Uomo Caslingo: excepto un nombre comprensible, lo tiene todo

ALI GUA GUA. Para MH RADIO. 11 de octubre de 2014. Uomo Caslingo. Es de madrugada. Hasta las cucarachas duermen. Pero vengo de ver una banda que me puso la pila y me siento a escribir. Se enfría la comida dice mamá.

Dios bendiga a las bandas con miembros menores a los treinta años.

La verdad es que quería ver a Decibel el “poeta del ruido” un grupo con miembros que rondan los 55 y que se han vuelto a reunir para tocar. Sus discos fueron editados en Israel y Uk pero acá nadie prestó ni presta mucha atención a su experimentación sonora. Llevan 40 años de formados, o sea que empezaron en 1974! a hacer ruido con máquinas.

Decibel, la banda de Walter Schmidt y Carlos Robledo, mis gurús. Entre otras cosas: Size y Casino Shangai. Revista Sonido en los 80´s. Cuando no había smart phones ni internet. Quizás por eso jamás podremos valorarlos correctamente. De la falta de documentación surge el romanticismo.

El cartel anunciaba a tres bandas así que llegue media hora antes de la medianoche dispuesta a apreciar el acto principal. Me encontré a Walter afuera fumando. Obvio ya habían terminado. Resultó que tardaron tanto conectando los juguetitos que les dio fiaca desconectarlos y decidieron abrir el show.

Así es la vida. Seguir alimentándome de leyendas. Habría unas 30 personas con todo y músicos lo que me pareció surrealista. Vuelvo a constatar que a poca gente le gusta la música, se niegan a ir a ver una banda legendaria y de culto nacional, pero claro, se arremolina por una entrada de 2 mil pesos en el Corona Festival…

En fin, whatever. Aún no amanece y no he platicado nada de esta banda. Encontré a Orlando Canseco, el chiefmaster de Música Híbrida ahí en el Alicia. Me dijo: “Vamos al Dirty Sound”, a lo que yo contesté: “Qué chingaos es eso?” A lo que replicó: “Sígueme”. Así que en avenida Chapultepunk fuimos a tan noble lugar.

No cover. Audiencia post ife. Cerveza 30 varos. Banda en vivo. ¿Nombre? Tuve que preguntar 4 veces: Uomo Caslingo. Si ustedes no han oído hablar de esta banda que bueno. Yo tampoco los topaba. Con ese nombre es difícil enterarse. Pero ¿de ahí el mérito? La cosa es que destilan buen rocanrol y de eso venimos a hablar aquí en ULM.

Sonaban fatal. Es más, creo que es el escenario peor acomodado que he visto en mi vida: un ampli de guitarra en medio del escenario junto a un tom de piso de una batería desarmada. Todo sonaba de casualidad. El bajo era inexistente si no estabas exactamente enfrente del stage. Y el saxofón juguetón, onda “Papaíto”, era lo más fuerte que distinguían mis oídos entre la mini multitud congregada. La voz salía por otro ampli y por el p.a. que era intermitente, o sea, a veces funcionaba y a veces no. Había un amplificador más en el escenario que servía exclusivamente para que el cantante se parara sobre él. Era interesante el grupo sin duda, pero también lo era la euforia de la concurrencia que pogueaba al ritmo de la música. Una linda audiencia: a leguas se notaba que hacían todo lo posible por divertirse. Se veían MUY contentos. Era difícil descifrar el estupefaciente elegido para la ocasión. Tal vez era dosis de pura juventud. Ajá. Si como no.

La música: a la mente vienen Los Messer Chups con algo de Kusturica y New York Dolls. Tal vez porque la onda visual es como dijo una morra: “Comunista trip” con banderas, uniformes y todo. Visuales de guerra en blanco y negro. Pero sentido del humor como estandarte.

¿Me explico? Creo que no. Uomo Caslingo es una banda chilanga de cinco integrantes que hacen rock funkarage emoticón. Es como si la Víctimas del Dr. Cerebro hubieran escuchado mejor música o como si los Margaritos hubieran sido de izquierda. Mejor un botón: su hit “Pascuas en Gulag”. (http://www.youtube.com/watch?v=YlDar0dsBEQ).

Algunas bandas se tripean con los sesentas, otras con la cumbia, otra con Caifanes. Pero estos morros ponen a Rusia como su máximo estandarte. Stalin rocanrol. Nieve en la garganta.

¿De dónde salieron? Parece ser que de la Escandón/Condesa/Xochimilco y esta noche deleitaron con un repertorio lleno de fallas técnicas y preciosas bailarinas intoxicadas. Recuerdo joyas microscópicas como la canción “Gangrena”: “Voy en mi moto y la pierna se me he roto, tengo Gangrena” o la adaptación punk al “Gallinazo”. ¿Tema? inmortalizado por Paco Stanley y Mario Bezares en la década de los 90´s. Así como una versión del “Toque de bandera” bastante traumadita.

Excepto un nombre comprensible, esta banda tiene todo. Un sonido propio, un cantante que alcanza los agudos con un falsete simpático, un bajista imaginativo y consistente que se las arregla con un yamaha, un baterista cumplidor y versátil con el aderezo de un saxofonista cotorro al que todo le vale verga.

Lo que más llama mi atención sin embargo es la música misma. No sé como lo consiguen pero suenan netamente a “rock mexicano” aunque toquen una de Mario Bros: http://www.youtube.com/watch?v=mMu3wR7yDcU.

Parecen no tener prisa de complacer a nadie lo que no significa que no interactúen con el público hasta la saciedad. Me gusta la desfachatez y la guitarra surfer garage rocker única de Vera (una Eastwood Airline. “Te presumo que me la compré en Nueva York y que sólo hay 28 en el mundo”, me contó).
Me gustan los boxers de Mateo Barrabás el cantante (que parece un Ian Curtis en prozac y con artritis). Su voz, a la Farinelli, emite sonidos guturales abstractos que a veces revientan en poesía poderosísima como en su canción “Mandril”, poseedora de unos salvajes visuales al parecer tomados del Animal Planet o del National Geographic: “Nena por ti soy un mandril que se revuelca en vinagre, te embarro el chilaquil hasta que al menos me ladres. Tus ojos son un mar, son dos tiburones que me quieren desmembrar, tu voz el llanto de un macaco, siento que en la oreja me apagaron un tabaco, el aroma de tu cuello , el ritmo en tu cintura, eres el más bello montón de basura”.

Tuve que robarme un disco lo que al final fue en vano porque los regalaban al terminar el concierto. Además no lo lee casi ningún aparato, pero bueno, que querías, esto es México y es gratis. Una banda que no toca por dinero esta claro. Sexo, drogas y rocanrol es el asunto. Cypress Hill y Big Lebowski. Un pelícano con un arma.

Dejo acá la descripción teórica de ellos mismos en su perfil. Dijeron que si querías un disco, les escribieras:

“Justo como un pederasta que se une a la iglesia para disfrazar sus preferencias, el antes físico nuclear Greskel Von Vera Vora, decidió unirse a la Sociedad Protectora de Animales.

“El entonces director de dicha asociación, Jonathan Levinsky, atrapó a Greskel Von Vera Vora introduciéndose en la jaula de un mandril portando un martillo y vaselina. Así que decidió invitarlo a una reunión privada en su casa, donde la Metanfetamina y la lectura del Corán abundaban cual cubanos en Miami.

“Fue una noche ruda, de la cual no despertaron. Así que fueron reemplazados por Chabelo y Chester Cheetos, quienes fueron expulsados de la Sociedad Protectora de Animales por hacer el comunismo.

“Billy Bob Diego tocaba el banjo, cuando vio a los comunistas tratando de extraer petróleo de su pornografía del Señor de los Anillos. Naturalmente Billy Bob Diego había pasado por eso y los invitó a su casa, los bañó, y los educó en base a Wendy Sulca y a Disparar rifles de presición sobre una moto en movimiento.

“Chabelo, Chester y Billy Bob Diego eran una familia feliz, hasta que el cielo se tornó de rojo sangre … continuará”…

Miembros:

Mateo Jebediah Barrabás – Gritos y Berridos principales; Billy Bob Diego – Tambores y Trompeta; Jonathan Levinsky Ashkenazi – Bajo; Amadeo Dush Anselmo – Bajo; Fernando Vera – Guitarras y Berridos; Pipófilo Pascual – Saxophone y otros derivados. Para seguirlos aquí el enlace: https://www.facebook.com/pages/Uomo-Caslingo/251554974914824?sk=info.

Las fotos son de Orlando Martínez y Música Híbrida. ¡Gracias! Y también a los Uomo a y al Dirty Sound. ¡Ordeña a la vaca, pibe sos una buen patata!.

Fuente: blog de Ali Gua Gua que puedes seguir por esta liga: http://undergroundlatinmusic.wordpress.com/.

 

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