La Bauhaus: cafetería y foro cultural

Por Marely Doher

En este breve escrito se pretende dar a conocer un poco de los orígenes del proyecto, el desarrollo que tuvo durante más de dos años y, por último, resaltar las desavenencias que la pandemia puso bajo la lupa de los espacios culturales y artísticos.

El inicio
La Bauhaus Cafetería y Foro Cultural se abre en mayo de 2018 en el centro de la CDMX, en una accesoria del Antiguo Colegio de las Vizcaínas, con el fin de desarrollar un proyecto dirigido a artistas, músicos, artesanas y poetas.

El nombre Bauhaus significa “casa en construcción” y es retomado de la escuela alemana creada en 1919 y cerrada por el movimiento nazi en 1933.

Dicha escuela abrió sus puertas de manera incluyente y desde un inicio estaba destinada a impulsar las artes y oficios. La sorpresa para el primer director Walter Gropius fue que la mayoría de las personas inscritas fueron mujeres. A pesar de este suceso no fue hasta mucho después que hubo profesoras en la escuela, una de ellas cursó primero como alumna en textiles.

Como fundadora de este proyecto, retomo esta idea y el nombre Bauhaus como movimiento que se podía llevar a cabo en México pero desde nuestra propia riqueza artesanal y artística.

Por eso, qué mejor que empezar hablando del lugar donde se inaugura e instala: el Colegio de San Ignacio de Loyola Vizcaínas.Los orígenes del colegio provienen de la intención de proteger y acoger a las mujeres de la época colonial que no tenía educación ni una economía suficiente para tener comida y techo; en ese sentido el proyecto “Bauhaus Cafetería – Foro Cultural” desde sus inicios empieza ofreciendo talleres y cursos de verano enfocados en combatir la violencia, inseguridad, desigualdad, descuido y la creciente demanda de consumo cultural en la zona de
Vizcaínas. Uno de los principales objetivos inició con la idea de acercar a mujeres, niñas, niños, jóvenes, y población en general a este foro de tal manera que se pudiera hacer una comunidad artística de una forma segura e incluyente, además de fortalecer nuestras redes locales de consumo económico solidario y combativo ante el sistema capitalista.

El viaje
La historia de cómo se empezaron a tejer las redes de la comunidad inició gracias a la ayuda de varios artistas y colectivos, tales como: Romper la Regla, Urtarte, La Tertulia, La Bohemia Subterránea, Cooperativa 400 voces, Música Híbrida, Colectivo El Cerrojo, por mencionar algunos de los muchos que ayudaron enormemente al emprendimiento de este lugar con ideas, visitas, gestión de actividades, talleres, conciertos y la gran ayuda que surge de la recomendación “de boca en boca”.

Después de 3 meses de haberlo inaugurado, se pudieron consolidar talleres de Teatro de Títeres, impartido por Alice Rodríguez; de guitarra, impartido por Carlos Reyes; de Telar de Cintura, impartido por Daniela Tzopielic; de son huasteco, por Santiago Rivera; son y zapateado por Gabriel Benítez; inglés por Verity Alice; meditación Zazen por Hildebrando Castro; y un programa de Cuentacuentos impartido por el maestro Marconio Vázquez.

Los talleres que se brindaban en el espacio eran a bajo costo y siempre de forma solidaria; y un ganar-ganar tanto con el artista como para pagar la renta del lugar.

Desde un inicio se comenzaron a brindar conciertos cada fin de semana, se llevaron a cabo más de quinientos conciertos de varias cantautoras y cantautores así como bandas independientes. Conforme el espacio tenía mas afluencia, existieron más eventos, teniendo algunos conciertos íntimos con personajes de la talla de Leticia Servín y el maestro Roberto González que lamentablemente murió este año.

También se realizaron eventos de venta y trueque de productores locales para privilegiar el consumo directo y sin intermediarios. A su vez, La Bauhaus prestaba sus instalaciones para exposiciones de fotografías y pinturas que se cambiaban cada tres meses.

La adaptación
A pesar de la oferta cultural que se tenía, había algunas dificultades materiales que fueron insostenibles ante la llegada de la pandemia en 2020.

Debido a la situación sanitaria y el declive económico, no fue posible mantener abierta La Bauhaus y costear los gastos de las personas que trabajaban en el lugar, ni hacer frente al pago de la renta y facturas que no fueron detenidas por la emergencia mundial llamada COVID 19.

El lugar tuvo que cerrar sus. puertas en junio de 2020. Los cambios y la afectación, tanto para la comunidad artística como para los pequeños productores, pudo hacerse sostenible a través de una modificación de fondo y temporal: el lugar cerró y el nombre se volcó a una marca dando cabida a los productores que ya se tenían, por ejemplo, a los que brindaban café zapatista y la cerveza artesanal.

Sin embargo esta no fue la idea con la que se abrió el espacio que promovía la convivencia y contacto social ¿Qué hacer ante el blindaje para evitar el contacto por miedo al contagio?

Lo que viene para este proyecto es una reapertura que se espera lograr para el mismo mes en que se abrió anteriormente pero en un año distinto: 2022. Espero que ese año este proyecto resurja con más fuerza, mientras tanto se realizará un rally cultural que ya se está organizando con algunos de los espacios culturales que siguen resistiendo.

¡Muchas gracias por mantener la llama prendida compañerxs!

Ilustración de Orlando Canseco

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