Gran Dao: el oscuro dealer poético

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. Ciudad de México, 27 de mayo de 2017. El joven escritor y poeta Gran Dao, celebró este sábado en el Sindicato Rupestre la publicación de su poemario “Dark Dealer” bajo la editorial “Start Pro: Diseño y Producción”. Entre los invitados especiales estuvieron Jorge Arturo Borja, R. Israel Miranda e Iván Villaseñor; así como las bandas de rock Iván García & Los Yonkis y Hons.

Con gran entusiasmo, Gran Dao recibió a sus invitados con un trago de alcohol. Con traje morado, camisa negra, su cabeza rapada y con barba sin bigote, Gran Dao dio la bienvenida a su público desde el escenario: “Quiero decirle a todo mundo que me ha costado un trabajo enorme hacer todo este evento, por lo cual quiero que todo mundo se prenda, se ponga muy bien”.

Mientras la primera banda estaba alistándose para tocar, Gran Dao nos invita: “Pues venga hermanos, como siempre, para darnos buena vibra, voy a pedir que hagamos un ruido para empezarnos a ambientar. ¡A ver hermanos! ¡Hermanos, hermanos! ¿Les parece o no?” y todos contestan “¡Ehhhh!”. Gran Dao dice con más fuerza: “¡Eso! ¡Venga! A ver: ¡Hagan un ruido fuerte por favor!” y todos arman la algarabía entre gritos y chiflidos. Gran Dao vuelve a gritar más fuerte: “¡¡Hagan un ruido fuerte por favor!!” y nuevamente la algarabía se deja escuchar. Y vuelve a pedir Gran Dao: “¡Uno más! ¡Uno más! ¡Uno más!” y todos aúllan. “¡Muy bien!”, dijo agradecido.

La música comienza con Hons, una cuarteto que autodefine su música como “rock alternativo”, con letras más apegadas al amor romántico clásico, de deseo y añoranza por la pareja (Déjame soñar/cuando tú no estas/no puedo gritar mi amor). Su sonido es bueno y agradable. Hons esta integrado por Tibu en la voz y guitarra; Prax en guitarra; Cepi en guitarra y teclados; Yorch en la batería; y Poke en el bajo. La banda trajo a sus fans quienes gritaban desaforadamente delante de ellos “¡Bebés!” que los divertía enormemente.

Luego vendría R. Isarel Miranda para decir: “Platicando con un viejo lobo de mar, también escritor, le preguntábamos por ahí, ¿qué se necesita para sacar un libro? Y se atrevió a decir: ¡huevos! Y Dao los tiene”. Más tarde, Miranda presentó a Iván Villaseñor, ilustrador del poemario y nos platicó: “Un día llegó Gran Dao, nos empezó a leer ahí en la casa, allá por «atizaponk», entonces, estaba Gran Dao, ¿quién más? Alberto Hernández… Y empezó a leer su poesía y me dijo «¿qué onda? Ilustra el libro». Entonces en lo que leía el «Dark Dealer» pues nos pusimos a hacer estos dibujitos. Unos son retratos de él como psicológicos. Y se trató de eso, platicar sobre el libro, leía poemas y participar de alguna forma para que la situación fuera acompañado por los camaradas.

Luego vendría Jorge Arturo Borja, quien prologó el poemario de Gran Dao. Él comentó: “Buenas noches. Muchas gracias por la invitación. La verdad es que me siento muy honrado en estar aquí en la presentación del Gran Dao. Él me envió los textos como ocurre generalmente con sus libros, como ocurre generalmente con su poesía, como ocurre generalmente con su presencia: un caos. O sea, esas palabras de repente son un torrente de sensaciones, de emociones, de sentimientos que se van de repente. Empiezan a girar en ese vértigo a la misma velocidad con que gira el remolino del escusado, se va la mierda; pero yo dije «Aquí hay algo muy importante que es la poesía». Y entendí que del caos, como dicen Nietzsche, nacen las estrellas”. Y Borja leyó el prólogo del poemario de Gran Dao.

Por su parte R. Israel Miranda comentó: “Conocí a Dao de performer hace como cuatro o cinco años. Estaba en la onda de dejarse sacar sangre y golpearse por mujeres desnudas en lo que leía poemas atrabancados. Pero sí encontrabas algo en este cabrón que era estar plenamente convencido de lo que hace. Eso no cambia y eso sí fue admirable del Gran Dao. Y fue un cabrón bragado, echado pa’ delante, tanto que este libro que presenta ahora, no hubiera sido posible sin haber equivocado otro libro. Porque tenía otra idea, quería hacer otra cosa. Quería convertirse en una especie de sacerdote fantoche. Y después de algunas conversaciones decidió regresarse otra vez al verso”.

Llegaría el turno del Gran Dao y con voz oscura, nos dijo en esta primera parte acapella: “Buenas noches. De nuevo muchas gracias por estar aquí reunidos. Se ha cumplido esta noche que es especial para mí. Espero que la disfruten y sin más preámbulos, vamos a dar inicio. Esto se llama «El vino perpetuo del aprendizaje»”. Y Gran Dao recita: Soy como cualquier inverbe que desea placer y comodidad/sin el menor sacrificio/quise que el tiempo estuviera a mis pies para no estropear mi supuesta convicción hacia las letras…

También recitó “Restauración de la carne” (Nunca aceptes el consejo de un escritor que se arriesgo después que tú…); “Negro caleidoscopio” (Vamos a cortar por lo sano/vamos a cortar por lo sano que se fracturó…); su poema inédito “Tras pie” (Yo quisiera ser un galante crápula/sin disturbio en mi motor de latencia/y por labio tengo el alma sonámbula…).

Luego, Miranda subió a leer su poema “Artefacto” (Ella trae en su costado izquierdo un artefacto/que desafía toda ley física/un cronómetro acelerado/que siempre anda en sentido contrario); y para cerrar esta primera parte, Gran Dao recita el poema “Es horrible habitar un manicomio cuando no estás loco” (¿Cómo detener una catástrofe inaplazable/en un corazón casi desperdigado,/cuando desplomarse a tragos/para alejar la bruma que proviene de otra epóca es inútil?); el divertidísimo poema “My mother need some weed” (Mi madre necesita un poquito de yerba/reflexioné profundamente después de dar tan profunda calada al porrito que me sobró…); y por último a esta parte acapella, recitó otro divertido y crítico poema llamado “Horacio” (Buen día, Sr. Horacio./Por este medio solicito que usted vaya a chingar a su puta madre./Le informo que nunca he soportado a su hombre rabioso y mal cogido…

Pero al terminar Gran Dao, “hubo” una réplica del “Señor Horacio”a cargo del escritor Gerardo Castillo: Querido diario/recordarás que hace unos meses te conté de un pendejo que me botó el trabajo/un holgazán, el huevón que llegaba tarde con su sombrero pendejo y una coca-cola en la mano… Esto fue una escena planeada que causó mucho humor y un buen rato.

La segunda parte de la presentación de Gran Dao, fue un rico e interesante “perfomance & rock poetry” de casi medio hora de duración. El “dealer” poético se hizo acompañar de Tibu Dean en la guitarra; Arturock en el bajo; y Carlitos en la batería. La música fue oscura y en momentos desquiciante que daban textura a las palabras de Gran Dao que manoteaba, elevaba la voz, gesticulaba con una emoción que contagiaba la locura de sus poesía: Diversión, adicción, necesidad, mal crónico, enfermedad, abandono, soledad y putrefacción del cuerpo que sólo se conserva con veneno…

Para cerrar esta noche de destrucción, llegaría el grupo Iván García & Los Yonkis, rock oscuro, poblano y de mucho energía. Y depresión. Con la rola “Requiem” (En una noche como esta/murió Allan Poe/y los humanos le robaron los ojos a Dios/y mi mujer me dijo adiós…) abrieron su intervención. Y el grupo suena bastante bien. Su requintista es bastante bueno y todas la rolas lucen con sus efectivos riffs. Iván, el vocalista, comenta después de terminar esta primera pieza: “Buenas noches a todos hermanos míos. Es un gusto estar aquí esta noche con nuestro querido hermano el Gran Dao. Venimos a cotorrear y echar relajo. Así que ¡salud a todos!”.

Con la segunda rola “Lejos del sol”, Iván García & Los Yonkis llenaron de entusiasmo al público que estaban un tanto etílicos. Vendría la calma y la depresión con “Taxidermista”, una canción que fue coreada prácticamente por todos mientras mecían sus respectivas cervezas en mano. Con “Interrogantes de un amor tardío”, la calma continuó. Iván dice: “Quiero agradecer enormemente a nuestro hermano el Gran Dao por invitarnos esta noche. Un aplauso a él por favor. Por su puesto, otro más a nuestro carnal el Israel Miranda que siempre está presente. Otro muy fuerte a Borja que se rifó”. Luego subrayó: “Los nuevos poetas ya están huevudos y tienen clase. Y Dao es una nueva clase de cabrón que va a pertenecer a ese pedestal de poetas. Y es un gusto estar esta noche con él. Y bueno, que siga el rock and roll ¡salud!”.

Con “Ajedrez”, la banda se puso a bailar feliz a ritmo de corrido. Vendría la hermosa rola “Paraíso” y la movida “Ajenjo”. La parte más emotiva fue cuando Iván García cantó “Estetor” de manera solitaria. Mujeres y varios hombre no podía ocultar su emoción y, en algunas miradas, sus ojos a punto de derramar alguna que otra lágrima.

Con “Panteón” los ánimos y el baile volvieron a aparecer en el Sindicato Rupestre; “La cita” y “10/06” fue de las más coreadas y bailadas. Con “Trago Suicida”, el clima se relajó un poco. Pero con “Soundtrack para un cuento de terror”, Iván García & Los Yonkis dieron por terminada esta noche de rock y poesía que Gran Dao organizó para celebrar la aparición de su poemario “Dark Dealer”.

Gran Dao es un poeta y escritor, con una performance y un manejo de voz que maravilla. Su personalidad seduce, contagia. Su poesía es oscura y densa a pesar de que su rostro es afable. Aquí les dejamos este video donde podemos ver parte de lo que se vivió esta noche.

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