Rivothrillers y KFGC: música y poesía

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. Ciudad de México, 14 de noviembre de 2015. Cuando la poesía sobrepasa a las notas musicales, no queda más que escuchar. No es que la una esté sobre la otra, más bien se apoyan. Pero cuando las palabras dicen, hay que escuchar. Así sucedió la noche del sábado 14 de noviembre en una casa de la colonia Roma con dos proyectos poéticos (musicales): Rivothrillers y KFGC.

El “Tour negativo” es un evento organizado por el colectivo Los Kikín Fonseca y El Gringo Castro con la finalidad de llevar al público a casa del poeta y músico, de ahí su nombre. Si la gente no va a la poesía, la poesía irá en su búsqueda. Además, este tipo de eventos, permite la autogestión, la intimidad, el acercamiento con el otro, con la poesía y con la música.

Así que esa noche ya todos estábamos en nuestro lugar. Las penumbras abundaban por la amplia sala en donde comenzaba a rebotar el sonido de la guitarra de Franco Narro, integrante de Rivothriller, quien llevó sutilezas con sus sonidos pregrabados y sus inquietantes requintos llenos de delay, hipnotizantes, oscuros e improvisados.

Zaria Abreu, la otra integrante de Rivothriller, se dejó ir con su poesía con este cobijo musical de Narro. Ella, nos disparó directo con sus palabras crudas, honestas, llenas de rabia, de coraje, de vida disonante e infernales: Yo me estoy mordiendo, yo me estoy matando/ (…) /Yo me estoy ajando el cuerpo/yo me estoy desbaratando/me olvido de un rincón/me planto bombas en el cuerpo/y apuesto con las otras cuál va a estallar primero…

Su voz dominó la sala y traspasó en algún momento las paredes del edificio: “Rivotrhiller dos punto cinco…/dos punto cinco…/dos punto… cinco…/dos… punto… cinco./Dos putos miligramos para cincuenta y dos kilogramos de angustia…

Rivotrhillers es un dúo integrado por la poeta Zaria Abreu y el músico compositor Franco Narro. Su poesía y música causan un efecto que perturba por su profunda honestidad y de una interminable oscuridad. Una verdadera experiencia performativa en vivo.

Por su parte, vendría KFGC con su poesía, música, luces y visuales. No son intensos como Rivotrhillers, pero juegan con la palabra, con las preguntas existenciales de la vida (“¿Qué somos?”), y ellos mismos se pasan la voz en cada corte “musical”.

Ellos no son músicos: son escritores. Su proyecto está basado en la poesía. La música es sólo una herramienta llena de sonidos electrónicos y juguetones, elaborada con una guitarra del moderno juego de “Guitar Hero”, adaptada a un koassilator para poder tocar sonidos diatónicos. Además integran un bajo eléctrico, un sintetizador, una guitarra eléctrica, computadora y visuales.

Sobre la música que realizan es más “autoreferencial” como ellos gustan llamarlo. Evocan a Depeche Mode, Metallica o Britney Spears, por ejemplo, porque para los KFGC no sólo les nutre el leer mucho, si no también escuchar la música popular, lo que oyeron en la televisión en la infancia.

Ya en el escenario, dicen: “Seguramente han perdido un calcetín/es un problema interesante porque/por cada calcetín que pierdes/dejas otro inútil para siempre./Si pierdes un brazo/no puedes sustituirlo con el brazo de alguien más;/si pierdes un hermano/no puedes sustituirlo con el hermano de alguien más./El calcetín abandonado/tendrá una vida proclive a las adicciones y el crimen/”…

KFGC crea una música sencilla, sin grandes complejidades, muy electrónica a veces, por donde la poesía va cruzando e hilvanado ideas, sensaciones, imágenes: “Tú que eres tan buena/me regalas masturbarme pensando en ti/mucho antes de hablarte./Tú que manejas el dolor como una ciudadana ejemplar admirándolo/entre las costillas/hasta clavarlo en alguien más”…

KFGC inició como un taller literario desde el año del 2007. Para el 2009 empezó a presentarse como algo más “performático”. La integración de la música a su trabajo poético fue como una forma de dinamizar “el recital poético”, ya que como nos comentó Anuar Zúñiga, integrante de este colectivo, lo hicieron porque se aburrían mucho en los recitales.

Los KFGC está construido bajo el colectivo Los Kikín Fonsecas y el Gringo Castro y son: Gerardo Ocejo en el bajo; Rodrigo Román en la guitarra; Jorge Sosa en el causilator; Andrei Vásquez en el piano y los videos; Anuar Zúñiga en las secuencia y los samples; y todos ellos en los textos.

No se pierdan el próximo “Tour Negativo”, donde la música y poesía se apoyan mutuamente en un ejercicio distinto para cambiar el “recital poético”. Podrás consultar más evento en: LOS KFGC.

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