Improvisanta: encuentro de improvisación libre

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. 17 de abril de 2014. Centro Histórico.

Una escena más. Una primera vez para documentar. Jóvenes músicos encuentran un pequeño local en las inmediaciones del Centro Histórico. Con los locales cerrados a lo largo de la calle de Ayuntamiento, el centro parece una ciudad fantasma temerosa de que el mundo se vaya acabar esa misma noche. Sin embargo, pasa todo lo contrario en el pequeño establecimiento llamado Capitán Gallo, pequeño establecimiento en que se presenta por primera vez el encuentro Improvisanta, organizado por Gibran Andrade.

Andrade nos explica que este evento es “sólo una reunión de tres diferentes formas de abordar la improvisación libre en distintos contexto y utilizarla para expresar algo o manifestar algo”. En esta noche se presentaron tres ensambles: Trío de Pablo Aguirre, Chezmann y el trío de Darío Bernal con Arturo Baeza y Misha Marks. Dentro de la invitación, Andrade explica que se extraña “un poco los grupos de improvisación que tienen gente que toca un instrumento ‘tradicional’ con sus manos y pies (y) ver algunos de los más interesantes improvisadores del presente”. Andrade también comenta que tratará de realizar este tipo de eventos “cada dos meses o algo así, siempre invitando músicos distintos que hagan cosas distintas pero con este enfoque: la improvisación”.

Improvisanta comienza con Pablo Aguirre Trío, integrado por Pablo Aguirre (batería), Federico Sánchez (guitarra eléctrica) y Arturo Báez (contrabajo). Las piezas son de Pablo Aguirre, piezas de “impro libre”. Es el único ensamble que suena a jazz, teniendo momentos en que cada integrante va improvisando sobre tonalidades previamente estructuradas.

Chezmann es el segundo ensamble. Integrado por Daniel Paz (clarinetes), Fausto Balboa (sax tenor), Felipe Peralta (trombón) y Gibran Andrade (batería/composiciones), es un grupo atípico por la combinación de batería y alientos de metal. La primera pieza se sostiene sobre un ritmo machacante y fuerte en que los cuatro instrumentos parcen competir. Todas las piezas se acercan más a la música contemporánea que al propio jazz.

Por último, tuvimos al ensamble sin nombre integrado por Arturo Báez (contrabajo), Misha  Marks (guitarra acústica intervenida, guitarra de lata, corno barítono), Darío Bernal (batería, percusiones) y Carlos Alegre (violín, voz). Ellos nos presentaron dos piezas largas dentro de la improvisación libre, una deconstrución del uso normal de los instrumentos formales, donde el sonido es el único que tiene un valor importante, más que los ritmos generados en ese momento.

Una noche interesante e intima por las 30 personas que nos encontrabamos ahí, disfrutando del momento en que el sonido se vuelve caos y sin estructuras.

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