Mauricio Díaz “El Hueso” y Markos Cadena haciendo memoria juntos

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. 23 de enero de 2016. Hacer memoria colectiva no es tan fácil cuando en esta época todo es instantáneo, cuando la digitalización y las redes sociales nos dice cuál es el éxito del momento y nos sacan una lista de lo “más mejor” quitándonos el criterio que como público tenemos.

Sin embargo, es una suerte encontrar en el camino, en las calles y espacios culturales (éstas dos últimas palabras un poco ya desgastadas) proyectos como el de los compositores Mauricio Díaz “El Hueso” y de Markos Cadena en una tarde fría en el museo de la Memoria Indómita; el primero, maestro del segundo; y el segundo, admirador del primero; una combinación que resultó interesante.

Markos Cadena se sigue construyendo como artista, ya sea cantando en solitario o acompañado de sus hermanos Abraham y Wako del proyecto Pirámide Zulú como en esta ocasión que estrenó con ellos nuevas canciones que refrescan sus presentaciones, siempre con su humor sencillo e inesperado que arranca siempre sonrisas a sus escuchas.

Como una buena sorpresa, fue escuchar por primera vez al joven Jonatan Díaz en los solos de guitarra dentro de este proyecto, que invitado por Markos, se aventó buenos riffs en canciones como “Amor baldío” o la guapachosa “La del Mercado” que todo mundo se puso a aplaudir.

Otra de las sorpresa fue el bolero que covereo Markos de “El Hueso” y que cantó con él, aunque se notó que le quedó un poco alta la versión, el momento fue memorable con los solos de bajo de Wako, de Jonatan y Abraham en los bongos.

Por su parte, Mauricio Díaz “El Hueso” vino a estrenar nuevas canciones “ahora que estoy con los jóvenes –comenta– todas son canciones recientes”. Su blanca guitarra suena a folk y canta: Caducado el viento/(…)/los días crecen/la tormenta se aclaró/aún hay nubes pero el cielo de mañana/traerá la calma… Mauricio parece haber dejado esas sombras que lo seguían tiempo atrás. Silba en la parte casi intermedia y se siente luminoso a pesar de ciertos acordes menores en su rola.

Vendría su segunda canción, “se llama No sirven los por qués”, una rola dedicada a su hijo Dylan. Con ella, nos sumerge en un acorde sombrío en la menor y una letra llena de nostalgia: No caben las palabras/no hay nada por hacer/no hay dudas ni esperanzas/no sirven los por qués./Sin ti mi vida es larga/no quiere amanecer./(…)/Tu alma me acompaña/a donde vaya vas./La ausencia es una trama/no puedo respirar…

Sin más preámbulos, El Hueso anunció: “Juego de Azar”, tal vez una de sus más hermosas y mejores rolas que reflexiona sobre la vida y la muerte con una lucidez y franqueza que apabullan: La vida de una ilusión/a otra ilusión/me la bebí,/buscando un rayo de sol/para entibiar mi corazón/y de tormenta en tormenta/devoró mis pasos el mar./“Alguna vez se abrirá la puerta”/-dijo firme la voluntad./Y cuando casi creí/que era el final/te conocí,/el sueño de un risueñor/en realidad se convirtió./Mi vida será lo más hermoso/en tu franca risa solar/mas sin aviso te fuiste un día/para nunca más regresar…

Mauricio Díaz “El Hueso” se aventó prácticamente una hora de canciones. La gente le pide una más pero ya es imposible. La coordinadora del lugar se disculpa pues ya es una hora en que debería de estar cerrado el Museo de la Memoria Indómita. Así que todos tenemos que salir y enfrentarnos al frío que corre por la calle de Regina quedándose en la memoria este singular evento.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: