“Solo de morras” en Amecameca

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. Amecameca, Edo. de México, 22 de julio de 2017. La novena edición de Sólo de morras se llevó acabo en La Estación Amecameca, Edo. de México, un encuentro de mujeres poetas y músicas tanto de esta población como de la Ciudad de México.

Cuando llegamos, comenzaba Valeria Carrillo su participación en el escenario. Afinaba la guitarra de Esperanza Rascón, icono de la gestión cultural en Amecameca, a quien Vale le dijo contenta al afinarla: “Creo que le caí bien a tu guitarra”. “¿Sí? ‘Ta bien. Es facilona”, respondió Esperanza con mucho humor.

Luego Vale comentaría: “Muchísimas gracias por los que están acá asistiéndonos, acompañándonos. Muchísimas gracias a Mara (García) que tuvo su buen ojo”. Mara García organiza eventos culturales en La Estación Amecameca llevando sobre todo a cantantes como Armando Rosas, Carlos Arellano, Nina Galindo o a Rafael Mendoza. Mara también participó con su trabajo poético en esta noche.

Vale comentó alegre: “Yo estoy muy contenta porque es el Noveno Solo de Morras. Como que fue la onda de hacerlo una vez para las compas que estaban colaborando en El Cerrojo, porque yo me sentía muy solita. Y la verdad hasta me dan ganas de llorar cuando lo digo porque, de verdad esta bien chido encontrar a más hermosas, encontrar que no estamos solitas nada más uno haciendo canciones por ahí, si no que hay mas artistas que están involucradas, que no nada más son poetas o músicos o cantantes o cantautores, si no de verdad son artistas. Y pues yo las amo mucho”.

Así, Valeria comenzó la música con esa canción llena de erotismo muy al estilo gitano: En primer lugar tus ojos/me recorren libertinos/van abriendo los caminos/vas abriendo los cerrojos… Valeria emocionada por el lugar, comentó: “Yo estoy muy contenta de estar aquí. El lugar, es bien mágico, es un lugar de paso de tiempos inmemoriales, el lugar esta bien chingón, tiene un chingo de pajaritos. ¡Qué bonito lugar! Tiene muchos colibrís. Si viniera la Leti (Leticia Servín) sería feliz con los colibrís”.

Luego vendría Esperanza Rascón, de las primeras mujeres en Amecameca en realizar gestión, me comentan por ahí. Esperanza tiene su cabello plateado y una nariz afilada. Ella recita y canta, mezcla poesía y música. Ella, modesta, dijo: “Gracias, gracias a todos. La semana pasada les decía que la única diferencia del curriculum son los años. Lo que te da el curriculum es el año”.

Esperanza nos anuncia un poema de Juana de Ibarburo: “A las mujeres nos gusta mucho hablar de la luna. Nos cautiva. Entonces voy a leer un poema «La Tristeza de la Luna» que dice así: Yo odio a la luna. La luna me embruja/Y me pone triste con su faz de bruja./Tan triste me pone que a veces parece/Que en mi alma un negro ciprés se estremece./Bajo su luz clara mi alma queda inerte/Y es como un guiñapo con olor a muerte./Bajo su luz clara , tan estéril es/Como un prado negro cubierto de pez…

Termina la primera ronda y Mara García comienza la segunda roda con tres poemas eróticos: Nací con un vacío/con un vacío de mujer/oculto entre mis piernas, fortaleza tierna, tersa/es un hogar exiguo, cálido, acogedor/es un rincón del alma/refugio en la tormenta/chimenea que espera encendida…

Yeya García vendría con su punk acústico. Ella nos dijo: “Yo también voy a seguir con una canción, pero antes voy quiero decirles que, a veces juzgamos demasiado cuando vemos la forma en que ama otro. O sea, llega tu amigo y te pregunta o te empieza a decir «¡Hay no! ¿Por qué te dejaste?». Pero yo creo que dentro de todo eso por amor se han hecho las cosas más locas, se han hecho las cosas que tú dices «jamás en la vida», «hubiera hecho esto», «una canción». Ni modo ni modo, a todos nos toca. Entonces yo hice esta canción. Es de un pajarillo que na’más me iba a visitar cuando quería”. Y sonríe Yeya divertida, y canta: No te atrevas a mirarme/entre las gotas de agua/de este verano./Salimos bajo la lluvia/que corre en el tiempo/y en el espacio./No provoques mi locura/ya ves que si puedo a despedazarnos…

Luna (Selene Chávez) toma el micrófono en esta segunda ronda y nos dijo: “En esta segunda roda voy a leer cosas que tienen que ver con mis ancestras y mi ancestro. Este texto se llama «Tengo derecho a sentirme de la mierda»”: Tengo derecho a sentirme de la mierda/a llorar hasta sangrar/a darme golpes de pecho/con la botella rota/del vino del brindis del olvido… Luna es contundente en su poesía, directa y con buenos juegos de sentido que dislocan las palabras; feminista y consciente de su tiempo. Su poesía es una bamba molotov que incendia el mundo que le rodea.

Por último, vendría Luz Alonso Huerta, una chica de 19 años y de Amecameca. Su poesía está cargada de sexo y erostismo. Ella comentó: “La verdad es que les traía un pequeño cuento que había hecho en estos días y ese sí estaba muy erótico. Pero… se me olvidó. Se quedó ahí.” Y le grita su novio “¡Se lo comió el Yoko!”. Y Luz continúa hablando: “Un perrito que tenemos”, dice un poco apenada. Y presenta su poema “El cuadro de la derecha”: El aroma de tu cuerpo/está impregnado en las cuatro paredes de esta habitación/puedo observar tus ojos en el cuadro de la derecha/tus labios en la pared donde un día hicimos el amor./La almohada me reclama tu aliento/el espejo y el tocador me preguntan el por qué no llegas/el por qué de tu partida./Lo sé, será una noche larga/de esas donde los recuerdos te exprimen el alma…

El Sólo de morras sigue su propio camino. Lleva cerca de nueve meses y su propósito es mostrar el trabajo de mujeres en diversas disciplinas artísticas, ya sea música, fotografía y poesía principalmente; así como encontrar espacios para esto. También intenta construir redes con mujeres de otras identidades que no sean sólo de la Ciudad de México.

 

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