La Posada Loca y un poco de funk

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. Ciudad de México, 18 de diciembre de 2015. La Posada Loca se puso de ambiente con cuatro bandas emergentes llenas de energía y de buena música: Los Tangalanes (funk), XII XIII (hardcore), Los Camaradas del Sonido (experimental) y Oaxaca Brothers (jazz/funk), todo un evento autogestivo, fresco, joven y de mucha buena vibra por los rumbos del metro Popotla.

Cuando llegamos, eran cerca de las nueve y media de la noche. El sonido de la tocada ya se oía desde lejos por las calles de Popotla. Eso nos orientó para encontrar el lugar sin mucho problema. Nos internamos a la posada. El patio estaba semi oscuro y lleno de atractivas chicas y un buen de morros. Unas luces de colores medio iluminaban al grupo que estaba tocando en ese momento.

La casa tenía un segundo patio. Ahí estaba la bebida. Inmediatamente fuimos por un par de cervezas y mezcales que tomamos con entusiasmo ante el frío que estaba intenso. Saludé a un par de amigos y nos regresamos a escuchar al grupo que ya sonaba. Era los primeros (para nosotros) de la noche y supimos que su nombre era Los Tangalanes. Su sonido está cercano al funk aunque por ahí se avientan un buen blues y unos buenos rap.

“Esto es para toda la pinche banda policiaca, pa’ todos los que sabemos lo que es estar cuidándose de esos culeros –dice el vocalista. Nosotros somos Los Tangalanes. Nos pueden encontrar ahí por la redes sociales, en varias fiestas, desmayados en las banquetas de vez en cuando”. Y añade: “Esto es para los pinches uniformados que ahorita están a la cacería buscando hacer su diciembre”. La rola es un rico funk que rompe en rap. Un bajo profundo y rítmico, una buena guitarra con wha-wha, una batería poderosa y una voz que casi grita: Y esto para todo el culero que se esconde detrás del uniforme de la institución/tan culero que se arruga si no es con sus armas y sus amiguitos de enfrente/¡que esos weyes aman!…

Vendría después el grupo de harcore XII XIII con su gutural canto que prendió muy bien aunque tocó poco tiempo. Una morra con vestido a rayas negras y blancas está extasiada escuchándolos y se mete al slam que surge repentinamente. El bajista toca espectacular y se adentra en el frenético baile empujando a la banda que responde instantáneamente. “A ver cabrones, la parte que sigue los quiero ver correr en el pinche círculo” grita el vocalista y el ritmo de la rola se acelera. “Hermanos, esta es nuestra primera vez en la posada de Gibran o fiesta o lo que sea, pero se hace cada año y que chingón que vinieron. ¡A huevo!. Gracias por el espacio” agradece sudando.

Los Camaradas del Sonido es un trío conformado desde hace dos años por Bruno Muñoz en la batería, Michel Lokomura en el saxofón y Jesús Vallejo en la guitarra. Para ellos la improvisación es una forma de liberación, para sentirse libres. Ellos serían los terceros de la noche: “Gracias. Qué bueno que les está latiendo. Somos una banda de improvisación. No tocamos blues porque se los dejamos a los que saben y nos gusta improvisar” dice el guitarrista y se van con la segunda pieza llamada “Lemila” que trata sobre “como vencer la adversidad”.

Los Camaradas del Sonido a veces suenan a jazz, a rock, a funk y a música experimental. El guitarrista no canta: grita, lo que los hace más inquietantes. Todo esto los hace sumamente disfrutables. Por ahí, un chico me pasa “un toque” y aprovecho pa’ darme las tres. Otra chica de gorra y cabello largo y lacio, me invitaría un poco de mezcal con sabe que tipo de yierbas, pero le doy un trago mientras la miro bailar al ritmo de la banda.

Por último llegarían Oaxaca Brothers una banda que mezcla jazz, funk, un poco de blues, improvisación y rock. Está conformada por Arturo Lopez en la batería, Omar Gonzalez en el sax, Miguel Zavala en la guitarra y el loquísimo Gibran Arias en el bajo. “Muy buenas noches a todos ustedes. Gracias por haber venido a La Posada ¡Locaaaaa! –grita Omar. Somos los Oaxaca Brothers y es un placer estar aquí para todos ustedes, estar con bandas tan chingonas como las que estuvieron hace rato. ¡A huevo! ¡Uh!”.

Gibran entonces recita: ¡Ay de mis hijos!/Unos son bien pedos/y otros son bien grifos./¡Ay de mis hijos!/¡Ay de mis hijos!/… Y comienzan con “un popurrí, una rapsodia. Es una rola nueva que se llama ‘Suave el aroma y a la vez perverso’ y la del ‘Mago’, disfruten la oreja”, comenta Miguel el guitarrista. Su música es totalmente instrumental, con cambios de ritmos y llenos de funk, aunque con toques de jazz. Buenos sólo de saxofón y un bajo intenso y muy “bailarín”.

La Posada Loca fue la mejor opción de la noche ante tantos eventos en agenda. Nos permitió conocer otra escena que se esconde en las calles de la ciudad pero con un toque autogestivo y con bandas como Los Tangalanes que se expresan políticamente sin dejas de lado la musicalidad y el divertimento. Una buena noche loca entre funk, autogestión y buena vibra: “festejando la vida, festejando el amor, festejando el placer” como dijera Omar de Los Oaxaca Brothers.

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