La fiesta Momo: una fiesta trans-changamarica

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. 18 de septiembre de 2015. No cabe duda que hay de fiestas a fiestas. Una fresas, otras darks, otras punk… pero la de Momo, el bailarín de La Bruja y sus conjuros son de lo mejor. Libertad de género, amistad, música y un buen desmadre. ¿Se puede pedir algo mejor en El Capitán Gallo?

Como en otras ocasiones, las fiestas trans-changamaricas son eventos que dan lugar a la performance, a la apertura sexual, a la crítica heteropatrialcal, a lo queer, al baile, a la música arriesgada y al vacilón. Sí, son fiestas que invitan a reflexionar sobre lo que somos y lo que queremos ser como sociedad pero sin perder el estilo, la diversión.

Makila 69 (Nidia Barajas y Alas Blisset) se reventaron con sus nuevas rolas junto al colectivo de “Los Poetílicos”, un grupo de jóvenes que hacen poesía que no sé si definir transgresora. Esta noche es de las últimas para el par norteño que estuvo cerca de un mes en nuestra capital. Piensan visitar en los siguientes días los estados de Puebla y Oaxaca. Después, es probable que inicien su gira por el sur del continente de amochilazo. Temas como “Ven a bailar”, “Yo no nacía para pobre” o “Traigo un infierno” fueron parte del repertorio de esta noche.

Traes Flash? es una agrupación bolivimexicana con una extravagancia tanto en sonido como en imagen que agrupa ritmos tan dispares entre que sí, que solo ellos lo pueden amalgamar en sus rolas. Por lo tanto, es difícil de definir. A veces suenan a Talking Heads, a veces a ranchero, a veces a rock, otras a pop, atrás a bolero arrabalero y sabe a que otros géneros más, aunque para ellos basta definirse como una banda de folk rock con influencias de música boliviana, mexicana y punk alemán.

La banda se integra por Vale en la voz y guitarra acústica que luce una encendida peluca azul eléctrico; luego viene Gabo Navarro en la guitarra eléctrica con una imagen de dandi de los cincuenta; en el bajo está Cynthia Martínez (Polka Madre, La Orquesta de la Atlántida) en el chello y bajo eléctrico, siempre sonriente y gozando la música; y por último está José Carlos ‘Pepillo’ en la batería.

La Bruja y sus conjuros cerraró la noche con son mexicano y arrabal ranchero, repertorio al que introducen unas buenas polkas que son el gozo de sus presentaciones. La Bruja y sus conjuros poco a poco ha crecido y ahora suena mucho más redondo que antes con la integración de José Carlos ‘Pepillo’ a la batería y de Cynthia Martínez en el bajo eléctrico.

Entre performances de Juana Catástrofe y La Dúrchez; y música de fondo de El Sabrosound System, la fiesta de aniversario de Momo fue todo un éxito. Si no reseñamos más es para que disfruten las fotos de ese día que dicen más que mil palabras.

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