Noche bluesera, sucia, ruidosa y perra

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. 14 de noviembre de 2014, Distrito Federal. En realidad, sólo fui a escuchar a dos proyectos en principio: a Blessed Noise y Coapa Bitch, a éste último para conocerlo. De hecho, prácticamente a ningún grupo de esa noche, salvo a Blessed Noise y su punk no machista, no feminista, no sexista. Sin embargo, fue una agradable sorpresa toparme con tres proyectos llenos de energía, humor, sexo, blues setentón, punk y desmadre: Cannabian, Dirty Woman y Coapa Bitch.

La cita fue en el Caballo Salvaje de Hierro, un bar muy cerca de la calle Álvaro Obregón de la hipster colonia Hipodromo Condesa. Mi cerebro tenía la idea de toparse con músicos metaleros, presumidos, cerrados y frívolos. Pero cuál fue mi sorpresa al constatar que fue todo lo contrario.

CANNABIAN

Ésta banda se encargó de comenzar este encuentro duro y distorcionado. Cannabian, tuvo problemas con el audio, ya que la voz de Daniel (bajista y voz) se perdió durante casi toda la presentación. Este trío tiene un sonido blusero pesado, recuerda a Led Zeppelin.

Tengo mucha suerte. Esta noche es su tercer toquín y su material es original “no nos late la onda cover” me dice Daniel con su rostro delgado y triangulado, y una barba estilizada en dos pequeñas trenzas.

Llevan apenas año y medio de existencia y esperan conseguir más lugares para tocar. “Cannabian salió de las cenizas de otro grupo llamado ‘El Diablo’”. Me agrada su onda porque no es heavy metal, sino blues, muy sesentero. Me llama la atención el poder que tiene el baterista: efectivo, duro y preciso. Se acompañan bien.

Cannabian está integrado por Daniel en el bajo y voz; Víctor en la guitarra; y por Fernando en la batería. Su nombre está emparentado con la onda psicodélica, “no es tanto el bisnes pacheco”, comentó Daniel, sino más bien “es llegarle un poco más al cerebro”.

DIRTY WOMAN

Para mi sorpresa, Dirty Woman es un grupo integrado por hombres. Su nombre está basado en una canción del grupo Black Sabbath llamada ‘Dirty Women’, pero sobre todo porque “creemos firmemente en la libertad” nos dice Lutz Alexander, vocal del grupo, ya que “vivimos en un mundo, sobre todo en esta sociedad mexicana, muy machista, muy dominadora de la sexualidad de la mujer”.

Dirty Woman es un grupo con bases sesenteras y setenteras, emparentado con el género stoner, dub, sloch y trash. Cantan en inglés, lo que le resta originalidad, pero no fuerza y entrega. Está conformado por Carlos Ruiz Esparza en la batería; por Marco Pantoja en la guitarra; Lou Alpízar en el bajo; Edson Alemán en la guitarra quien “tocó en Garrobos, en Atoxxico, en Toscan Riders” explica Lutz Alexander Keferstein que lleva la voz principal.

Pero Dirty Woman no sólo queda ahí. El compromiso político es parte fundamental de sus presentaciones. Comenta Lutz: “estoy firmemente convencido de que el rock es una música revolucionaria”, y concluye: “Te beneficie o no te beneficie tenemos que hacer un mundo más justo”.

Dirty Woman es un grupo áspero y energético. Luzt se lanza desde el escenario contra “todas las chingaderas que hacen los gobernantes, los empresarios y las instituciones religiosas que se aprovechan de la gente para enriquecerse a costa de su vida, de su fe, de un sentido de vida que es falso y va dedicada a Peña Nieto y todos sus seguidores”.

BLESSED NOISE

Patty, guitarrista de Blessed Noise, nos dice con una sonrisa a flor de piel junto a la barra del bar: “Estamos estrenando nueva vocalista colombiana; de hecho es la primera vez que tocamos con ella”. Efectivamente, su presentación recupera la fuerza que tenían con Sandra, su anterior vocal.

Ahora con Klaudia, Blessed Noise suena redondo, mejor acabado cuando la colombiana se mueve por el escenario, se agacha, sube el rostro, canta con su voz ronca piezas como “Puta sociedad”, “Al otro lado”, cuando pregunta “¿y a quién no le gusta ser una zorra? A mí me encanta por lo menos” y entonces suena la guitarra de Patty, el bajo de Arely y el punch de Aranxa en la batería y se arrancan con “Me gusta ser una zorra”.

Klaudia exclama ante nuestra grabadora: “¡De putas! ¡Me encanta! Me encanta la música, me encanta la escena” y se le ve feliz en este primer acercamiento con la banda y el público.

Blessed Noise es contestaría, critican al machismo, a la sociedad y denuncian los feminicidios en sus letras cantadas en español. Fue una lástima que sólo cantaran media hora en este encuentro y que sacaran a una bandita que armó el slam con sus canciones al inicio de su presentación.

COAPA BITCH

“Somos Coapa Bitch y nos gusta coger” me dice directamente Rocksi al finalizar su presentación. Ella es la vocalista, es la única mujer del proyecto y juega con la bisexualidad increíblemente bien. Se divierte, explora, coquetea y sexualiza sus interpretaciones mientras la música de sus compañeros, la acompañan de manera estruendosa y punketera.

Coapa Bitch es un grupo “treintañero”. Además de Rocksi, está integrado por Rich en la guitarra, el Edmon en el bajo y el Sir en la batería. Para todos ellos hablar de sexo, cantar el albur y utilizar un lenguaje soez, es hablar “de lo que hacemos”, comentan divertidos todos.

“¡Ay cabrones! ¡Ya llegaron los putísimos de Coapa!” abre diciendo Rich con una voz más ronca que afinada. “¡A la de ahuevo!” dice el Edmon, replicando y comienzan con “Me ligué a un transvesti en Pericoapa”, una rola que va del punk al ska por momentos, y que dice: “Me enamoré de un muchacho/pero no se ve muy macho/me mejor voy para verlo bien/creo que es una mujer”…

Todos bailan, hacen del escenario un performance alocado y divertido. “¡’Perate! ¡No puedes tocar más pinche! ¡wey!” dice el Rich. “¡’Pérate wey! ¡Si todos están chupando tranquilos! ¡wey!”, contesta Rocksi.

Se pican el culo, se enorgullecen de ser feos: “Sí, yo también… Es así de: ¡puta! ¿por qué no estoy con puras pinches viejas buenotas en lugar de estar con estos pendejos!” dice Rocksi. “¡Cállate homosexual!” le contesta Rich después de tocar un rico surf llamado “El Mariguanero”.

Coapa Bitch mezcla punk con tintes de ska y surf. Su desmadre arriba del escenario es increíble, el juego sexual y bisexual de Rocksi es intenso; Rich, Edmon y Sir parecen adolescentes que todo les vale madre. Tienen fuerza estos de Coapa Bitch. Y aunque no desean ser un grupo políticamente incorrecto y decir netas, no tienen pelos en la lengua, aunque, tal vez como son, no tengan la precaución de quitárselos mientras cantan en vivo.

EPÍLOGO

Nuestras espectativas se vieron superadas. Cuatro agrupaciones con un sonido estruendoso, energético y politicamente incorrectos. Cada proyecto tiene su propia visión de la realidad social mexicana y eso da gusto. Cannabian desde su blues pesado, Dirty Woman desde su posicionamiento político, Blessed Noise desde su crítica al machismo, y Coapa Bitch desde su desenfado e irreverencia. Una buena noche blusera, sucia, ruidosa y perra. No cabe duda.

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