Ollin Kan: once años de proponer música del mundo

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. 15 de mayo de 2014. Desde hace once años, uno de los festivales más originales y propositivos en la Ciudad de México ha sido el Festival Internacional Ollin Kan que formó parte de la agenda cultural del gobierno capitalino, cuando la ciudadanía y el perredismo de ese momento logró arrancarle la capital al viejo príismo.

Siempre consecuente, el Ollin Kan ha traído músicos y músicas de continentes como África, Asia, Europa y América. Para los que amamos la música en vivo y diferente, este festival es un espacio donde experimentamos el contacto directo con los músicos originales que tanto conservan sus raíces tradicionales como experimentan con las nuevas corrientes del rock, ska, reggae, rap, balkánico, electrónica, etc.

Es una pena que este espacio cultural genuino cada vez sea más pequeño y tenga que peregrinar por las diferentes delegaciones buscando un espacio propicio para seguir llevándolo acabo. Sí: cada vez los nuevos gobiernos de la ciudad se desinteresan por la verdadera cultura musical.

Hoy estuvimos nuevamente en el segundo día de esta 11ª edición del Festival Internacional Ollin Kan. Para Xóchitl, una mujer que estudió antropología y llegó para escuchar a las bandas de este segundo día, reconoce que este festival “siempre ha traído grupos muy buenos”, sin embargo, “la difusión no se encuentra bien en el internet, no se dan bien los horarios ni los lugares (sedes) ni los grupos y en los anteriores (festivales) sí, porque era (en el Bosque de) Tlalpan. No es mala onda, pero en Tlalpan se llenaba y ahora ya no. De hecho no hay gente”.

Para Gabriela Ugalde, joven actriz, nos comenta emocionada que el festival es “¡Padrísimo! Desde el año pasado que lo conocí me ha parecido muy bueno. Creo que le faltó un poco más de difusión y la gente lo está recibiendo muy bien”. También ella rescata que con este tipo de eventos “conocemos música de otras culturas, que gente de otros países qué igual y nada tienen que ver con nosotros, vengan y convivan con la gente de aquí; la fusión de la música y sobre todo, esto que decía él (Atongo Zimba) la música es todo un idioma. Conocer la música y sentirla”.

En este segundo día escuchamos al músico chino Guo Gan con su violín oriental que tocó música ligada a la espiritualidad oriental con gran virtuosísmo. Además, experimenta con su violín oriental golpeándolo con el arco y jalando la cuerda, acciones no permitidas en la tradición china.

El segundo grupo fue el proveniente del país de Ghana: Atongo Zimba que tuvo como soporte a músicos mexicanos. Tal vez con la premura, Zimba indicaba algunos detalles que no le gustaban en la ejecusión de su música. Su música es alegre, rítmica y cuando cantaba en su propio idioma africano fue de lo mejor, poniendo a bailar a la gente joven y adulta del lugar.

Por último, se presentó Sekuo Koyate & Section Kora, proyecto comandado por el primero. Sekuo interpretó música más llegada a la balada. Lo mejor fue la partes rítmicas con música tradicional de su país. Lo que no podemos negar es la calidad del grupo Section Kora que lo acompañaron: un bajista impresionante, dos chicos tocando el Kora (una especie de arpa tradicional de África), un baterista con buen ponch y un percusionista impecable.

Ojalá continúe este festival por mucho tiempo, arreglen los problemas de difusión y sigan buscando propuestas de culturas en resistencia para seguir comprendiendo otras formas de ver el mundo y la vida.

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