La (a)normalidad en retrospectiva: tiempos de pandemia musical

Por Merarit Viera

Cuando comenzamos a pensar en “hacer un fanzine” teníamos alrededor de cuatro meses de estar en “confinamiento”, la pandemia había -casi recién- llegado a México (mediados del mes de marzo del año 2020) y la “nueva normalidad nos sonaba más que nada (A)normal. Ahora, después de un año de convivir y aprender a vivir con el virus quizá mucho de lo que entonces reflexionamos sobre la música, la pandemia y su impacto en las juventud(Es) se ha transformado, pero sin duda mucho otro ha permanecido dejando aprendizajes. Por ello, mi invitación es la de “leer en retrospectiva” y en el presente, con la firme certeza de que las reflexiones que integran este fanzine nos sonarán en el hoy, y otras, es posible que no tanto. Pero recuerden que los soundtracks de la vida siempre cambian, y los pasados nos traen remembranzas. Los escritos que contienen este fanzine son memoria viva de que los tiempos de pandemia aún no terminan y sus sonidos tampoco.

Desde el Grupo de estudio e investigación Música, cultura y juventud(es) la pandemia nos trajo aprendizajes importantes y gratificantes. Por ejemplo, hemos aprendido a trabajar en colectividad desde plataformas digitales, lo cual también nos ha dado oportunidad de crecer con compañerxs que de forma física antes no podrían estar en las reuniones del grupo. Hemos organizado eventos públicos en conjunto con el equipo que integra al Seminario de Investigación en Juventud de la UNAM, al cual nos adscribimos; pero, sobre todo, como en algún momento Pablo Semán nos compartió a partir de sus estudios y reflexiones (Allá por Junio del 2020), hemos aprendido a hacer “vínculos” mediante nuestro interés por la música.

En este tiempo de pandemia también hemos escrito los textos que integran este fanzine (cuidado, el hablar en plural es una forma de incluirnos, aunque cada quién escribió desde su propio interés). Desde el inicio, sabíamos que buscabamos, por varías razones, hablar de cómo la producción musical, los consumos musicales e incluso los mismos escenarios y otras prácticas relacionadas con la música y sus actorxs principales han sido afectadas ¿Qué implicaciones ha tenido la pandemia en y para la música? y ¿cómo quienes se dedican a la misma han encontrado estrategias para seguir creando? ¿cuáles han sido las herramientas para mantenerse viva? Fueron algunas de las preguntas que estimularon en un principio el impulso de hacer este compilado de textos.

Los escritos estaban listos de manera completa desde octubre del 2020, y luego: “ME DECLARO CULPABLE.” Mi imposibilidad y falta de herramientas técnicas mantuvieron en suspenso/pausa la mayoría de los textos, por ello, ahora en restrospectiva podemos reconocer que son memoria viva de ese soundtrack que nos da la retrospectiva de la pandemia musical. Siempre supimos, como grupo de estudio, que no queríamos hacer textos académicos (aunque se darán cuenta que alguno que otro, caen de manera viciada bajo ese discurso, disculpen, es la costumbre…). Y es que teníamos/tenemos claro que un “fanzine” nos daba esa oportunidad juguetona también de hablar desde la emoción, nuestros sentires, desde nuestra experiencia. Bueno, además quién tiene ganas de hacer textos académicos cuando nosotrxs también estamos asimilando el confinamiento, la pandemia, y la cercanía del virus con nuestras relaciones familiares, amicales, laborales y afectivas en general. A esto, le podemos sumar que, también lo confieso, mi espíritu punk se deja ver muy a menudo.

Y es entonces donde Música Híbrida aparece, y es que “los vínculos” que se construyen a través y mediante la música se dejan ver muy seguido en mi vida. Orlando Canseco, es y ha sido un gran amigo y compañero de tocadas, de reflexiones conjuntas en la madrugada que nos obligan a pensar y repensar la escena musical en la Ciudad de México, e incluso en otras ciudades. ¡Qué mejor manera que unirnos al proyecto de FANZINES de Música Hibrida! Esto nos demuestra que después de todo, y a pesar de las lamentables pérdidas que está pandemia nos ha dejado, algo bueno puede resultar. 

Música Híbrida es un espacio libre, autogestivo y persistente, digno de ser admirado, y además con la posibilidad de llegar a público diverso, lo cual es una gran oportunidad para los objetivos de estos escritos.

Por ello, Música Híbrida: gracias por existir y dejarnos ser parte de la colección de pensamientos que integran la historia de este importante medio independiente. Esperamos que este sea el primer trabajo que abre la pauta para otras colaboraciones conjuntas.

Hacer “match” desde la música y la escritura es y será siempre una buena historia.

* Merarit Viera Alcazar es coordinadora del Grupo de Estudio e Investigación Música, Cultural y Juventud(es) del Seminario de Investigación en Juventud, UNAM.

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