Rafael Catana presentó “Terregal”

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. Ciudad de México, 20 de septiembre de 2016. La noche había caído. Las puertas del teatro cerrado. Las luces se apagaron. Una guitarra eléctrica clara y melancólica comienza los primeros acordes del concierto que anunciaba la presentación de la más reciente producción de Rafael Catana: “Terregal”. La rola con la que inicia es “Caballo” que suena entre la oscuridad preñada de ansia.

El público grita al ver aparecer a Rafael Catana que ha tomado el micrófono que se encuentra cerca de la batería. Al cantar, su voz se escucha con un filtro agudo. Al terminar, el público aplaude fuerte, estremecido. Catana dice: “¡Gracias! ¡Buenas noches! ¡Qué bueno que están aquí! Quisiera agradecer a Grabaxiones Alicia que se arriesgó por «Terregal»”.

Es la primera parte del concierto. Catana abre con su banda “Bandidos” que se avientan “Caballo”, “Talón”, “Techo” y “Prometeo”. La banda tiene una gran energía que se refleja en buenos riffs, bajeos profundos y una batería poderosa. Y con ellos estrena “Luminosa” que será la séptima rola de su nueva producción. “Con «Luminosa» empecé a hacer «Terregal»” –nos confiesa Catana. Y agrega: “Es una noche de música y empezamos «Terregal» con esto que se llama «Luminosa»”.

Catana emprende el canto y dice: La mujer que buscas, luminosa/tiene en su piel el mar Pacífico./Dejó California a buscar el paraíso/y descubrió que lo tiene dentro de ella./La mujer que buscas/ya no está en Tijuana/viajó al desierto en una cheyene/llevaba en una bolsa/y un corazón roto/me dejó un libro y una canción…

Rafael Catana inicia la segunda parte al presentar a los dos hermanos Rivadeneyra, músicos que interpretan música flamenca en “La Forja”. “Ellos –continúa Catana–, son de una familia queridísima, queridísima. Al igual que «Los Bandidos», ellos forman parte de mi vida y de mi corazón”. Y muy al estilo flamenco, los Rivadeneyra (uno en la guitarra y otro en el cajón; Catana en la guitarra), comienzan a tocar “Dices” del disco “La Rabia de los Locos”, y “Mujer en la sombra” del disco “Nahual”.

Un poco de blues no podía faltar. “Vamos a hacer dos clásicos –subraya Catana. Y para uno de los clásicos quiero invitar a Jorge García Ledezma (Follaje) en la armónica, y por supuesto a Federico Schmucler en la otra guitarra”. El sonido es acústico y melancólico cuando empieza a sonar “La reina” y “Barrio logan” del disco “Polvo de Ángel”. Schmucler embellece con sus riff estas rolas melancólicas que Catana canta emocionado.

Por supuesto que los invitados especiales no podían faltar. “1987 –dice Catana–, fue un año muy fuerte para mí… pero en ese año conocí a Carlos Arellano”. El público se emociona y aplaude ante la sorpresa. Carlos luce una mata blanca que brilla con las luces. Y dice: “Muchas gracias. Yo sabía que no podía faltar a este día porque a todas las presentaciones de los discos de Catana yo he estado. Entonces siempre pensé que si Catana no me invitaba, yo venía y me colaba a huevo –Arellano ríe–. Lo bueno es que no hizo falta”, dice en broma. Y sólo se avienta una rola.

Con Gustavo Beltrán al piano, Catana estrena “Bataclán”, la tercera rola de su nuevo disco. “Vamos a empezar con unas partes del disco –nos dice Catana. Y yo invité a Gustavo Beltrán, un joven pianista que como todos nosotros, es de extracción popular”. Beltrán comienza y Catana canta esta rola con tintes nostálgicos: Hay un bataclán/aquí en mi corazón/un hombre con flores de fuego./Que fue a la estación/a la estación por ti/que dejó la carpa/donde yo vivía…

Vendría la penúltima parte con Armando Rosas, “la hora del complot Mongol” como dijera el mismo Catana. “Un aplauso fuerte para Armando Rosas por favor” –invita Rafael y recuerda: “Armando y yo nos conocimos en el ’83” y el público replica una larga “uuuuuuuuu”. Y Catana continua: “No. Fíjense: aún no había temblado; pero sí había llovido”.

Armando Rosas se sube acompañado de Baldomero Jiménez al piano. Rosas comenta: “Estoy muy contento. Me siento muy honrado de estar en este concierto. Gracias por acompañarnos. Es una gran evento y espero que lo estén disfrutando”. Y entre los dos se avientan “El ombligo del mundo”, un blues poderoso que habla de nuestro país. Y junto a Catana, estos dos músico se avientan “El Cisne”, rola clásica del primer disco de Armando Rosas.

Para finalizar la noche, Rafael Catana presenta a su nueva banda “Rooster Band” y comenta: “La historia de la Ciudad de México para mi generación está plagada de un montón de música que luego no conocemos y que está por ahí perdida. Entonces en ese afán de encontrar nuestra identidad rockera, encontré a unos personajes exóticos”. Y presenta a Víctor Moreno en el bajo, a Miguel Gallo Esparza en la guitarra, ambos veteranos del rock en México; y al joven baterista Luis Corro que le dan un nuevo sonido a las canciones de Catana, mucho más rocker.

Así se avientan varias rolas del nuevo disco “Terregal”, “Romántico”, “Alí”, “Esa mujer” (donde se hizo acompañar del acordeonista Ramón Sánchez); se avienta un tema viejo con Armando Palomas; vendría el nuevo tema “Ángel mío” con la sensual Jessy Bulbo que no deja de moverse y contonearse al lado de Catana. Y como tema final, vendría “Punta cometa”, una rola con tintes muy a lo Santana.

Catana dejó un buen sabor de oídos, levantando un buen terregal en el Teatro Esperanza Iris. Un terregal que no cegó nuestra vista, si no que albergó a cuatro generaciones de músicos que dejan la esperanza de que el verdadero rock sigue vivo.

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