Rock y lujuria con Los Cogelones

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. Ciudad de México, 11 de marzo de 2016. “Rock y Lujuria” es un buen nombre para una escena candente, sexosa, erótica o si bien te va, ponedora. Mucho más cuando el cartel de la propaganda es un magnífico diseño con una chica/demonio desnudándose mientras varios hombres desde abajo, la miran con deseo. Pero estuvimos muy lejos de ello en este viernes por la noche. Lo que sí vimos fue una alucinante escena de rock de los distintos grupos que estaban anunciados en esta ocasión.

Eran cerca de las once de la noche cuando llegamos al Dirty Sound. Las puertas se abrieron y en esa casa de la Doctores, ya se respiraba un aire de fiesta en el patio trasero con la dj Denepa Panky. Ahí ya andaban las bandas de La Radio Muerta, Viv & The Sect, Los Cogelones, Moyo Working, Los Selváticos (que desde hace tiempo no tocaban juntos) y Bang Bang Bang y los Espectros de Toluca.

Yo iba a escuchar especialmente a Los Cogelones, Los Selváticos y a los Bang Bang Bang y Los Espectros, grupos de garage con mucha onda y energía. Tuvimos suerte. Después de escuchar por otro lugar a la morelense Leticia Servín, llegamos justo a tiempo para escuchar a Los Cogelones del municipio de Nezahualcoyotl que iniciaron su presentación con el sonido de un caracol y sus instrumentos prehispánicos. Aunque el sonido esta vez no estuvo tan perfecto, sí pudimos disfrutar de este grupo que lleva al rock y atmósferas prehispánicas aun mismo nivel de experiencia sin igual.

“Nosotros somos Los Cogelones. Venimos del barrio de Nezahualcoyotl. Somos hijos del sol. Eres el rock mexica experimental” nos dicen con una gran seriedad. Los Cogelones son reservados abajo del escenario. Desde atrás miran el ambiente con sus torsos desnudos y delgados, con sus rostros pintados a la usanza mexica, pero cuando están arriba, en verdad que son unos verdaderos guerreros.

Al terminar su primer pieza, uno de ellos comienza a ladrar y luego dice: “Dedicado a toda la banda que tiene pies para danzar y pies para volar” y comienza un rico rockanrolito muy eufórico y veloz. Pero unos instantes después se detienen: “Cuídese banda. Protéjase. Esta noche no habrá sexo hasta después de bailar” lo que genera un fuerte aullido de todo el público.

Los Cogelones encienden la pequeña sala que se ve casi llena. Una tercera pieza es otro rico rockanrolito que lleva sonidos de silbatos de barro y otro de ruido blanco que emula al viento. Una guitarra que se despliega en quintas y con unos riff enloquecidos hacen de la pieza una ricura. El ritmo es atrayente y existe un momento en que detienen el tiempo fuerte y parecen suspenderse en el aire.

Luego viene una introducción con el huehuetl a ritmo de octavas a dos cuartos mientras el silbato de ruido blanco lo ambienta. La guitarra de manera disimulada interviene en ésta que parece un ritual. “Con dedicatoria especial para la banda que le gusta inyectar miedo en la sociedad y le gusta reprimir”, dice el vocalista, “que nadie apague la flama que todos llevamos dentro, esa flama de libertad. ¡Somos mexicas carnales! A veces nos ignoramos pero por el hecho de haber nacido en Meshico, honorablemente somos rostros mexicas. Y hoy, precisamente, es el año nuevo mexica”.

Los Cogelones son una banda interesante, fuera de todo contexto comercial, llenos de raíces mexicanas y con una conciencia social vista en pocas bandas. Autogestivos e independientes que llevan su música a todas partes porque como ellos dicen, somos una flama de libertad.

Por su parte Bang Bang Bang y los Espectros daría una buena sesión vestidos de cavernícolas, con unos atuendos de color naranja encendidos. “Buenas noche a todos” dice Héctor y nos recetan cerca de 25 minutos de garage lúdico y morboso. Los Selváticos por su parte nos recetan casi el mismo tiempo de música pero con su onda retro, sesentero, “pastoso”, es decir, con un sonido grave pero bien ejecutado. Jessterday, la baterista, es energía pura. Con sus ojos rasgados no deja de aporrear los tambores y de mover su delgada cabeza. Daniel en el bajo y Quasi Moto en la guitarra son energía pura, trío que desde hace tiempo no escuchaba en vivo. Aunque nunca vi lujuria en el evento, sí hubo mucho y buen rockanroll esta noche.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: