«¡Todos los pinches días son Día de la Mujer!»: Bloody Benders

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. 11 de marzo de 2015. Dentro del marco del Día Internacional de la Mujer, el pasado domingo 8 de marzo, el Multiforo Alicia, como cada año, se dio a la tarea de organizar un encuentro de música que tuviera como eje central a las propias mujeres.

Entre poesía, hip hop, ska-pop, punk vaginal, canto-rock, folk contemporáneo, pots-punk, rock-pop, horror-punk y rock garaje, la tarde y noche se llenaron no sólo de música, sino de reivindicación de mujeres en la música. Y aunque no todas ellas coinciden en las ideas del feminismo, sí mostraron su preocupación por las formas en que se ha violentado a la mujer misma dentro de nuestra sociedad.

Ali Argandar fue la primera en comenzar. Su propuesta iba de la poesía al recuento de mujeres asesinadas de casi todas las edades, mientras el Van-T, integrante que fuera del proyecto de hip hop Magisterio, la acompañaba con beats de fondo. “María Fernanda Martínez Suarez. Ocho años, nueve meses, 27 días. Desapareció el once de enero del 2013 en Coatepec, Veracruz. Su cuerpo fue encontrado a los diez días de su desaparición” – lee Argandar. Para concluir su acto, recita el poema “Recuerdos” de la poeta Alejandra Pernet Cuevas: “…Y yo pido que no olvidamos a esta mujeres/que le demos dignidad a sus nombres/y que no las victimicemos,/que las regresemos a sus casas y a sus familias/porque ellas son vidas.”

Después llegaría Ximbo junto a Van-T para recetarnos cerca de 25 minutos de hip hop y recordando algunos buenos temas de Magisterio. “No me gusta celebrar el día de la mujer pero me gusta compartir con ustedes algunos temas” – nos dice convencida. Antes de comenzar su tercera rola, Ximbo declara: “En esta rola decimos que no nos gusta el feminismo” y acepta: “Por supuesto que yo estoy de acuerdo con el feminismo en muchísimos puntos. Y es algo que yo trato de practicar muchas veces. Pero no me gusta el rollo feminazi, definitivamente no.”

Luego vendría el grupo de ska-pop con algo de reggae, Mexican Chiles “una banda relativamente nueva” – comenta la vocalista Jess, imagen central de la banda. De ojos claros, enchamarrada en negro, zapatos de tacón y con mallones que delínean su figura, grita: “¿Cómo están las viejas esta tarde?”, y las pocas chicas reunidas le contestan con un agudo “Uuuuu”.

Betty Punk sube al escenario y comienzan su diálogo desenfadado: “Tengo miedo wey”, dice Penny, la bajista; “Hay que hacerlo  –contesta Champy, la guitarrista– ¡Cámara banda! ¿Cómo están?”. «¡A ver si muy chingona!», le grita una chica desde abajo del escenario; “¡A huevo! –contesta Champy– se ve que está la pura hormona aquí. La pura hormona femenil. Ja ja já”; “Lo percibo viejo”, dice Penny. “Gracias a los Mexican Chiles y a un saludo a toda la banda que está sentada – dice Champy sonriendo – queremos que ahorita echen buen punk rock”. “¡Eso me sonó a albur!”, revira Penny. “Somos Betty Punk. Espero les guste el desmadre. Gracias al Alicia y Nacho por organizar este pedo», dice Champy. “Al Nacho se nos antoja con queso –cabulea Penny– ¡Ah! ¡Ah! No es cierto” e inician su repertorio con su rola ‘Mundo de mierda’. “Y de paso, antes de que se me olvide, felicidades a todas la morras. Puro punk rock vagina barrida les queremos traer hoy” y recetan casi treinta minutos de música.

