Mujeres: experimentación, ruido y visuales

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. 14 de abril de 2014. A tres horas de que empezara el eclipse lunar, el salón Bach estaba listo para una noche de música experimental, noise, visuales y danza contemporánea. Una noche en donde no sólo la luna se alineaba con el planeta Marte, sino que le robaría por unas horas su color rojizo al ser eclipsada por la sombra tierra. Noche de luna, noche femenina fue el concepto que el colectivo Castillo en el Aire llevara a cabo en su ya BLUE MONDAY. Pero las lunas presentes, más que eclipsadas, brillaban por su propia creatividad en música, visuales, danza y viniles.

El acto comenzó con el colectivo multidisciplinario Komorebi quien presentó la experiencia-performance multimedia Híkari,  que combina danza contemporánea, música en vivo, video y juego de luces. La danza estuvo a cargo de la bailarina y coreógrafa Dora Hagerman; y la música a cargo del guitarrista Héctor Murrieta que interpretó obras del francés Tristán Murail, de los estadounidenses Elliot Sharp & Alex Shapiro, y música del propio Murrieta. Este tríptico representa la constante lucha entre fuerzas opuestas que paradójicamente se entrelazan.

Entre acto y acto, estuvo ambientando Danac Silva en viniles quien presentó música experimental de mujeres de los años trienta y cuarenta, escena casi desconocida por la mayoría de la gente.

Continuaría el dueto de improvisación sonora y corporal sin nombre, integrado por Bárbara Lázara (actriz) y Columba Zavala (bailarina), quienes exploran sobre la voz y el cuerpo, utilizando además instrumentos como la shruti box (ejecutada por Bárbara), el clarinete y trompet (ejecutada por Columba).

Llegaría después Brillosa, chica que debuta como solista en los caminos del noise y low-fi. Con un largo vestido de lentejuelas plateado, antifaz y guitarra, Brillosa va experimentando sobre bases rítmicas previamente producidas, ruidos y loops de guitarras grabadas en el mismo instante.

Seis Muerte cerró el evento. Con a penas un mes de conformado, este proyecto está integrado por Ulises Sarazúa y María Tejeda, quienes utilizan la experimentación e improvisación para crear atmósferas y encontrar armonía por medio de la alteración y el uso del sonido y la música. Su trabajo está basado en grabaciones acústicas y visuales que son alteradas por pedales, un banjolele, piano y voz.

Oficialmente Selma Oxor cerraría la noche, pero ante la emergencia de una fuga de gas, tuvimos que desalojar rápidamente el recinto. Cabe señalar que Bárbara Lázara está de acuerdo en que se invite a mujeres a realizar y exponer sus trabajos experimentales, pero que no sea como una “noche espacial de mujeres”, sino en todos los eventos. Y me parece que tiene razón, la música no tiene género, por lo tanto, tampoco un día especial para chicas.

Aún así, disfrutamos bastante de la escena femenina en el noise, música experimental y visuales, a cargo de Espectra con películas super 8 y CMD Z con su collage lisérgico en vivo. La luna eclipsó por un momento; las chicas al contrario, brillaron por su propio reflejo, trabajo y experimentación.

Ente

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: