Hubo toquín: Xiu, El Pato y Uriel

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. Ciudad de México, 20 de agosto de 2016. El sábado pasado estuvimos presentes en lo que fue el segundo “Tenemos Tokín” allá por la Escandón, un evento completamente autogestivo que está interesado en presentar músicos subterráneos difíciles de escuchar.

En esta noche que prometió ser larga como la anterior, se dieron cita tres cantautores: Uriel Sánchez, El Pato Martínez (anfitrión del evento) y el esperado Xiu de Guadalajara (aunque no es precisamente de este estado), dieron una noche de buenas rolas y hartos palomazos.

Uriel Sánchez comenzó la noche con sus divertidos comentarios con ese acento de barrio: “Muy buenas noches. Muchas gracias a todos por venir. Que miedo me da tocar enfrente del pinche Markos Cadena. ¡No mames! Yo lo conocí de morro y mírenlo ahorita tan grandote. ¡Tan crecidote el hijo de la chingada!”.

El humor de Uriel es ingenioso y eso hace muy divertida su propuesta musical. Y refiriéndose a los anfitriones dice: “Todavía hay quien presta su casa a los vagos pa’ que vengan a echar desmadre. ¡Yo la neta no pondría mi casa! ¡Yo conozco a estos weyes!”. Uriel, entre risas rememora: “Estaba platicando con el Haydn. Tiene como unos 15 años que conocemos a Xiu. ¿Se dice Jiu o se dice Shiu?”, a lo que éste le replica: “Cómo quieras rey”. “Eso –dice Uriel. Cuando yo lo conocí se llamaba Pablo el wey. No sé que le hace a la mamada ahora”.

Uriel no puede dejar de recordar y nos cuenta: “Estábamos en 1996 cabrón. 1996 eso quiere decir que ya pasaron 20 años de que tú y yo nos conocimos wey –refiriéndose a Xiu–. 20 años han pasado por nosotros. Bueno, a mi casi no se me notan”. Y entre todo este cotorreo afina una guitarra que durante toda la noche se destemplaba horriblemente. Luego inicia con su rola “Naufragios”: Estoy cansado de buscar/estoy cansado de intentar llegar/a la vista de boca…

El Pato Martínez vendría con su poesía y música oscura. Nos recita: Tomas una canica por dos de sus esquina/juegas con ella/se interna en el drenaje/hervidero de aguas negras comienza a desbordar./¿Sabes?/una canica cromada no es más que una payaso/por más bombocha que esta sea…

El Pato se acompaña por quintas. No hay rasgueos. Sólo puntea las cuerdas. Luego deposita su guitarra y toma tres pelotas que malabarea en medio de la sala. Y sigue recitando. Regresa al escenario. Al final de su presentación de esta primera parte, se hecha “un poquito de electro darks”.

Vendría Xiu, vocalista del grupo de rock jalisciense Metode y que hoy viene de manera solista. Xiu es un músico con mucha fuerza y buena voz. Viene vestido con una chaqueta de cuero negro, estoperoles, una camisa raída de color rojo debajo de ella, un sombrero con “peluza” rubia, collares, su verde kazu, una barba y un bigote recortados. Ahí está desde Guadalajara.

Deja templada la misma guitarra que tocó Uriel y El Pato. Hace algunos malabares con ellas sobre las cuerdas. “¡Yeah! –es lo primero que dice al aprobar la afinación de la guitarra. “Okey, vamos a volar”. Suena su guitarra y recuerda: “Me pongo mi lentes” y comienza el vuelo de la primera parte de su participación.

Fuerza es lo que sale de su voz. Su presencia es fuerte. Atrae. El sonido de la guitarra deja mucho que desear, sin embargo, Xiu suena “como una estrella fugaz incendiando el firmamento”. Sus manos atraviesan la galaxia del brazo de la guitarra con diferentes posiciones del mismo acorde.

“Un placer echar rocanrol y vamos a la rumba también. De la rumba al rock sólo hay un tambor”, nos dice Xiu mientras vuelve a afinar la guitarra. Y se avienta instrumentalmente parte del “Sinaloense”, es decir, se puso a “rocanroñar el folklore”, como él mismo dijo.

Pero para la rumba tiene que ponerse el sombrero. “Valedoras y valedores que nos congregamos por hoy por la poética y por la música. ¡Claro que sí! Haciendo el movimiento aquí en la Ciudad de México, cantando yo a la noche, a la luna de esta noche que nos permite esta tertulia, estos cantos. Vamos a hacer esto que es una plegaria lunar”. Xiu comienza a cantar su rumba: Ahora que te tengo a mi lado/comprendo tantas cosas/como si te conociera de la eternidad/yo era ese hombre que soñaba contigo/sin conocerte…

El público lo acompaña con las palmas. “¡Ajua!” nos dice. “¡Qué viva el rock! ¡Qué viva el movimiento! Ahora sí vamos por el blues” e invita a pasar a Miguel de Lost Fusión, un grupo del sur de la ciudad. Xiu comienza a cantar: Luna te hiciste mujer/tan sólo para darme de beber./Luna protégeme/hasta el amanecer./Llegaste a mí/con blanca luz que cura oscuridad/llegaste a mi blanca luz/curando heridas y dolor…

Xiu mezcla en su música la rumba, el blues y en momentos, el rap. Un personaje que ha hecho culto en el mundo subterráneo por su personalidad controvertida. Durante la sesión toca los tambores, corea en las canciones de los invitados, baila, se hecha palomazos con su kazu verde, salta y colabora.

Así, la primera parte termina. Y como intermedio, El Pato Martínez invita a palomear a Markos Cadena, Haydn Hernández, Alex Pozas y al Lobo Estepario en un orden definido por el azar. Y así la noche.

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