Después, algo más seria, más introspectiva, más melódica y más profunda, llegaría Leticia Servín, cuya voz se abrió paso entre las voces del Alicia que poco a poco se fueron callando al escuchar la fuerza y encantadora manera de interpretar sus propios temas. Sigo pidiéndole al tiempo cinco minutos de sueño antes de levantarme. Sigo sin peinarme, tomando cerveza y andando en mi bicicleta… Sigo igual de neurótica pero bien intencionada, canta Servín. No pierde el tiempo. Casi no habla porque todo lo que tiene que decir está en sus canciones. Sin embargo, comenta “Les quiero cantar cuando los maridos son muy latosos” y su guitarra acústica comienza a sonar mientras canta Desobedecí a la historia/soy revoltosa, soy escandalosa./Viajo en el tren de la eterna pasión…

Arturo y María o María y Arturo, la “pareja musical” llegarían con su sonido acústico, una onda folk, muy orgánica. Arturo toma la palabra: “Estas son algunas canciones que dedicamos a todos ustedes, hombres y mujeres. Y gracias por estar aquí”. Su recital es casi de media hora con canciones de su primer ep y de nuevas rolas que ya preparan para una segunda producción. María agradece el aplauso diciendo: “Y un aplauso para todos ustedes por ser mujeres y hombres. Por supuesto, porque uno no sería sin el otro”, para terminar su presentación con su sencillo “Tren al infierno”.

Vyctoria tomaría el escenario ya entrada la noche. Se les mira aislados. Hablan poco e interactúan poco. Presentan un set con canciones de su primer ep y nuevas rolas que no dejan la oscuridad y melancolía, subrayada por los efectos de reverberación y ecos que acompañan a la voz de Mariana. Lo más sobresaliente que dicen en voz de su vocalista es “Gracias por estar aquí”. Y es todo.

“Es un honor tocar para este día de mujeres, para mujeres, hecho por mujeres. Somos Yukón” – saluda Mariana Priego, vocalista del grupo. “Gracias Alicia, como siempre. No es la primera vez que nos invitan a celebrar este día. Y pues gracias también por compartir con todas la chicas un chingo de talento y me encanta, me encanta tocar con mujeres siempre – y dice bromeando – por eso toco con mi hermano”, guitarrista del grupo. “¿Quieren oír canciones de mujeres despechadas? – pregunta Mariana – la siguiente canción, como ya dije, es una canción de mujeres despechadas” y terminan con un par de rolas más de su sonido rock pop.

Con máscaras del rostro de Guy Fawkes, un cuarteto de horror punk dice tajante en voz de Tatty, su vocal “¡Qué tal Alicia! Nosotras somos Bloody Benders. ¡Todos los pinches días son Día de la Mujer! Pero hoy vamos a celebrar a todas aquellas mujeres rebeldes, que por aquí hay bastantes, aquellas mujeres que diario luchan por su género y también por la equidad”. Las Bloody Blenders nos brindan una buena sesión con sus letras de zombies y su punk de horror. Su sonido es una gran sierra eléctrica que perfora los oídos. Desde abajo se oye “Tatty ¡hazme un hijo!”, a lo que ella respondió siguiendo la guasa: “Te hago dos”.

Por último llegaron Las Navajas con su rock and roll filoso que hace un par de semanas la rolaron por Colombia. Demencia, la vocal, siempre sonriente dice: “Un abrazo a todas la chicas el día de hoy. La verdad, yo no creo mucho en eso del ‘Día de la Mujer’ porque creo que todos los días podemos hacer lo que queramos, no sólo hoy” y se arrancan con la primera rola de la noche en voz de Jessy Bombo.

“Gracias mamacitas – dice Jenny, la bajista – Lo que sigue es ‘Bipolar’. No para las Betty Punk que son la banda. En general todas las viejas pero esas morras”… “Pero esas morras merecen el premio – agrega Mimi – ¡me cae!”. Y van con la siguiente rola: “A ver – dice Demencia – esta canción va dedicada a todas sus mamacitas. ¡Qué bárbaras! Somos unas culeras ¿verdad?”.

Y entre el chacoteo, su buen rock and roll, Las Navajas se despiden con su canción ‘Exit’ sin antes decir en voz de Jenny Bombo: “Chido por todas la mujeres. ¡A huevo! Arriba las borrachas, las harcoreras, las desmadrozas”. Mientras que Penny “la güera punk”, como la bautizó Demencia, les grita ¡”Navajas! ¡Píquenme! ¡píquenme!”.

A %d blogueros les gusta esto: