La Mixanteña de Santa Cecilia festejó su tercer aniversario

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. 12 de septiembre de 2015. La Mixanteña de Santa Cecilia festejó su tercer aniversario en las instalaciones del Café Zapatista en la delegación Benito Juárez ante un lleno total y donde la gente pudo disfrutar de las chilenas guerrerenses así como de son tixtleño, son huasteco y cumbias.

La tarde era calurosa. La casa lucía un poco vacía. Poca agente a esa hora. Los instrumentos estaban dispuestos en la parte frontal del patio. Mesas blancas de plástico con algunos comensales que esperaban tranquilamente el inicio del festejo. Yo tenía sed y no vendían agua de sabor ni mucho menos cerveza. Me tuve que quedar así por un rato.

A las cinco de la tarde una pareja de músicos comenzó a tocar sones tixtleños, algo para amenizar la tarde. La chica en el cajón y el otro joven en la vihuela. Parecen no tener prisa. Tocan y cantan. Entre canción y canción dejan pasar bastante tiempo. No hay presión. Se animan nuevamente y comienzan a tocar una pieza más. Así por cerca de una hora.

La gente ya está llenando el patio del café, una vieja casa con un amplio patio, pasillos y arcos que la refrescan. En verdad, parece transportarnos muchos años atrás y a uno que otro pueblo. Algunas chicas vienen ataviadas con lindos vestidos y blusas blancas y bordados de flores, de muchos colores alegres y muy a la usanza indígena. Otras más modernas, sólo mezclilla y blusas citadinas.

Mientras la gente va llegando el trío Zacamandú hace acto de presencia con sus sones huastecos. El grupo está integrado por Saúl en la jarana, Daniel en el violín y Paco en la quinta huapanguera. Todos son hermanos y su proyecto comenzó desde el año 2010, pero cada uno tomó su camino y a penas vuelven a reunirse pa’ darle recio al huapango.

La gente está feliz y se pone a bailar durante casi una hora los sones del trío Zacamandú. En verdad que parece una fiesta de pueblo. Por ahí te ofrecían un jarrito de mezcal a 15 pesos que estaba muy rico. No hubo cerveza pero algunos pudieron pasarla de contrabando, lo que me trajo alegría por el calor que ya era mayor.

Luego llega la nueva banda alterna de La Mixanteña de Santa Cecilia, una banda que aún no tiene nombre. Hoy debutó pero tiene todo el sabor de pueblo, de esas que tocan cumbias con bajo eléctrico, guitarra eléctrica, alientos, acordeón y percusiones. Es una delicia escucharlos.

Cuando comienzan a tocar con esta alineación, las parejas se tomen de las manos. Sonríen y gozan sus cuerpos. El patio esta completamente lleno. Las risas y las miradas están por todos lados. Un par de chicas se ponen a bailar entre ellas que desde que llegaron nunca dejaron de reír. Otros soltaron la broma de imitar el sonido agudo de los cuetones volando y mucho inocentemente volteamos hacia el techo que está cubierto por fibra de vidrio.

Por último, en lo más prendido de la fiesta, llegó La Mixanteña de Santa Cecilia con sus sones y chilenas de la montaña guerrerense. Fue entonces cuando los más conocedores del género, sacaron varios pañuelos de color verde, rojo y amarillo y los repartieron entre la gente más cercana de donde quedaban ellos.

Las risas, la cerveza, el calor, la fiesta, el mezcal y la música se mezclaban de tal forma que la comunión era algo singular. En un momento repentino, algunos bailadores comienza a hacer una larga fila que comenzaba a circular alrededor del patio. Todos agarrados como trenecito, daban vueltas mientras hacían un paso a la izquierda y luego a la derecha. La luz había agonizado y unas lindas luces giratorias de colores iluminaban el patio y el baile de la casa.

La Mixanteña de Santa Cecilia es una banda que a penas tiene tres años de integrada. Una de sus peculiaridades es su original sonido de alientos y percusiones influenciado por los pueblos de la montaña de Guerrero cercanos a la costa. Integrado por cinco mujeres en los alientos y percusiones, le da una de las característica más interesantes, pues es mucho más difícil encontrarlas en este tipo de instrumentación.

La Mixanteña de Santa Cecilia cumplió tres años desde la independencia y lo autogestivo, siempre apoyando de manera solidaria a movimientos sociales y culturales. Aún sin grabaciones, La Mixanteña de Santa Cecilia no lo ha hecho porque “aún no se sienten lo suficientemente maduros en su sonido”. Aún así, escucharla en vivo es una de las experiencias y encuentros con nuestras raíces que no podemos ignorar. Larga vida a La Mixanteña de Santa Cecilia y sus chilenas guerrerenses.

 

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