“Palabras que cimbran”: poesía social

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. Ciudad de México, 23 de abril de 2017. En el marco de la Feria del Libro y de la Rosa UNAM 2017, se llevó acabo el encuentro de poesía social “Palabras que cimbran” con once poetas (siete mujeres y cuatro hombres) bajo la coordinación del escritor y poeta Miguel Santos en el salón Juárez del Centro Cultural Tlatelolco.

“La que se planteó -comentó Santos-, fue que cada uno presentara un poema social. La idea es alcanzar bastante resonancia a su poder de desplegar sobre la mesa, varias posibilidades de cómo afrontar este tipo de poesía que va más allá de lo que a veces se cree que es la poesí,a y que tiene que ver con la resonancia directa con el otro y el mensaje.”

Chyntia Franco (Tijuana), vendría a iniciar este recital con “Compónmela en el aire”, un poema “muy jolgorioso” en el que experimenta el grito barrial que ella ha conocido en la Ciudad de México, un texto en el que realiza “un tributo a la oralidad, a la palabra”, comenta. Franco recita y en una parte del poema, toca un tambor: Poeeeeeeeeeeeemas para rebanar/bien jugosito señora, bien dulce como a usted le gusta…

Mimi Kitamura (CdMx) presenta un poema con un tema sobre el racismo que existe sobre los indígenas: A mí me despojaron del silecio de los astros y las plumas de quetzal/y fui desierto y un latido del tormento convertido en colibrí/rostro incierto acartonado que no dejamos de parir…

Miguel Santos (CdMx), coordinador del evento, vendría con un presentación original, una especie de “ejercicio social”, con un poema titulado “Vislumbres”. El origen del texo surgió cuando él se preguntó “por qué en las ciudades tan grandes no nos vemos a los ojos”. Santos recita: Apenas nos miramos/estamos tan cerca/y apenas nos miramos/tantos años, lugares/acontecimientos, tanteos/para encontrarnos hoy/aquí/incidir, coincidir, reincidir… Santos cierra sus ojos mientras dos filas de personas de miran fijamente a los ojos.

Víctor Guillén “Kivort” (CdMx) es músico a quien Santos conoció en la Universidad Autónoma de Puebla y lo invitó porque “yo creo que lo que él hace es también un trabajo poético social”. Kivort llega con su guitarra y canta justo una de sus mejores canciones: “Ciudad.ano”. “¡Viva el léxico cabrones!”, saluda Kivort y cantó: Ba.rriendo mi gafa en la calle/al mañanero trajín/en que se amasa la masa/que va pa su chamba/pintada de gris/mientras afina el escándalo urbano/(sinfonía eme pe estrés)/la joda que ha de matarnos/va de nuez, otra vez…

Edmeé García (CdMx) recitó un poema inspirado en el acoso callejero y “en todas sus expresiones” que diariamente sufren las mujeres. El texto intenta no caer en los lugares comunes y García recitó: “Aún si tuvieras que cargar con la responsabilidad/de ser molestada, acosada, abusada/y asesinada por tu sexo,/tus rasgos, tu “raza”,/por tus gustos, preferencias, afectos/y vulnerabilidad./Aún si te traicionan/y abusan tu confianza./Aún entonces no es tu culpa…

Temok Saucedo (CdMx), el poeta anarquista, quien desde su experiencia de vida (“pobre y jodido”) lo llevó a hacer “poemas de protesta social que llaman a la violencia”, comentó. Y en esta ocasión presentó “Por la paz”, un poema que no es pacifista pero que busca la paz: En cada cadáver habitaba una esperanza/siempre que pienso en mis difuntos me pregunto si en paz está su alma/o no más murieron y ya./Tengo miedo que la violencia los siga al sepulcro/cuando de por sí los sigue la tristeza…

Mercedes Alvarado (CdMx) no estaba en el programa, pero fue invita por el texto que leyó esta tarde, una carta/poema que escribió a un amigo suyo porque él está desaparecido. Una carta fuerte, de nostalgia y esperanza al mismo tiempo. Alvarado recita: No voy a llorar tu muerte David porque nadie me la ha dicho. No voy a llorar tus pasos en el desierto, esos que fuimos buscando de casa en casa. Ni tu piel bajo la península ni tu falta de todo, excepto de ti…

