Tere Estrada: 30 años de trayectoria

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. Ciudad de México, 22 de febrero de 2018. La sirena mayor salió del mar desde hace treinta años y llegó nadando a las orillas de un lago disecado por el asfalto, el machismo y la competencia musical. Han sido 30 años de nadar en las turbias aguas del ambiente subterráneo musical de la Ciudad de México y ella, Tere Estrada, continúa nadando a contra corriente.

Tere Estrada sale al escenario con un hermoso vestido negro que brilla con las potentes luces del teatro de la Ciudad. Toma su guitarra y espera por un momento a que todos estén listos. Será un largo recital con cerca de veintidós canciones que dan un repaso de su historia musical por estos lagos de asfalto.

“Quiero resucitarme” es la pieza con la que comienza, un rico funk que nos da la bienvenida a todas, a todos, una pieza de Gina Osorno. Luego continuará con “Sirena hechicera”, prácticamente su himno hecho canción. La Sirena Hechicera nos dice: “Buenas noches ¿cómo están? Gracias por acompañarnos en este 30 aniversario. Traigo muchas sirenas invitadas”.

Continúa con “Oye chava”, un rock clásico de su repertorio de sus primeros días de trayectoria. Luego cantaría “Arenas movedizas” y la presenta de la siguiente manera: “Arenas Movedizas es una canción vieja y la escribí pensando en la fe, en la fe de creer de uno tener por su trabajo, por su oficio. Y bueno, esta canción va por estos treinta años”. “¡A huevo!” le gritan desde las penumbras del teatro acompañado de un fuerte y entusiasta aplauso.

Más tarde canta la canción “Luciérnaga de tu calle” que la dedica a Rafael Catana que andaba en el evento. Después de cantar “El amor ruge como un león” y “ “Viaje al centro de tu ser”, llega un momento oscuro con la rola “Cochambre en las venas” en que fue acompañada sólo por un piano, para seguir con “Torbellino de entregas”. Y terminar este bloque con “Cachondoman” en donde comentó: “Después de este viaje por el blues, vamos ahora con algo más cadencioso. Bueno, no porque el blues no sea cadencioso, si no como otro color de la cadencia. Esta rola va dedicada a todos los papacitos que vinieron hoy. ¡A ver papacitos! ¡Los quiero oír! A todos los bizcochitos. Esta rola ya se que es de ustedes porque siempre que la canto me dicen «Oye, gracias por hacerme mi rola».

Tere Estrada se ve contenta. Toma aire y un descanso después de casi una hora de recital. Y nos dice: “Muchas gracias por acompañarnos esta noche” y le gritan “¡Y las que faltan!”. Y además se oye: “¡Qué piernotas!”. Y Tere contesta sonriendo y bromeando: “Pues como diría mi papá, aprovecho todavía que hay. Yo digo. Mientras uno pueda estar en el escenario completa, venganos tu rieno”.

El set cambia de color, cuando la sirena mayor interpreta temas del show “Compositoras de México”, del que nos dice: “Es un recorrido por el cancionero popular mexicano escrito por mujeres, canciones de María Griver, Consuelito Velázquez, de Marina Valdelamar y Margarita Baucher, ya al ratito viene con nosotros y otras compositoras como Laura Abitia también.”

Así, realiza un bloque con canciones como “Mil Besos” de Emma Elena Valdelamar; “Amigo Soldado” de Margarita Bauche que subió al escenario a cantar de viva voz a dueto con Tere Estrada; “Una más en Juárez” que dedica a su autora fallecida Laura Abitia, rola en la que la acompañan Ana Pizarro que abrió brecha para las mujeres en el rock, María Tort con las que formó “Mujeres en fuga”, y en esta ocasión, las acompañó la joven cantante Ely Carbajal. Para terminar con la canción de la chiapaneca Lore Aquino (que entrevistamos en Música Híbrida) “Nublada”.

Tere Estrada entra al último bloque de su recital. Este bloque estuvo compuesto de siete rolas de su más reciente producción llamado “Un blues en la penumbra”, del que nos dice: “«Un blues en la penumbra» es un disco basado en mi primera novela que habla sobre una rockera mexicana en la década de los sesenta y setenta. Todo lo que les tocó vivir en ese periodo”. Los temas que interpretó fueron “Florezco”, Regreso a tu manglar”, “Luna de agua”, “Vamos Gato”, “Madre del rockanrol”, “Un blues en la penumbra” y “¿Qué guardan tus silencios?”.

Los músicos que la acompañaron en esta noche fueron Joel Mujica en el bajo, Javier Méndez en el teclado, Luis Díaz en la batería, Octavio Patiño “Blu” en el sax, Margiu Meredith en el violín y Ricardo “Augustus” González en la percusiones. Por su puesto, Tere Estrada estuvo en la composición, guitarra electrocaústica y voz.

Como músicas invitadas estuvieron Margarita Bauche, Ana Pizarro, María Tort, Ely Carbajal, Jezzy-Pe, Rack Guerrero, Marcela Viejo, Mayita Campos y Verónica Campos. Una noche de sirenas de tres generaciones que con sedujeron con sus voces como a los antiguos navegantes de los mares griegos. Una noche fabulosa.

 

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