Polka Madre festejó aniversario con La Luz y Fuerza y Sonido Gallo Negro

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. 2 de abril de 2016, Ciudad de México. La agrupación Polka Madre celebró sus doce años de existencia este sábado en el Teatro Lúcido en compañía de los grupos La Luz y Fuerza y Sonido Gallo Negro con una asistencia que llenó el pequeño lugar de la Santa María la Rivera entre cumbia y música gitana.

El Teatro Lúcido se puso a reventar. Ahí me topé con varios artistas de la onda subterránea y que por una u otra razón le cayeron al festejo. Además, era entrada libre. El calor su hizo más cuando la primera banda comenzó a tocar. El sonido fue de lo mejor para un espacio pequeño como éste.

La Luz y Fuerza es una agrupación de cumbia “de ardidas” (como lo define su vocalista), con mucha diversión y de una ironía espontanea de su cantante Laura de Ita que escuchar a este proyecto lo hace gozoso. Además, Laura juega con el erotismo y el baile sexy. “¿Saben qué?” nos dijo Laura y comienza con su rola “Cumbia Animal”, una cumbia con tintes arabescos y bases electrónicas. “¡Bienvenidos al cumpleaños de Marina y Jacqueline! ¡Y a los doce años de Polka Madre! ¡Ahu!” grita Laura sin dejar de contonearse.

Si humor es explosivo y de mucha honestidad: “¡Este es mi primer concierto solteraaaa!” y todos los festejan con gran grito. “Soy como Paquita la del Barrio: ‘¡Maldito barbón! ¡Odio a los barbones se creen bien hipsters! Uno que otro si me gusta!”, dice Laura. Luego, la interrumpen por el aviso de una camioneta que estorba en la calle. Y Laura lo une al tema sexual de manera cínica e irónica: “Siento que me interrumpiste mientras estaba cogiendo. ¿Cómo se le hace? ‘¿Ya te vas a venir?’ Y así de ‘¡La camioneta!’. Los amo wey. ¡Qué chingón! Me encanta tu técnica anti coitum”.

Después de la rola “Luna llena de octubre”, Laura presenta con cierta picardía: “Bueno, ahora ahí les va una balada que escribí un día que estaba bien ardidísima que se llama ‘Me la tragué todita… la mentira’”; y dice: Sí, sabes mentir/sí, me la creí/sí, me la tragué, todita… En un intermedio de la canción, dice con cierto toque melodramático-irónico y a forma de monólogo: “En este momento todos, todas y todes tenemos que recordar aquel hombre, mujer o pescado que nos enamoró. (Que) Nos dijo que nos quería, que estaba buscando una relación formal, que nos iba a presentar a su papá, a su mamá, a sus amigos actores, a sus amigos godinez. A mi me dijo que me iba hacer un disco y una película con su primo Toño que es productor. Pero sólo me llevó a comer pozole a la Casa de Toño a dos cuadras de aquí. Luego me dijo que íbamos a bajar el pozole en el cumpleaños de la Jacque y Marina. (Que) ¡Íbamos a bailar un chingo! Pero primero se nos atravesó un motel, el motel del Chopo. Entramos, tuvimos sexo… ¡Pero yo tuve que pagar la cuentaaaaa!”.

El ritmo de la canción cambia y Laura se tira al piso con movimientos tipo Gloria Trevi. Laura sigue con su picardía y dice al terminar su rola: “Levanten la mano las mujeres que luego quieren vomitar cuando se tragan todita… la mentira”. Todos ríen y remata: “Todas no se hagan de la boca chiquita”.

Laura anuncia la siguiente rola: “Y esta canción se llama ¿Para qué? ¿Para que otra canción de amor culeros? ¿Para qué? Y todas tienen su harem. Todos tienen su harem wey, no tienen varo, andan en bicicleta pero hay pa’ todas. No tienen un peso, sólo van por chelas al oxxo, pero eso sí: hay pa’ todas. El vergón loco es gratis. ¡Los odio!”. Y suelta: “Próximamente voy a escribir la cumbia del papiloma, a ver si ya se me cuidan”.

“¿Para qué?” es una cumbia que habla de la irremediable separación de una relación amorosa. Su picardía no termina y canta: Quiero pararte el corazón/quiero pararte el corazón/quiero pararte el corazón el corazón/quiero pararte tu corazón/quiero pararte… “¡te metiste coca por eso no se te para! ¡pinche cocainómano!”, dice Laura simulando enojo. A manera de hip hop canta: Di no a las drogas/muchas queremos tener/una verga generosa…

La Luz y Fuerza es un proyecto de las hermanas Laura y Marina, en donde reluce la picardía mexicana, la performance y lo arrabal; la ironía y la burla a si mismo. La banda se hizo acompañar de buenos músicos de La Internacional Sonora Balkanera, Polka Madre y de Los de Abajo.

¿Qué podemos decir de Polka Madre que fue la banda siguiente a La Luz y Fuerza? ¿La banda que inició con mucho punk y que celebró sus doce años de andar en la música este 1 de abril con su música de gitanos, balkánicos, judíos y modernos? Pues que a pesar de sus cambios de integrantes, la banda sigue prendiendo y ofreciendo sus mejores rolas al respetable.

Gallo Negro como siempre, suena increíblemente bien. Con máscaras de mimbre con cara de diablo (?), recordando tal vez las etnias más antiguas del Perú, dieron un buen set de hora y media, terminando hasta las cuatro de la mañana. Sobre sale su sonido impecable, el timbalero que da un sabor enorme con sus redobles y los visuales en directo que Alderete realizaba desde su computadora. Una buena sesión aunque no hay nada nuevo musicalmente.

Más tarde nos iríamos al “after” en la Peralvillo con un grupo de amigos de Marina, Laura y Jacqueline donde ya estaban esperando el grupo de Salario Mínimo que platicaba con varios músicos ávidos de saber la historia que el cantante principal había vivido con personajes como El Lobo de la Maldita Vencidad y Los Hijos del Quinto Patio. Una sesión que empezaría a las cinco de la mañana y que se acortó por el adelanto del cambio de horario.

En fin, Polka Madre celebró al máximo con estos grupos en donde Marina de Ita ha sido parte sustancial de este proyecto y que al mismo tiempo, celebraba una vez más, un año más vida entre amigos que la siguen y admiran.

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