Rockabilly, surf y country a tres caídas con límite de tiempo

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. 29 de mayo de 2015. El escenario estaba ya listo. El bar cultural La Herida se había convertido en una inmensa arena de lucha libre. ¡Pelearan a tres rounds sin límite de tiempo! Aunque en verdad, el tiempo siempre se pasa muy rápido y el encuentro tuvo que terminar.

La primera banda retadora fue Vainilla Cats que nos ofreció un primer round con puro rockabilly. Dejando al respetable bien animoso que hasta se puso a bailar sacando sus mejores pasos. Vainilla Cats sacó sus mejores llaves con las rolas de los Strays Cats en voz de su guapa cantante Aurea que vestida a la pin-up dió una buena pelea.

Para el segundo round, vendría los rudos. Desde la “necrópolis” con máscaras calavera, Los Mortum Surfers nos aplicaron una buena clase de llaves musicales que te dejan con dolor de cuerpo pero con el alma contenta. “Ahí les va la recia” -nos dice el cantante. Y ahí estaban: desde arriba de las cuerdas, lazaron sus mejores rolas instrumentales. Había que agacharse porque si te distraías, seguro quedabas en el piso ante los embates de su sonido crudo y mortal. Estos rudos nos atolondraron con su dinámico e instrumental surf a go go con humor y gracias. Intensos, rudos y desmadrosos, Los Mortum Surfers nos dejaron el cuerpo adolorodo de tanto baile.

Jim Debutcher y Los Charros Calavera vendría a cerrar este cruenta lucha de tres caídas con límite de tiempo con su estilo country y wenster. Una primera rola se deja escuchar con Jim en el bajo, César en la guitarra eléctrica y Jon en el banjo, instrumento que intercala con la batería y el bajo. Jim también cambia de instrumento, dependiendo de la canción, va de la guitarra acústica al lavadero. La banda ya tiene más energía y se oyen mucho más trabajados, a pesar de que en México el género country no es muy valorado aún como escena musical contemporánea.

Así terminó este encuentro de sombreros contra máscaras y cabelleras que volaban de un lado para otro en esta sesión de llaves y saltos desde la cuerdas para brindarnos un poco rockabilly, surf y country en donde no hubo vencedores ni vencidos, sino un placentero momento de buena música en viernes por la noche.

 

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