«¿Por qué te moriste? ó ¡Ya nadie escribe como tú!»: Lobo Estepario*

¡POR QUÉ TE MORISTE RODRIGO! o ¡YA NADIE ESCRIBE COMO TÚ! por Lobo Estepario (Orlando Canseco)

¡Chale! ¡Pinche Rodrigo! ¿Por qué te moriste? ¡No manches! Dejaste sólo el changarro y muchos no pudieron llenarlo. Quieren que ya te dejemos ir, dejarte descansar en paz, que no te dejemos vagabundear con tu lira en nuestra cabeza. Pero… ¿cómo Rodrigo? La neta… es difícil.

Yo no puedo. No porque no quiera, sino porque la situación está muy cabrona. Desde hace seis meses ando sin chamba, tratando de sobrevivir y en el pinche metro ya no me dejan hacer mis movidas, mis trueques. Ya no sale pa’ nada. Hasta salió en las noticias que habrá perros pa’ saber quien lleva droga y así. Ya no respetan. ¡Chales! ¡Pinche facismo Rodrigo!

Desde el confinamiento no me hayo Rodrigo. Las calles solas, el transporte tranquilo, hasta los tianguis desaparecieron por un rato. ¿Te lo puedes imaginar? ¡Chale Rodrigo! ¡Por qué te moriste! Ni siquiera puedo poner tus discos que aún conservo por ahí. Disculpa si están empolvados, desordenados, rotos: como tú, como yo.

Bueno. Tú ya no estás roto. Yo sí. Tú ya estás en otra dimesión. Yo no. Bueno… No sé… Soy ateo y me cuesta imaginarte así. Esta pandemia ha hecho lo suyo ¿sabes? A la banda con menos recursos le ha costado. Las empresas los obligaron a trabajar, ya sabes, sin prestaciones, a la viva México y ¡pu’s chale! Así no.

¿Ya ves? ¿Pa’ qué te fuiste? Me siento abandonado Rodri. ¿Si te puedo decir así? ¡Pu’s ya estamos en confianza! ¿No? Pu’s total, siempre hablaste así con tus trompas de eustaquio, bien confianzudo con todos nosotros, a todo el personal, todo flaco y con tus lentes oscuros que ocultaban lo rojo de tus ojos. Eso me hacía sentir bien carnal.

Pero te decía que me siento abandonado, como Cristo al ser crusificado. ¡Chale! ¿Por qué no soy cristiano? Y es que… pu’s hoy ya nadie escribe como tú. Ya no encuentro esas historias en las que me reflejaba, en las que sentía que realmente existía, que no estaba solo a pesar de esta pinche miseria. Ya nadie escribe como tú y algunos de tus contemporáneos a penas comenzaron a ganar dinero para una casa, un coche o un departamento, se olvidaron de crear historias urbanas que tanto cantabas, en las que hablabas de la calle, la miseria, del olvido mi Rodri.

¡Ya no existe el rupestre Rodrigo! Hoy todos se engolosinan transmitiendo sus nostalgias. Se compran guitarras con pastillas electroacústicas, tan lejanas de aquellas de Paracho que tenías. Ser de clase media los ha cambiado Rodrigo. Hoy es ver quien aguanta más borracho en una tocada para rupestres, quien tiene más discos de antaño y cosas por el estilo. Sus letras no me representan pues.

Disculpa toda esta mierda que digo. Pero a veces imagino sí hoy llenarías un Teatro de la Ciudad. ¿Te olvidarías de escribir sobre los marginados como muchos lo han olvidado? ¿Cantarías al amor con un cinismo despolitizado como todos lo hacen? Hoy hasta documental tienen y se les ha dado un reconcimiento cultural por esos inicios, pero ya no es lo mismo Rodrigo, ya no es lo mismo.

¡Chale Rodrigo! Si que me dejaste vacío con tu huída al más allá o al más acá. No eres el rey, pero de todos eres el que más me dejó la inquitud de reflexionar mi entorno, mi alma, mi contexto pues, como dicen los mamones intelectuales. Hasta hay que comer sano pero con este piche sueldo que gano, ni para diez varos de tacos de canasta.

Me preguntaba si hubieras podido componer una rola contra el machismo en estos días, ese ente que nos hace violentos a los hombres sobre todo. ¡Estaría de huevos! Pero quien sabe. Ya estás muerto y eso nadie lo podrá arreglar ni hacerte venir a estos tiempos de pandemia.

Ya te voy a dejar. No quiero inquietarte, no quiero que tu espíritu vage por ahí, no quiero que sepas a que huelen mis pies si me los vas a jalar por esta impertinencia de invocarte. En fín. Ahí viene mi metrobús y la neta: no tengo tiempo de cambiar mi vida.

* Lobo Estepario (Orlando Canseco) es músico, fotógrafo y documentalista cultural. Desde hace tiempo realiza canciones citadinas, existencialista y oscuras. También le agrada documentar fotográficamente la escena emergente, aquella que aún no está en los grandes festivales. Es productor de MÚSICA HÍBRIDA y MH RADIO, proyectos que documentan la escena subterránea de la Ciudad de México. En diciembre de 2019 lanzó «AULLIDOS CRUDOS». Este texto es inédito.

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