Khäf Vocablo (CdMx) viene de Iztapalapa y hace hip-hop. Ella presentó un “set-poema” porque cree que “el rap tambien es poesía”, nos dice. La canción que nos interpretó “nació de un enojo, porque yo creo, si existe un cambio, primero tienes que enojarte mucho”. Y antes de cantar, recitó a manera de capella: Me arrojaron a una fosa/por querer callar mi voz/mataron a mis amigos/al querer exterminarnos/torturas cárcel, persecución y llanto/es nuestro derecho a alzar la voz/y no podrán callarnos…

Miauricio Jiménez “Moroco” (CdMx) nos dice: “Después de escuchar a mis compañero, no sé que decir: hombre blanco, heterosexual, suigénero, criado en el seno de una familia de clase media que se creía más”. Y en un momento de sinceridad, Moroco nos confieza: “Para alguien con la descripción que acabo de dar”, nos lee un texto que le recuerda sus miedos: Nos trajeron el miedo a la puerta de la casa/lo dejaron como un bulto tirado en la banqueta./En la madrugada se oyeron balazos/nos dijimos que eran cuetes/le juramos a nuestros hijos que eran cuetes/quisimos creer que eran cuetes/pero era el miedo…

Sandra Mendoza (EdoMex) del colectivo colectivo Pon y del proyecto Palabras en libertad en voz alta, presentó un poema que se creó el día que “asesinaron a los cuatro comuneros en Michoacán”, nos dijo Sandra. Este poema nació “entre la rabia de ‘ese mi pueblo’ (Nicolás Romero) y tal vez, también del miedo. Y del coraje que llevo guardando muchísimos años”, texto que dedica a sus amigos muertos. Ella recita: Que si celebramos/al santito de los colgados/que si al santito de los levantados/que si al santito de los embolsados/que si al santito de las mutiladas/que si al santito del ojalánomesecuestrenhoy./Les ponemos mil veladoras:/que si la del vaso grande/que si la del aroma a lavanda/que si la color azul cielo…

Shimara Magaly “Kika Briones” (CdMx), organizadora del slam feminista colaboró con un texto muy personal e íntimo. El texto que leyó “tienen dos historias -reconoce Shimara-: la historia de la periodista de nota roja y la historia de la chica que se enamora de su mejor amiga”. El poema se llama “Carta de amor #5” pero es mejor conocido como “Nota roja”, que dice: Te hablo y no dices nada,/me ignoras porque tienes miedo de que nos alcancen las balas,/de que los quejidos de cada mujer asesinada nos juzguen por amarnos por encima de las fosas clandestinas./Clandestinas parecemos dándonos besos a escondidas,/mientras en las noticias dicen que otra mujer está desaparecida…

Por último vendría Jonnathan Reyes “Ahuizotl” (CdMx), con una propuesta bilingüe y muy conocido “en el mundo de los slams”. El poema que presentó lo escribió después de conocer a la poeta juchiteca Irma Pineda con la que habló “de la lengua y como puede formar parte de un frente para visibilizar nuestras raíces”, comentó Jonnathan. Con una pequeña jarana interpreta un son en nahuatl: ¡Mexca ma xiya tlatla/tehuatl icone mezcalli,/¡Mexca ma xiya tlatla/in poctli, in icel tlacatl,/ay esso ayo nepalli;/yoltzin nopa quelcahua/tomil huehuetlahtolcalli! (¡Enardece/hijo del mezcal,/ego destilado,/sangre savia de nopal;/a las mentes que han olvidado/la historia de nuestro maizal!).

La presentación combinó la lectura en voz alta, el teatro en atril y música, donde la visión poética de diversos creadores urbanos se entremezcló “con las problemáticas de la ciudad para hacer del poema un antídoto contra la violencia, la marginación, la falta de oportunidades, la desigualdad, los excesos políticos, y la escasez”. Una interesante escena poética realizada este domingo en Tlatelolco.

 

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