TreintaÑeros, “un acto de amor”: Carlos Arellano

ORLANDO CANSECO. Para MH RADIO. Ciudad de México, 16 de mayo de 2016. Este lunes se presentó en la Fonoteca Nacional el disco “TreintaÑeros. Celebrando a Carlos Arellano”, un acoplado que rinde tributo a éste rupestre como reconocimiento a sus treinta años de trayectoria artística, proyecto en donde participan Rafael Catana, Armando Rosas, Nina Galindo, María Camargo y Arturo Waldo y varios más.

CARLOS ARELLANO. En entrevista para MH RADIO, Carlos Arellano nos dice acerca de este disco: “¡Es un agasajo! Regalos de la vida que uno nunca espera. Ver y escuchar gente de mi generación, gente de generaciones posteriores y escuchar canciones mías en sus voces e interpretaciones ¡pues es un alucín! ¡La neta! Es un regalo de la vida que yo agradezco infinitamente”.

Emocionado y con una gran sonrisa, nos cuenta como se gestó este proyecto a partir de un concierto en su honor en la ciudad de Puebla hace dos años: “Fue muy chido. Tiene encanto como salió esto. Resulta que lo cranean cuatro periodistas culturales de la ciudad de Puebla en secreto. Yo no sabía. Se comunicaron con Armando [Rosas], se comunicaron con Enciso, se comunicaron con Nina Galindo; se comunicaron con todos y cada uno de los que participan en el disco. Todo a mis espaldas. Diez días antes de que empezara, me avisan. Pero ellos no sólo hicieron esto, consiguieron recursos de las instituciones para llevar a la gente [músicos] a Puebla. La elección de quién toca y quién no toca también la hicieron. Fue un regalo”.

Ante las nuevas generaciones contemporáneas y la aparente falta de íconos musicales, Carlos Arellano reflexiona: “Las generaciones se van construyendo despacio, poco a poco. Estoy totalmente seguro que las nuevas generaciones van a generar los próximos músicos que den, guíen y den líneas de muchas cosas en este país. Es un fenómeno natural pasar de generación en generación. Hubo un momento en que yo tenía veinte años, tenía veinticico años, tenía treinta años y mi único afán era hacer canciones. Yo no sabía a donde iba a llegar, sólo era la calentura de hacer canciones. Esta gente que participa aquí, gente que conozco más la que desconozco, estoy seguro que pronto andarán haciéndola, supliendo a las generaciones más rucas”.

ARMANDO ROSAS. Contemporáneo a Carlos Arellano es Armando Rosas que participó en el acoplado “TreintaÑeros” con la canción del mismo título. Antes de subir al escenario del auditorio de la Fonoteca Nacional, Rosas nos habla de su partición en este disco: “Estoy muy agradecido. Carlos y yo hemos compartido la trayectoria de nuestra vida artística desde el inicio. Me da mucho gusto que su trabajo ahora sea reconocido. Celebro con él. Es como un triunfo mío también al estar con él en el escenario. Me siento muy contento, muy satisfecho”.

Armando Rosas nos platicó de cómo se apoderó de la rola “Treitañeros”: “Me vi muy gandalla porque yo dije: «Me aviento la de ‘Treintañeros’». Yo no sabía que era el título del disco. Es que era una canción que tocábamos juntos en un lugar que se llamaba ‘Las Hormigas’. Ahí hicimos una temporada que inició de dos fechas y terminamos haciendo quien sabe cuanto tiempo cada jueves. Nos gustó mucho, lo disfrutábamos mucho y esta rola la cantábamos juntos y la utilizábamos para cerrar los conciertos. Para mí fue sencillo escogerla. Había una relación de afecto a la rola. Entonces dije «Pues si quieres yo toco esa»”.

Armando Rosas también reflexiona sobre el quehacer artístico de las nuevas generaciones: “¡Hijo! Es difícil dar consejos porque además las circunstancias ahora cambian de una manera inaudita, o sea, lo que funcionaba hace cinco años ahora no funciona en términos de cómo promover tu obra, de dónde tocar; los lugares aparecen y desaparecen de una forma insólita. El único consejo, que lo podría dar cualquiera, es mantener una constancia y una disciplina en tu trabajo, independientemente de los cambios que tenga la industria, los medios de comunicación. Lo que la gente busca es que hablen de ellos. La mejor forma es entregarte a tu trabajo, ser disciplinado y entender cada vez mejor a la gente, a los jóvenes”.

MARÍA CAMARGO Y ARTURO WALDO. María Camargo y Arturo Waldo también participaron en este acoplado covereando la rola “Todo puede pasar” del maestro Arellano y que presentaron en vivo en esta ocasión. Arturo nos dicen acerca de Carlos Arellano y de está ocasión: “Es una oportunidad de compartir y reconocer la trayectoria de personalidades de la música independiente en México es muy gratificante. Representa sobre todo la gran dicha de ver personas que luchan y que conservan todavía el entusiasmo por hacer música. Es algo muy hermoso”.

María Camargo nos comenta de cómo entraron a este proyecto: “Sucedió mágicamente. Nos llegó la invitación. Cuando nosotros empezamos nuestro proyecto, empezamos a tocar con [Rafael] Catana en los espacios que nos otorgaba con toda la bandita rupestre. Fue como la manera en la que nos acercamos a esta escena. Independientemente de eso, ya conocíamos al maestro Carlos Arellano por Real de Catorce y por mi papá José Cruz y se dio cuenta de lo que estamos haciendo. Carlos [Arellano] nos extendió la invitación y pues nosotros dijimos ‘¡Claro que sí!’, porque es algo importante”.

María Camargo entusiasmada y llena de admiración por Carlos Arellano, agrega: “Estamos prestando una voz distinta a estas canciones. Como ya mencionaba Arturo, es apoyar a estos grandes talentos que siguen en la lucha por mantenerse vigentes, por defender su música, por llegar al público y para nosotros también es un gran ejemplo y tenemos mucho que aprender”.

María nos explica el por qué cantaron “Todo te puede pasar”: “Nos hizo ojitos desde el principio. Nos latió sobre todo porque es una rola que es bastante rockera. Esta canción habla de que todo te puede pasar en esta ciudad, de los peligros a los cuales estamos expuesto y nos significa porque nosotros hemos sido víctimas de esta brava ciudad”.

PRESENTACIÓN. Por su parte, después de la plática sobre cómo se desarrolló y concretó el disco “TreintaÑeros” (Terraza Records, 2016), y luego de la participación en vivo de María Camargo y Arturo Waldo, así como de Armando Rosas, Carlos Arellano con una alegría calmada, agradeció: “¡Muchas gracias! Me siento mejor que cuando cumplí quince años y mis padres me organizaron un convivio en donde desfilaron por mi casa varias edecanes, todas guapas y vírgenes… hasta ese momento”, subraya irónicamente y todo el auditorio ríe.

Arellano no puede contener su alegría y agrega: “De veras que me siento tan contento como entonces. Agradezco muchísimo este acto que al final es un acto de amor y un hecho colectivo más que nunca. Las canciones son producto de un hecho colectivo aunque las firme un monito o una monita. Y en este caso es colectivo, no tan sólo porque estan ustedes, si no porque ya escucharon cómo se generó este disco”.

La sesión de Carlos Arellano duraría una hora, cantando parte del trabajo de este disco en su honor. Al final, ofrecería a sus seguidores su firma y una fotografía de recuerdo. Y como su más famosa canción, su público parecía cantarle nunca dejaré que te vayas cuando Arellano estampaba su autógrafo en el disco que lo homenajeaba y que compraban por $120.00.

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