“Primeramente el canto”, nuevo disco de José Antonio Cruz ‘Tlacuilo’

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. 16 de diciembre de 2014. Con música tipo conchero, poemas y cantos de alabanza se presentó el disco “Primeramente el canto” de José Antonio Cruz, mejor conocido como ‘Tlacuilo’ en la Mezcalería Cultural Binnizá.

En compañía del grupo La Cofradía se cantaron alabanzas que conforman el material del disco “Primeramente el canto”, producido por José Antonio Cruz ‘Tlacuilo’ y Zislila Serrado en los meses de abril y julio de este año.

Se mi espejo madre, has mis manos tus manos, de tu esperanza teje la mía; padre que custodia los cerros, barre con tu luz en mis ojos los campos de la derrota” recita una de las mujeres cantoras mientras se sahuma la vieja tienda de raya.

‘Oh dador de la vida’ canta Macuitlxochitl con una potenta voz que retumba en las viejas paredes de lugar: Oh Dador de la vida, canto para ti, dulces oraciones que no tengan fin. ¡Qué no tengan fin! ¡Qué no tengan fin! Cantos y oraciones que son para ti.

Flautas de barro, ocarinas, conchas (especie de mandolinas), mandolinas, teponaztli y voz fueron los instrumentos que acompañaron las alabanzas que se escucharon esta noche fría.

El disco es una reunión de texto, danzas, música, cantos y recreaciones sonoras que por su larga duración, has sido grabados en formato de mp3. El título está basado “primeramente, porque en la danza es muy recurrente que cuando la gente de la danza habla en la palabra ritual, como muletilla dice ‘primeramente quiero dirigirme a ustedes’, esa palabra es parte ya del ritual y por eso la ocupamos” nos dice Tlacuilo, palabra que hoy tendría el sentido de ‘cronista’, el que lleva la historia.

El disco se gestó en los meses de abril a septiembre. Tlacuilo comenta que fueron “dos meses de grabación, eran sesiones de dos horas cada semana, era muy poco, por eso nos tardamos”. A eso, hay que agregarle el trabajo de las post-producción y escoger el material que debería de aparecer.

El trabajo tiene una duración aproximadamente de 120 minutos: “Son 26 audios. El tiempo que duran estos audios en conjunto son dos horas. Los metimos en mp3 para que salieron en un solo disco”.

Una de las características del material es que “recupera lo antiguo”. Tlacuilo nos dice: “la mayoría de los cantos que se ejecutan son de mi autoría, pero la recreación trata de recuperar lo antiguo y eso le da una novedad, porque casi materiales así no hay”.

El trabajo para esta producción es ambicioso porque “recupera lo mesoamericano en algunos aspectos, mantiene el eje de la alabanza tradicional conchera, vienen audios de narraciones y recreaciones sonoras de la batalla que se dio en 1531 de la cual brota la danza”.

Tlacuilo no está de acuerdo en se utilice la palabra ‘recuperación’ para definir su nuevo material ya que la tradición conchera “se ha mantenido viva” y explica: “es un poco lo que habla Bonfil Batalla: ‘el México profundo’ existe, es el México negado y sin embargo, está aflorando todo el tiempo. Entonces ese México profundo aflora entre los concheros”.

La ‘palabra’ es otro concepto que se deriva en la entrevista y que está muy involucrada con la danza y con la producción de su disco. Tlacuilo dice: “se le atribuye un ‘don’ a la palabra que no se le atribuye en Occidente, porque nuestra tradición es oral, la oralidad es lo fuerte. Cuando se termina el ritual se dice ‘la palabra’. La palabra es sumamente importante porque es el elemento que nos conecta con nuestros antepasados”.

Su ensamble musical proviene de diferentes grupos de danza, Tlacuilo comenta: “Yo tengo una relación buena con muchos de estos grupos. Cuando se tuvo la oportunidad de hacer la grabación, invité a personas con las cuales tengo afinidad tanto en la forma de pensar dentro de la danza y como en el trabajo de la danza”.

Su objetivo era mostrar algo más: “La idea era hacer el proyecto incluyente, que se notara la ‘comunalidad’ de la danza. Invité a varias personas de varios grupos. Unos fueron, otros no. Los que quedaron, son los que están en el disco y parte de los que vinieron a participar”.

José Antonio Cruz ‘Tlacuilo’ es un hombre bajito, sonriente, moreno y parece un tanto introvertido, al que se le quiebra la voz al recitar parte de su poesía:

¿Quién eres tú que a mi sangre excitas?/pones leños en el fuego/en mis sueños traes el cabello suelto/y recoges con ternura mis granos de maíz regados/los colocas en un cesto de mimbre/mientras miras caer al sol./

¿Quién eres que en las noche pones a remojar mis granos/con un cuarto de cal en una olla de barro/luego sobre la hoguera la colocas junta a ti/en tanto dormitas./

¿Quién eres que mientras el jefe Jerónimo/entona su canto de alabado frente a las imágenes de luz/que presiden su altar/rasgando su instrumento de cuerdas/lo miras adormilada junto a la llama de tu shaumerio/para que no se pague en la velación./

Abres de ves en cuando los ojos y miras el maíz hervir y el hervir con el agua con cal./

¿Quién eres con eso ojos inhundados de luz líquida/de reflejos ámbar al entrar el rayo de sol a tu choza de tul/con los primeros destellos de la mañana/y luego cuelas los maíces inflados por la humendad./

¿Quién eres que adivinas mi metáfora y mueles en mi metate mis semillas…

Para poder conseguir su disco “Primeramente el canto” (2014) en co-producción con la editorial Ce-Acatl, les dejamos la liga de la página de este proyecto: José Antonio Cruz ‘Tlacuilo’.

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