas Triciclo Circus Band, Polka Madre y Orquesta Pasatono del estado de Oaxaca, una tarde-noche con mucha energía y algo de lluvia en el Deportivo Silverio Pérez.

Golem. Hablar de Golem es hablar de una banda que mezcla rock y klezmer con un estilo muy particular. La banda se fundó desde hace dieciséis años en la ciudad de Nueva York por iniciativa de Annette Ezquiel Kogan. Sin embargo, desde hace ocho años, Golem está conformada por Aaron Diskin en la voz y pandero; Jeremu Brown en el violín; Curtis Hasslebring en el trombón; Taylor Bergren-Chrismas en el bajo eléctrico; Tim Monaghan en la batería; y por supuesto de Annette Ezekiel Kogan, vocalista y acordeonista.

Según su biografía en su página web, esta banda se ha convertido en la banda líder al interpretar e innovar la música yiddish de Europa del Este, renovando y empujando hacia adelante la tradición en el siglo XXI. Su sonido lo han llevado a diversas partes de Estados Unidos así como a Francia, Alemania, Polonia, Suecia y México.

Golem tiene en su haber cuatro producciones: “Canciones Homesick” (2004) de factura independiente; “Fresh Off Boat” (2006) y “Citizen Boris” (2009) del sello Jdub Records; y “Tanz” (2014) bajo el sello mexicano Corasón Digital, disco producido por Tony Maimone de Pere Ubu.

Su nombre se deriva de aquel ser mitológico de la tradición judía del siglo XVI. En entrevista para MH Radio, el vocalista Aaron Diskin nos dice: “Es la historia del monstruo de Golem que fue hecho por un rabino en Praga. Es una vieja historia. Golem es un monstruo que protege a la comunidad judía pero también es un poquito salvaje, destructivo y no es posible controlarlo”.

El nombre lo toman de ahí. Aaron agrega: “Nosotros somos un poquito como este monstruo: tenemos un corazón para dar cosas buenas a la gente pero a veces no tenemos control” y ríe con cierta perversidad infantil.

Presentación. Efectivamente, Golem en el escenario es un monstruo. Su sonido es una mezcla de música folklórica europea, rock, ska, balkan y ciertos grados de punk. “¡Golem!” grita la pequeña Annette que viste de rojo, que porta un acordeón azul y una larga cabellera negra que reafirma si rostro gitano.

Ella habla en su idioma y Aaron la traduce simultáneamente: “¡Buenas noches Texcoco! ¡Somos Golem de Nueva York! No estás hablando en inglés –le replica–. ¡No es alemán! ¡No es francés! ¡Esto es yiddish!” y la fiesta comienza a todo lo que da después de un chubasco intenso.

Su primera pieza es “Cold Open”, una especie de ska con toques balkánicos en el trombón, una batería enloquecida, un bajo que marca la dominante del acorde, un acordeón más que discreto y un violín que acompaña al trombón. Aaron es un diablo rojo que va de un lado a otro del escenario con su pandero amarillo.

Golem es un monstruo musical con una gran fuerza y emoción. La poca gente que asistió está bailando su repertorio que en un principio es cantado por Annette y luego, le pasará la batuta al propio Aarón. La agógica de las rolas por lo general van de rápido-lento-rápido; o todo lo contrario.

Aaron Diskin, al finalizar el evento me comenta acerca de las bandas e invitándome un trago de whisky: “Es un sueño. Polka Madre es mi grupo favorito del mundo. Hemos tocado con ellos algunas veces en Nueva York o San Franciso. También me gustó Orquesta Pasatono. Triciclo Circus Band es muy chingona. Todos los músicos fueron grandiosos. Fue un honor tocar con ellos aquí en México”.

Epílogo. Triciclo Circus Band sigue en buena forma atrayendo a grandes y chicos, su presentación es divertida e interactúan con la gente dejándola muy satisfecha. Polka Madre, antecesor a Triciclo…, con una nueva integrante al saxofón, dejó claro que siguen en la lucha por mantener su posición como una de las primeras bandas de balkan en México. La Orquesta Pasatono de Oaxaca, es una de las grandes propuestas de nuestro país que, a pesar de no ser un ensamble netamente balkánico, su sonido es excelentemente bueno con grandes arreglos vocales, de cuerdas, percusiones y alientos de metal.

También pudimos apreciar el trabajo del colectivo Cirko de Mente con sus acrobacias. El sonido en general fue de lo mejor, aunque Triciclo Circus Band sufrió de algunos problemillas técnicos. La lluvia amenazó y se soltó justó en la presentación de Orquesta Pasatono pero el público aguantó hasta las diez de la noche en que terminó el evento. Una noche monstruosa de música balkánica que más que asustar, nos sedujo y protegió con sus bailes y ritmos lejanos.

A %d blogueros les gusta esto: