Somos selectorxs de vinilo en confinamiento

Por Jennifer Rosado y Felipe Quintero

Felipe y Jenny/Foto: Annick Donker

Somos selectores de vinilo y formamos parte de colectivos que organizan fiestas y difunden la cultura del vinilo en la ciudad de México. Como a muchos, el contexto ha complicado y parado el trabajo que desempeñábamos físicamente en lugares para el ocio y el divertimento en la ciudad. ¿La pandemia ha cambiado nuestra forma de realizar esta labor que tanto nos gusta hacer? Sí, sí, claro que la ha cambiado.

Todo lo que se ha expuesto en reportajes y artículos en los últimos tres meses sobre la industria cultural y su viraje hacia lo digital es cierto: cada vez hay una oferta más amplia sobre streamings de múltiples temas, desde talleres de cocina, yoga y meditación hasta conciertos en vivo, educación en línea, etcétera. Nosotros, dentro de ese gran panorama de opciones virtuales hacemos Facebook, Instagram y You Tube live, donde ponemos música que seleccionamos en vinilo; así mismo, hemos encontrado otras plataformas o redes sociales, por ejemplo Twitch.tv, que es empleada para videojugadores, y que actualmente se ha convertido en un espacio también para dj’s y selectorxs. En este contexto, para generar ese contenido tuvimos que incorporar nuevas habilidades: configurar de manera adecuada el sonido para obtener un audio de alta fidelidad, encontrar plataformas que te permitan realizar el streaming desde las redes sociales, adquirir cables y micrófonos, tener una buena calidad de wifi, aprender a esquivar de todas las formas posibles los algoritmos de derechos de autor para que no bajen tu live, por mencionar algunas. Es así, que entre varios selectores compartimos consejos para que las transmisiones tengan la mejor calidad posible.

¿Qué ha sido lo bueno y lo malo de está experiencia? Lo bueno, es que hemos encontrado una gran red de selectoras y selectores que están realizando lo mismo que nosotros en diversas partes del mundo, la pandemia abrió una oportunidad para conocernos, saber qué hacemos y cómo lo está llevando a cabo cada quien en su contexto, y acercarnos virtualmente a través de festivales, grupos y comunidades en las redes sociales donde estamos. Lo malo, es que los lugares donde tocábamos han tenido que cerrar, las razones son conocidas: la falta de ingresos para poder mantener los locales, aunado a inmobiliarias inflexibles que no quisieron condonar o bajar las rentas durante un confinamiento que se extiende cada vez más. Para lxs selectorxs, muchas invitaciones para generar contenido vía streaming son sin ningún pago de por medio y cuando lo haces de manera independiente piensas que todos la estamos pasando jodidamente mal, es decir, intentando sobrevivir la pandemia en un contexto profundamente precarizado y desigual, entonces ¿cómo pedir apoyo? Por otro lado, el streaming o eventos de música virtual jamás superará en calidad y cantidad a las experiencias y cúmulo de sensaciones que se alcanzan en un evento físico, donde el contacto con el público y con el espacio en sí hace más enriquecedor lo que hacemos.

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