Las madres

Por Elena Vega

Las madres ya no lloran
ofrendan sus lágrimas al desierto,
solicitan penas al olvido
fresco – llanto
rocío – alimento.


Las madres vienen y recogen la llovizna
con ella hidratan cicatrices y áridas nostalgias.

Las madres procuran a sus niñas
remiendan sus heridas
dan soplos, dan caricias,
abrazan la certeza de un pálido recuerdo
anhelo fantasma de sus hijas que regresan,
sonriendo
bailando, corriendo.


Las madres se abren en cadera y nacimiento
cicuta – cadera
tiempo – crecimiento.


Las madres innatas a la vida
reclaman el olvido de sus entrañas
derramadas con dolo, sin sentido
en carne viva, pulsando.


Las madres después de otorgar en regazo
añoran consuelo, descanso, aliento.
Las madres son vírgenes sentadas
cargando eternamente
el retrato de sus hijxs desaparecidxs.

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