Laboratorio cancionista: la nueva crónica urbana

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. 20 de mayo de 2015. Miguel Ramírez, Jonatan Díaz y Jesús Alvarado son tres cantautores que buscan dejar huella en esto de la canción. Y para ello han contemplado organizar su colectivo Laboratorio cancionista, donde cada lunes ellos y otros compositores jóvenes, realizan un taller para observar, criticar y aportar ideas a sus composiciones. Cada uno tiene su propio proyecto y estilo propio que pudimos constatar el pasado miércoles 20 de mayo en La Burra Blanca del 56.

Román es otro cantautor que se les ha unido en este día. Alto, vestido con saco y sombrero negro, comienza la sesión con canciones muy al estilo de trova. Fuerte en la voz, se apresura a cantar parte de su repertorio original: “Vamos a deleitarlos con un poco de música de esa que no van a escuchar en la radio o no les he llegado al precio pero… na’más que llegue”, comenta para después cantar: “Y ladrones con liciencia que ejercen el derecho que les dimos al elegirlos”, canción que reflexiona sobre los haceres de la clase política y sus concecuencias a la población.

Más tarde llegan Miguel, Jonatan y Jesús. Los tres con sus respectivos instrumentos. Miguel y Jesús con sus modestos sacos. Miguel con lentes tipo Ray Band, Jesús con un conjunto color negro. Jonatan, que es el más joven, viste de mezclilla. Se acomodan cerca de la cabina de sonido. Sacan sus instrumentos: Miguel y Jesús sus respectivas guitarras acústicas; Jonatan, un bajo acústico.

Miguel se define como un “caminador de banquetas”. Él inicia con una rola suya llamada “Desfasado”, una rola influida por el son. Jesús requintea mientras Miguel va cantando y rasgeando su guitarra. Jonatan le da profundidad armónica con su bajo. La voz de Miguel sale de las bocinas dominando el espacio de La Burra aunque no evita las pláticas de los comensales.

La rola de Miguel termina y viene Jesús con su canción que “trata sobre una de tantas miles de historias que acontecen en la ciudad de México con personajes que seguramente han visto”, una balada que suena triste y nostálgica. Ahora Miguel está en el requinto y Jesús en la guitarra de acompañamiento y en la voz. Se le oye con cierto estilo de Rafael Catana, de cuál fue su alumno.

Ahora es el turno de Jonatan, el más blusero de los tres. Su voz me recuerda a aquellas de rock urbano. Ahora Jesús se pasa al bajo acústico mientras que Jonatan se hace de la guitarra de acompañamiento. Miguel va adornando con sus riffs bluseros la introducción de la canción. Jonatan canta “pateas tu suerte, no tienen futuro, eres la vergüenza de una generación”… La tristeza no sólo se le escucha en su rola, sino se les siente en la mirada, esa mirada a veces perdida que se encuentra en la palabra y las crónicas urbanas.

Después, otro amigo que me encuentro ahí echando pulque, más jaranero les comenta a ellos si se puede aventar un palomazo. También es cantautor. Los “caminadores de banquetas” aceptan de buena manera. Se avienta sus décimas y van improvisando sobre los acordes de la canción. El jaranero les agradece el gesto.

El colectivo Laboratorio cancionista es un buen esfuerzo por dejar en la canción la vida cotidiana de miles de personas que ven diariamente y se pierden en lo cotidiano. Es la música que no se escucha por la radio comercial o educativa. Es la música influida por Teixeiro, Catana, José Cruz. Miguel, Jesús y Jonathan son caminadores de banquetas, de calles oscuras, de transporte público a reventar, de tristezas que se reflejan en géneros como el son, la balada, el rock urbano y el blues citadino. Son las voces invisibilizadas por el éxito del trovador bohemio que sólo habla de amor y olvida su contexto social. Pero ya se organizan para dejar un testimonio propio.

 

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: